CARTAS

Estimado Editor (a):


No se exactamente a quien dirigir esta queja dentro de la gran burocracia municipal. Es muy frustrante llamar a las oficinas gubernamentales locales, ya que los jefes de departamento se han protegido detrás de una muralla de asistentes y es prácticamente imposible obtener una respuesta directa de ellos. Después de todo, aunque tengan que delegar responsabilidades, es su obligación enterarse de todo lo que pasa en su departamento, para eso son jefes de departamento y como tal son remunerados generosamente. Tal parece que los únicos que obtienen su atención y oído son sus amigos o grupos con intereses especiales. 

De todos modos, he tratado de obtener información acerca de varias anomalías. Primero que nada, quisiera saber quien tuvo la brillante idea y cual fue el propósito de cubrir los topes con tierra suelta, nuestra ciudad con excepción quizá de las calles inmediatas del centro histórico, tiene demasiados problemas de contaminación, parte debido a la topografía, en mucho debido a actividad humana. Segundo, se necesita uniformidad en la

aplicación de los reglamentos; por ejemplo: ¿por qué se ha permitido que una construcción que se lleva a cabo en la calle de Ladrillera, calle de doble sentido, se le ha permitido por meses bloquear parte de la calle con montones de material (grava y arena); ¿por qué algunos letreros de negocios se clausuran y otros que igualmente no se apegan al reglamento no?; en la calle de Beneficencia hay un negocio con cuatro o cinco diferentes anuncios pintados en la pared; ¿por qué se permite que negocios obstruyan las

ya estrechas banquetas con su mercancía?; ¿por qué no se obliga a los contratistas y trabajadores de Servicios Públicos, SAPASMA, Obras Públicas, etc. a dejar las calles limpias conforme van terminando su trabajo?; los trabajos de cableado que se están llevando a cabo han dejado una gruesa capa de tierra en las calles dónde han trabajado. 

Estas y otras más irregularidades que son obvias por aquellos que deambulamos por las calles de la ciudad y necesitan ser revisadas por los jefes de departamento. ¿Acaso viven sus vidas tan aisladas del resto de la ciudadanía que no las notan?

Rosalba Castillo