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CASA

Fundada en 1981 a iniciativa de Nadine Goodman, CASA (Centro para los Adolescentes de San Miguel de Allende A.C.), apoya a gente joven, pero principalmente a madres solteras adolescentes. 

Según Alejandra Saucillo, coordinadora de programas de CASA, la institución ofrece diferentes servicios para apoyar a las jóvenes madres solteras. “Apoyamos a cualquier madre que sea soltera y que no tenga una fuente de ingreso, o que haya sido abandonada por su pareja: Generalmente son muchachas jóvenes, que están terminando la secundaria o estudiando la preparatoria, y que tienen entre 16 y 23 años de edad,” dijo Saucillo. Entre los servicios que CASA ofrece a las madres están la guardería y kinder para sus pequeños hijos, con cuotas muy bajas. 

Saucillo mencionó que uno de los principales programas es el programa de educación sexual, que da oportunidad a las jóvenes madres solteras de trabajar percibiendo un salario. “Estas jóvenes son capacitadas en educación sexual y después van a las comunidades rurales como promotoras a dar pláticas a la gente sobre este tema, y les ofrecen preservativos gratuitos,” dijo Saucillo, quien añadió que no sólo hay madres solteras trabajando en este programa sino jóvenes padres, que se convierten en papás muy jóvenes sin haber terminado la escuela, por lo que es difícil para ellos conseguir un trabajo. “Contratamos cada año entre 30 y 50 jóvenes, padres y madres solteros”.

CASA también ofrece servicio de prevención de la violencia para toda mujer, sin importar su estado civil. “Les ofrecemos asistencia legal, y atención psicológica y médica, y también acompañamos a aquella mujer que lo desee en el proceso de denuncia. Puede ser cualquier tipo de denuncia, de pensión alimenticia, o cuando son víctimas de violencia, o solamente las escuchamos cuando buscan sólo un espacio para explayar sus problemas emocionales, sobre desintegración familiar o cualquier otro asunto”. CASA atiende actualmente entre 800 y 1000 mujeres por año, a través de sus diferentes programas. 

También se capacita a las jóvenes madres a generar sus propios ingresos, por medio de talleres en que aprenden a hacer todo tipo de bisutería que después venden. También aprenden corte y confección, computación o corte de cabello. “También tenemos una maestra que alfabetiza a aquellas madres o abuelitas que no saben leer,” dijo Saucillo.

CASA también tiene un hospital que se especializa en enfermedades de la mujer y partos, y una escuela de partería. 

“A la escuela de partería de CASA asisten mujeres de otros estados como Chiapas y Oaxaca, y de otros países como Honduras. Cuando terminan sus estudios de parteras profesionales, regresan a sus hogares ya que uno de los principales motivos por los que vienen a estudiar es ayudar a las mujeres de sus comunidades, en donde instalan casas de nacimientos. Aunque ya hay parteras trabajando en clínicas y hospitales, seguimos luchando para encontrar más trabajos para ellas en el sector salud profesional” dijo Saucillo. Para ella, la diferencia entre ser atendida de parto por una partera profesional o por un medico, estriba en que “el médico atiende a la mujer desde un punto de vista científico, desde la posición de que las cosas tiene que ser de determinada manera, y ellos deciden sobre el cuerpo de la madre. Por otro lado, la partera da a la madre la oportunidad de escoger sobre su propio cuerpo y le ayuda a tomar la decisión”. En el hospital de CASA hay parteras profesionales atendiendo el proceso de parto, pero también hay doctores en caso de cualquier complicación. 

CASA subsiste gracias al apoyo de fundaciones internacionales que promueven el desarrollo de la juventud, y que apuestan por una mejor calidad de vida para la juventud mexicana. “También tenemos el apoyo de la federación y del estado pero a través de programas que de ser aprobados reciben el apoyo”. CASA tiene también el ingreso de las cuotas de recuperación por los servicios de guardería y kinder. 

El Instituto de la Mujer Sanmiguelense

El Instituto de la Mujer ofrece también apoyo psicológico y legal a mujeres, víctimas de la violencia o el abandono. “Si una mujer necesita un abogado para denunciar un acto de violencia en su contra, y no tiene dinero, la orientamos para que acuda al Colegio de Abogados y pueda obtener ayuda profesional gratuita,” dijo Araceli Martínez, directora del Instituto de la Mujer. 

Para Martínez, no es fácil para las mujeres conseguir una pensión alimenticia de su marido o pareja. “Es muy difícil y un proceso muy largo”, dijo. “También es difícil para las mujeres denunciar a su pareja por actos de violencia en su contra, pues muchas veces sienten temor de ellos y cuado se decide a denunciarlo, el Ministerio Público tiende generalmente a una postura conciliatoria y a que la mujer perdone a su agresor. Ella acepta y es generalmente una situación recurrente pues el marido reincidirá en la agresión. Si es la primera vez que una mujer denuncia un acto de violencia intrafamiliar, no se considera como tal pues se necesita que sea reincidente. Estamos luchando por cambiar estas leyes.”

Según las estadísticas del 2005, un 47 por ciento de los casos reportados de violencia intrafamiliar contra mujeres son por violencia psicológica. 

DIF

El DIF también ofrece apoya psicológicamente a mujeres víctimas de violencia intrafamiliar. “Les damos pláticas sobre autoestima, prevención de violencia, salud e higiene, cocina y cómo cocinar alimentos baratos y nutritivos como es la soya”, dijo Gabriela Bibriesca, directora del DIF municipal.

“También ofrecemos talleres para las abuelitas mayores de 60 años como acondicionamiento físico, clases de alfabetización, zumba, trabajos manuales y algunas despensas. Les ayudamos a obtener dentaduras, lentes y aparatos auditivos,” dijo Bibriesca. 

El miércoles 14 de mayo el DIF festejará a todas las madres de las comunidades rurales con un evento especial. Bibriesca anunció que “esperamos la asistencia de cerca de 800 mamás de las comunidades rurales que son beneficiarias de nuestros programas alimentarios.”

Las abuelitas practicando deporte

Dentro del programa de acondicionamiento físico del DIF, se creó un equipo de “cachibolo” (una especie de volibol pero apropiada para personas mayores), formado por madres de familia mayores de 60 años. 

Ana Cristina Guerrero, entrenadora del equipo, dijo que “en este equipo tratamos de que las mujeres mayores recobren sus habilidades físicas, su movilidad, flexibilidad, fuerza y resistencia. También es una motivación y recreación para ellas.

Guadalupe Aguilar, de 66 años, es madre de nueve hijos y miembro del equipo de cachibolo. Dijo que disfruta jugar desde que se unió al equipo hace casi un año. Vive en la colonia Aurora. 

Antonia Granados, de 66 años y madre de nueve hijos, que vive cerca de Atotonilco, dijo que “disfruto jugar cachibolo y al mismo tiempo es un momento de recreación y descanso y una oportunidad para hacer amigas. En la casa sólo hay trabajo, stress y preocupaciones”.

María Salud Robledo, de 72 años y madre de diez hijos, vive en la colonia Guadiana y dijo que “supe de esta actividad porque pasaba yo por aquí y las veía jugando. Una de mis hijas me convenció de venir, pues el quedarme todo el día en casa me hacía sentirme mal y decaída. Primero me daba pena venir, pero ahora he hecho amigas y lo disfruto mucho. Sólo vengo los miércoles porque tengo osteoporosis y el doctor me ha dicho que no debo hacer demasiado ejercicio”. 

El caso particular de una madre soltera de clase media

Tania, una madre soltera de 30 años de clase media dijo que: “La vida de una madre soltera de clase media es muy difícil. Hay apoyos para madres de escasos recursos, pero no hay apoyos para una madre de clase media como yo, que estoy sola y que debo mantener a mi bebé, lo que resulta muy caro. Y si una quiere hacer algo por superarse personal o profesionalmente, con el afán de querer ofrecerle a tu bebé un mejor futuro, te encuentras sumergida de repente en un mar de deudas, amenazada por esos monstruos que son las tarjetas de crédito o cualquier otra clase de crédito. Pero si uno quiere hacer algo más, tiene que acudir a los créditos. No sólo es el aspecto del dinero. Sentimentalmente una se siente sola, sin ningún apoyo. Y cuando llegas a casa debes dibujar una sonrisa en tu rostro para que tu hijo no sienta la carga emocional que traes por dentro. Estas son dos pesadas cargas para una madre soltera de clase media”.