La soprano mexicana Lupita Leal y el pianista cubano Franco Rivero ofrecerán conciertos
18 enero 2008 San Miguel de Allende

Conciertos 
Mier, 23 enero, Juev, 24 enero, 7:30pm
Teatro Santa Ana
Insurgentes 25
150 pesos

Lupita Leal, soprano de reconocida calidad interpretativa ofrecerá dos conciertos con canciones de dos de los mas grandes compositores de México y de Cuba: Manuel M. Ponce y Ernesto Lecuona, dentro de las primeras actividades de éste año, organizadas por la Biblioteca Pública.

La soprano guanajuatense, que realizó sus estudios musicales en Michoacán y ha ofrecido conciertos en los principales teatros y foros de la República Mexicana y de Estados Unidos, Chile y España, cuenta con la grabación de dos materiales discográficos con música tradicional mexicana. Ha tomado cursos de perfeccionamiento vocal con figuras como los tenores Francisco Araiza y José Guadalupe Reyes, el barítono estadounidense Roberto Desimone, así como con las cantantes mexicanas Encarnación Vázquez y Ana Caridad Acosta, primeras figuras de la Ópera nacional mexicana. De igual forma ha recibido orientación de las sopranos Ma. Vittoria Tonnietti ( Italia) y la japonesa Taemi Kohama.

Al piano estará el joven y talentoso pianista cubano Franco Rivero, quien realizó sus estudios musicales en el Conservatorio de Las Rosas de Morelia, Michoacán y es reconocido como compositor y por su talento interpretativo. Ha ofrecido conciertos en los principales foros de México y Cuba. 

Lupita Leal y Franco Rivero, han presentado estos conciertos con mucho éxito, ya que, conjuntan en todo momento canciones de inmensa riqueza literaria y musical, que reflejan el sentir y el sabor de dos culturas de Latinoamérica.

El primer concierto será el 23 de enero y se interpretará música de Lecuona, como La Comparsa, Siempre en mi corazón, María la O y Melancolía y Seis Danzas afrocubanas, entre otras. Vale la pena mencionar que se interpretan canciones inéditas de Lecuona, muchas de las cuales, ni siquiera son conocidas en el país del compositor. 

El día 24 de enero se interpretarán canciones de Manuel M. Ponce, como Estrellita, Lejos de ti, Insomnio y Toi, por citar algunas y de Lecuona escucharemos, Muñeca de cristal, Vals azul y Se fue, entre otras.

La cita es los días 23 y 24 de enero, en el Teatro Santa Ana de la Biblioteca Pública Municipal de San Miguel de Allende, ubicada en la calle de Relox # 50 – A, centro. Los boletos ya están a la venta en dicho lugar y tienen un costo de $ 150.00. Por persona por concierto. 






En enero regresa a San Miguel el tenor Rodrigo Garciarroyo
Por Carolina Vidal

Concert
Rodrigo Garciarroyo, tenor
Viernes 25 de enero, 7pm
Teatro Ángela Peralta
Mesones 82
300, 200 y 100 pesos

Después del sensacional concierto que ofreció aquí en San Miguel de Allende en enero de 2007 con lleno total, el carismático tenor mexicano Rodrigo Garciarroyo regresará en enero de 2008 con un recital totalmente renovado, para asombrarnos de nuevo con su exquisita voz y deleitarnos con las arias más aplaudidas de la Ópera mundial y piezas populares, así como una selección de musicales como West Side Story, cantados en magistralmente en inglés magistralmente.

Después de cantar en San Miguel el año pasado, Garciarroyo cantó Tosca de Puccini junto a Fernando de la Mora dirigidos por Enrique Patrón de Rueda, debutó con el rol principal de Les Contes d´Hoffmann en la Ciudad de Nueva York y en diciembre cantó la Novena Sinfonía de Beethoven, además de haber ofrecido recitales en diferentes casa de Ópera del país y numerosos conciertos privados.

Al preguntarle al respecto de los éxitos en su carrera durante 2007, esto fue lo que nos respondió: “Parece que se está volviendo una muy buena costumbre comenzar en San Miguel de Allende, pues me ha dado suerte durante todo el año. Los sanmiguelenses nativos y adoptivos me han abierto los brazos. Son un público conocedor y me encantará verlos de nuevo en enero para ofrecerles mi voz con todo cariño”.

Respecto a sus presentaciones durante el año, Garciarroyo manifestó: 

Creemos que es más que suerte cuando la carrera de un cantante virtuoso y dedicado, se internacionaliza. Lo entrevistamos en ocasión de su próxima visita a San Miguel.

“Bueno creo que una de las experiencias más importantes del año pasado fue trabajar con Enrique Patrón de Rueda en Mazatlán, donde estudié con él, un maestro fantástico, un hombre con una sensibilidad superior, con un conocimiento del canto y de la voz vastísimo. Esta experiencia ha dado un gran empuje a mi carrera, a mi técnica, a mi voz y a mi interpretación de un arte tan complejo y tan delicado como es la Ópera. Ha sido un gran privilegio este año trabajar con Enrique.

También canté un concierto de música mexicana y la Novena de Beethoven con la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, bajo la dirección de José Miramontes. Es una orquesta joven que rápidamente se está convirtiendo enn una de las mejores orquestas del país. Además cantar la Novena de Beethoven fue un privilegio. Es una Sinfonía magnífica y tuve un lugar privilegiado para escucharla, en el escenario ¡justo delante de la Orquesta! (Se rie con carcajadas de Tenor).

Cantar en Nueva York fue un paso enorme en mi carrera también. Experimentar otro nivel de exigencia, la manera de trabajar y el profesionalismo. Uno de mis mayores retos del año precisamente fue montar Hoffman en mes y medio. Fue como subir el Everest, así me sentí cuando vi la partitura, como al inicio de una gran escalada”.

Respecto a sus planes futuros, el tenor indicó que: 

“Muy probablemente participaré en El Baile de Máscaras de Verdi con el papel principal. Martina Arroyo es una extraordinaria promotora de cantantes jóvenes. Ella es una maravilla de mujer, soprano que cantó en los grandes escenarios del mundo en su época, y creó una Fundación que ofrece cursos de perfeccionamiento y realiza montajes de distintas óperas y conciertos durante el año. Este año viajaré mucho, cantaré en varios países y participaré en algunos concursos internacionales, pero siempre regreso a México, es mi base de operaciones, además tengo la agenda llena durante el primer semestre para hacer presentaciones en la República; el 25 de este mes por supuesto, estaré cantándole a los San Miguelenses en el Angela Peralta, luego participaré en un proyecto de Ópera con César Piña en febrero, Tosca se repone en el Teatro Degollado y en el Palacio de Bellas Artes durante febrero y marzo, etc”.

Rodrigo también habló un poco sobre sus inicios en el canto:

“Yo he cantado desde niño, desde que tengo memoria. Hacía espectáculos con música de Cri-Cri en la sala de mi casa e invitaba a mis papás y sus amigos. Tuve un grupo de música electroacústica que se llamaba Kercum y dábamos conciertos en bares. En la Prepa empecé a actuar en todas las producciones que pude, algunas de ellas eran comedias musicales. Después en la Universidad mientras estudiaba, fundamos un grupo de teatro que aún permanece que se llama San Banquito Teatro. Hice algo de cine y video y trabajé como modelo un tiempo. Finalmente, a los dos meses de haber terminado la carrera de Arquitectura, Caro mi esposa, entonces mi novia, me llevó a tomar clases de canto como regalo de cumpleaños. Así empecé a cantar el día que cumplí 25 años. 

Un día, como a los tres meses de estar tomando clases con Jorge González Ávila, mi primer maestro y mentor, estábamos vocalizando unas escalas ascendentes y sosteniendo la nota alta. Yo creo que debo haber cantado y sostenido un Sol, no más agudo que eso, y seguramente la voz resonó por primera vez en los resonadores más potentes de la cabeza. El caso es que el piano se calló y cuando yo detuve el sonido la ventana del estudio vibraba. Fue sorprendente y revelador. Recuerdo haberme ido a casa esa noche pensando en qué iba a hacer con eso. No es normal que alguien haga vibrar ventanas con la voz, pensaba. El maestro llevaba un tiempo diciéndole a Caro que yo era un cantante de Ópera, que no me había dado cuenta aún, pero que lo haría pronto. Mi siguiente clase la pasamos discutiendo cuál era la mejor opción para inscribirme en una escuela de música y dedicarme a esto. 

A los cuatro meses dejé todo para dedicarme de lleno al canto. Dejé el despacho donde trabajaba y entré a estudiar a la Escuela Superior de Música y a la Escuela Nacional de Música simultáneamente, después de dos años gané la beca Plácido Domingo para estudiar en la SIVAM (Sociedad Internacional de Valores de Arte Mexicano) donde estudié otros dos años. Después empecé a ser invitado a diferentes talleres y conciertos alrededor del mundo y aquí estoy”.