cont. de página principal,

Escuela de partería

La partería es la profesión de ayuda más antigua en el mundo. Desde tiempos remotos, las parteras han ayudado a las mujeres durante el embarazo y el parto. Maricruz Coronado dijo que las parteras piensan que el parto es un proceso natural y que cada mujer tiene el derecho de dar a luz a su hijo con dignidad y respeto.

“Es por eso que defendemos y somos expertas en partos naturales,” dijo. “Nuestras parteras son capaces de asistir cualquier parto; si hay complicaciones la madre es canalizada con un ginecólogo”, dijo Coronado. “Atendemos mujeres desde el periodo prenatal hasta las primeras semanas después del parto, que es el periodo en el cual el bebé corre mayor riesgo”. Según Coronado, las parteras de CASA han reducido los índices de mortalidad materna en diversos estados. “En las comunidades rurales, la partería es ampliamente aceptada”, dijo. 

La escuela de partería de CASA está certificada por la Secretaría de Salud y por el CIFRHS (Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud), lo que permite a sus egresadas practicar profesionalmente en cualquier parte del país. Las parteras de CASA cumplen con los requisitos establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OEM).

Según Coronado, en el hospital de CASA se tiene un índice de cesárea de entre 9 y 15 por ciento, lo que está dentro de lo establecido por la OEM, mientras el índice nacional de cesárea en México es del 35 por ciento. Desde su apertura, el hospital de CASA ha atendido a alrededor de 500 mil mujeres a través de sus diferentes servicios que incluyen partería, laboratorios, ultrasonido, medicina general, odontología, ginecología, colposcopía, densitometría, y consulta del climaterio. 

Estudiantes de la escuela de partería de CASA



CASA en Guatemala

“Tenemos 12 años trabajando con la escuela. Contamos con un programa estructurado que incluye materias como anatomía, obstetricia, ginecología, aromaterapia, homeopatía y farmacología. El programa ha sido evaluado y aprobado por el Instituto Nacional de Salud Pública, según los estándares de la OEM”, dijo Coronado. “Estamos tratando de compartir nuestra experiencia con ciudades o estados que quieran abrir una escuela de partería, ofreciéndoles la asistencia técnica, así como una directora de clínica, para que puedan seguir nuestro mismo modelo”. 

Manifestó que el año pasado, Nadine Goodman, fundadora y actual consejera de CASA, invitó a ocho estados de México (entre ellos Oaxaca, Guerrero, Nayarit, Chiapas y San Luis Potosí), a abrir una escuela de partería; hizo también la propuesta al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala. “Hasta ahora, sólo hemos tenido respuesta del Ministerio de Salud de Guatemala. Desafortunadamente los estados mexicanos no han respondido, sin embargo, hay posibilidades de que Chiapas y San Luis Potosí pudiesen interesarse”, dijo. 

El 16 de septiembre de 2008, Ludwig Werner Ovalle Cabrera, vice-ministro de Salud Pública de Guatemala, le escribió a Nadine Goodman aceptando su proyecto de abrir una escuela de parteras en Guatemala e informándole de la intención del Ministerio de “apoyar el proyecto así como establecer un vínculo de ayuda y trabajo. Añadió que pretende desarrollar una escuela en tres de las áreas de mayor rezago en el país, con mujeres nativas de esos lugares específicos, para que puedan desarrollar sus actividades profesionales en su lugar de origen. También manifestó que el proyecto incluye la formación de 150 parteras profesionales, que serán becadas por el Ministerio por una cantidad total de 350 dólares cada una. El costo total de cada escuela ascenderá a 1,000,000 dólares. 

Nadine Goodman, fundadora y consejera de CASA

 

Maricruz Coronado, directora de CASA

 

CASA 

Fundada en 1981 a iniciativa de Nadine Goodman, CASA apoya principalmente a madres solteras que no tienen una fuente de ingreso o que han sido abandonadas por sus parejas. Generalmente son jóvenes que acaban de terminar la secundaria o la preparatoria, entre 16 y 23 años de edad. Se les ofrece servicio de guardería y kínder. 

Uno de los programas de CASA es el programa de educación sexual, el cual permite a estas jóvenes madres solteras tener la oportunidad de trabajar y ganar un salario. Estas muchachas –también algunos muchachos –son capacitadas y se desplazan a las comunidades rurales para hablar de este tema y distribuir preservativos gratuitos. Actualmente visitan alrededor de 21 comunidades, en las que trabajan principalmente con mujeres y jóvenes.