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Hospice organiza el Primer Congreso de Cuidados Paliativos
Por Jesús Ibarra

Información de Contacto
Hospice San Miguel
Manuel Rocha 35
Colonia La Lejona
San Miguel de Allende
Tel. 154-4287
www.hospicesma.org 

Quiero morir cuando decline el día, en altamar y con la cara al cielo, donde parezca un sueño la agonía, un ave que remonta el vuelo…

—Manuel Gutiérrez Nájera 

Generalmente, la meta de los médicos es combatir las enfermedades y salvar la vida de los pacientes; para ellos, la muerte es un fracaso. Pero muchas veces, los esfuerzos para mantener a los pacientes enfermos vivos, sólo prolonga el sufrimiento emocional de ellos y de sus familias. A través de cuidados paliativos, Hospice San Miguel ofrece una opción para los pacientes terminales de tener una buena muerte. Ayuda a los pacientes a tomar decisiones sobre cómo y dónde desean pasar el tiempo que les reste de vida, y se esfuerza por satisfacer las necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales de los pacientes, así como las de toda la familia. 

El concepto de cuidados paliativos ha sido a veces malinterpretado o confundido con eutanasia, por lo que es importante educar tanto a la gente como a los trabajadores de la salud. Al principio de este año, entró en vigor en México, una nueva ley, la Ley General de Salud en Materia de Cuidados Paliativos. Hospice San Miguel, en un esfuerzo conjunto con las autoridades estatales de la salud, organizaron el Primer Congreso de Cuidados Paliativos, para médicos, enfermeras, trabajadoras sociales y personal involucrado en cuidados paliativos. Más de 100 doctores y 200 enfermeras asistieron al congreso que se llevó a cabo los días 13 y 14 de agosto, en el Hotel Real de Minas.

Los retos para Hospice

Hospice organizó el Primer Congreso de Cuidados Paliativos para capacitar a médicos y enfermeras del sector salud del estado en cuidados paliativos para pacientes terminales.

 Según el doctor Roberto Maxwell, director médico de Hospice, la difusión de los cuidados paliativos es un reto para Hospice. “Hay cierta oposición a ellos, y lo que Hospice ha estado haciendo por año y medio, es tratar de educar a la gente, a los médicos y enfermeras, para que puedan cambiar su percepción sobre la muerte de los pacientes. En medicina, vemos la muerte como un fracaso, pero realmente lo único que tenemos seguro en la vida, es la muerte,” dijo. 

El doctor David McGrew, presidente de Hospice Internacional y participante en el congreso, dijo que la eutanasia ha sido punto de confusión para los cuidados paliativos, no solo en México, sino también en Estados Unidos. “Hace 25 años, en Estados Unidos, mucha gente pensaba que estábamos haciendo un tipo de eutanasia, en parte porque no había habido suficiente discusión al respecto, sobre las cosas razonables y correctas de hacer. Las cosas aquí en México, se encuentran ahora en este punto. Nosotros pasamos por este proceso, y tendrá que trabajarse aquí. Podemos compartir las lecciones que aprendimos, que no necesariamente serán las mismas aquí. La ética tendrá que desarrollarse más; tendrá que haber discusión entre los líderes religiosos y del gobierno, y los médicos y enfermeras tendrán que trabajar en esto.” 

Lee Carter afirmó que los cuidados paliativos no tienen nada que ver con la eutanasia. “Los cuidados paliativos se refieren a permitir a la gente tener la mejor calidad de vida por todo el tiempo que puedan vivir, y permitirles tener una muerte natural. No hacemos nada que acelere la muerte ni nada que prolongue la vida. La idea es que los pacientes se sientan cómodos, en sus hogares y con sus familias, por el tiempo en que dure su vida”. 

El Congreso

En el congreso, participaron expertos en cuidados paliativos como el doctor McGrew y el doctor Roger Strong, que hablaron de temas como “Expectativas de Calidad de Vida” e “Introducción a los Cuidados Paliativos”. 


El secretario de salud del estado, Jorge Armando Aguirre Torres, que asistió al congreso, dijo que esto ayudará a los médicos y enfermeras mexicanos a “un mejor entendimiento y a ser más sensibles al derecho de los pacientes a ser tratados con amor y respeto, a estar libres de dolor físico, a recibir consuelo moral y espiritual y a morir en paz, con dignidad, rodeados de sus seres queridos, sin acelerar o prolongar el proceso natural de morir”.

Letty González, directora de servicios mexicanos de Hospice, dijo que no fue fácil organizar el congreso puesto que hubo que seguir los procedimientos establecidos por las autoridades de salud del estado. “En Hospice, ya habíamos hablado antes de organizar el congreso, aún antes de que se autorizara la nueva ley, pero cuando ésta apareció, decidimos que era el momento preciso,” dijo. “Las autoridades del sector salud mexicanas recibieron la idea del congreso con los brazos abiertos, ya que con esta nueva ley, los hospitales y clínicas, tanto públicas como privadas deben tener su unidad de cuidados paliativos.”

El doctor Maxwell explicó que, según la nueva ley, todos los pacientes terminales tienen el derecho a tener servicios médicos y equipo gratuitos en su domicilio, para poder tener una buena muerte. “La ley sólo incluye pacientes terminales que hayan sido diagnosticados con seis meses o menos de vida (en Hospice consideramos 12 meses). Los enfermos crónicos que estén imposibilitados aún no están amparados por dicha ley”. 

Historias de Hospice

Lee Carter, co-fundador de Hospice San Miguel, cuidó a un amigo muy querido quien tenía mal de Parkinson en el 2005. “Durante este proceso, me di cuenta de los pocos recursos que se tienen en San Miguel. Teníamos que ir de farmacia en farmacia buscando la medicina indicada. 

Y era muy difícil encontrar los servicios de hospital adecuados. Pasé mucho tiempo buscando cosas –tiempo que hubiera querido estar con mi amigo, que se estaba muriendo”, dijo Carter. “Un año después, mi padre murió en Virginia. Regresé a los Estados Unidos para cuidarlo durante los últimos tres meses de su vida. Como teníamos servicio de Hospice, cada medicamento que necesitabamos, llegaba en una hora; si requeríamos una cama, llegaba en una hora; si necesitábamos hablar con alguien, porque algo nos preocupaba, una trabajadora social llegaba en una hora. La enfermera estaba cuando la necesitábamos, y el personal de Hospice venían a hablar con nosotros como familia, así como con mi padre. Fueron los más hermosos meses de mi vida, y me sie
nto honrado de haberlos pasado con mi padre en sus últimos momentos, y agradecido por ese final tan maravilloso”. 

Las otras co-fundadoras de Hospice, Milou de Montferrier y Joanie Barcal, vivieron experiencias similares con sus seres queridos. “Todos sabíamos lo que era Hospice y todos sabíamos que necesitábamos un Hospice en San Miguel, no porque planeáramos vivir aquí el resto de nuestras vidas, sino porque habíamos vivido aquí por más de 25 años y teníamos muchos amigos mexicanos,” comenta Carter. “Yo podría regresar a Estados Unidos y tener allá cuidado de Hospice, pero ninguno de mis amigos mexicanos tienen recursos. La principal motivación para mí fue hacer que este servicio estuviera disponible para todos aquí en San Miguel”. 

Gracias a la iniciativa de Carter, Montferrier y Barcal, Hospice San Miguel, el primer servicio de cuidados paliativos en México, abrió sus puertas el 16 de noviembre de 2007. En menos de dos años han proporcionado un final digno a 46 enfermos terminales, el 75 por ciento de ellos, mexicanos. 

Ana Ramírez recibió los servicios de Hospice cuando cuidaba de su esposo que estaba muriendo. “Hospice llegó, como una luz, cuando más lo necesitaba,” dijo Ana. “Siempre hay una persona de Hospice a nuestro lado. Hospice no se terminó cuando mi esposo murió. Sigo recibiendo terapia de Hospice para ayudarme a salir adelante de la pena por la muerte de mi esposo”.

Milou de Montferrier dijo que Hospice está tomando el liderazgo en material de cuidados paliativos en México y que espera que San Miguel se convierta en la matriz de Hospice en México. “Puerto Vallarta ya está interesado en abrir Hospice y ha solicitado nuestra ayuda.