|
Héroes Anónimos:
Los bomberos de San Miguel, arriesgan su vida por salvar a otros
Por Jesús Ibarra
La tienda del ISSSTE en Dolores Hidalgo estaba completamente en llamas. Un compañero y yo entramos a la bodega para tratar de controlar el fuego. De repente el techo empezó a caerse. La salida se bloqueó. Con las pocas herramientas que teníamos tratamos de abrir la cortina metálica pero fue imposible, estaba cerrada por fuera. Nos incendiamos y por fin los otros bomberos pudieron abrir la cortina y rescatarnos. Nos apagaron el fuego de la ropa y nos dieron atención médica. Afortunadamente no teníamos quemaduras severas, pero nos intoxicamos con el humo:
— Juan Antonio Pérez Solís, bombero
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de San Miguel
 |
 |
Después de un gran número de incendios ocurridos en San Miguel, en los cuales se perdieron vidas humanas y patrimonios sin ninguna atención por carecer de todos los servicios de emergencia en la ciudad durante los años 70, un grupo de voluntarios formó la Comisión Nacional de Emergencias.
|
Este grupo ofrecía a la ciudadanía servicios de ambulancia y rescate. El grupo pidió a Pedro Gerez, alcalde de San Miguel en aquel tiempo, su apoyo para formar una organización de bomberos. La respuesta del alcalde fue: “Si el pueblo quiere bomberos, que los pague”.
Por fin, el 11 de septiembre de 1983, con el apoyo de la Asociación de Bomberos de Salamanca y gracias a una campaña a beneficio en la que se recaudaron más de un millón de pesos, los voluntarios se constituyeron como el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de San Miguel, encabezado por un patronato formado por Samuel Mercadillo, Jesús Mercadillo, Conchita Mercadillo, Roberto Pérez Manzano, Rolando Carbajo, Ignacio Barajas, Javier Gutiérrez y el Coronel Phil Maher, quien era el cónsul de Estados Unidos. El primer presidente del patronato fue Antonio Gutiérrez Villegas. Improvisaron su estación en el taller de Grúas Mercadillo en la Salida a Celaya.
Otro alcalde, Luis Ferro de la Sota, donó un chasis con el que la Asociación de Bomberos de Salamanca hizo el primer camión para San Miguel. En un principio trabajaban con el improvisado camión, dos camionetas improvisadas como ambulancias y una vieja pipa. El 3 de abril de 1985, la ciudad de La Havra, California –ciudad hermana de San Miguel –donó tres toneladas de equipo contra incendio al Cuerpo de Bomberos de San Miguel.
El entrenamiento de los voluntarios comenzó en Salamanca y después en San Luis Potosí, en Querétaro y en México. En 1984, gracias a apoyo del Coronel Maher, se firmó un acuerdo con algunas ciudades estadounidenses como La Havra, Santa Fe Springs, California; y South Tucson, Arizona, para crear el “Bombero Program” en el que 15 voluntarios se durante el verano a capacitarse a estas ciudades y al año siguiente los bomberos los bomberos norteamericanos venían a San Miguel a dar entrenamiento.
En 1988, gracias a la gestión del patronato y al apoyo del ya entonces ex-alcalde Luis Ferro de la Sota, el gobierno municipal donó un terreno de una hectárea en la Salida a Querétaro al Cuerpo de Bomberos para que construyeran su propia estación. “La estación se construyó con recursos de la federación, del estado y también del propio patronato,” dijo Samuel Mercadillo, bombero y actual director de Tránsito Municipal. “La nueva estación se construyó en 1990, pero el entonces presidente municipal Manuel Zavala Ramírez pensó que el nuevo edificio era apropiado para oficinas del gobierno y decidió usarlo para este propósito, negándose a entregarlo a los bomberos”.
“Pedimos asesoría al Congreso del Estado y nos sugirieron tomar el edificio”, comenta Juan Antonio Pérez Solís, bombero desde hace 18 años, cuyo padre Roberto Pérez Manzano fue fundador del Cuerpo de Bomberos de San Miguel. “Al mediodía del 13 de agosto de 1990 tomamos la nueva estación que estaba custodiada por la policía. Hicimos u hoyo en la puerta y uno de nosotros, Luis Gerardo Gutiérrez, se metió. La toma del edificio se llevó a cabo sin ningún inconveniente a pesar de que había la posibilidad de que hubiera alguna acción represiva por parte del alcalde Zavala Ramírez. En aquella ocasión, los bomberos dijeron que “después de años de trabajar en edificios prestados, con el equipo guardado a la intemperie, expuesto a deterioro, es ilógico que el gobierno municipal intente despojarnos del edificio que nos pertenece por decreto gubernamental y Manuel Zavala Ramírez parece desconocerlo a pesar de que le hemos entregado los documentos requeridos”.
Al fin, aquel mismo año, la nueva estación de bomberos fue inaugurada formalmente por el gobernador del estado, Rafael Corrales Ayala. “Un año después de la toma de la estación por los bomberos, La Lotería nacional donó un camión contra incendios que lleva el nombre de “13 de agosto”, por la fecha conmemorativa de la toma”, dijo Mercadillo.
En 1993, el Cuerpo de Bomberos fue nombrado por el Ayuntamiento “El Honorable, Histórico y Heroico Cuerpo de Bomberos de San Miguel de Allende”.
Continúa
»
|