Dibujo Zen, un momento de libertad
Por Alejandro Devesa

Mural hecho por los internos


Dibujo de un interno hecho por Kerlegand, modelo del mural

Uno de los aspectos característicos y esenciales de la vida en San Miguel son las diferentes formas de expresión artística, con aperturas de galerías y nuevas exhibiciones constantemente. Sin embargo para la comunidad del Centro de Rehabilitación Social (CERESO) el arte se ha convertido en algo más que ver y disfrutar una obra, llegando a significar un momento de libertad.

Edgardo Kerlegand, originario de Chiapas, con 16 años de experiencia en el área de la docencia, imparte el Taller de Dibujo Zen. Que por medio de un poco de meditación y sensibilización, ha conseguido ayudar a algunos de los reclusos del CERESO. Este grupo de alumnos está formado por alrededor de 15 internos que se encuentran separados de la población del centro de readaptación, por ser los más violentos, y cuya participación es voluntaria. El taller surge de la necesidad encontrada por los directivos de este centro, que piensan que por medio del arte y el deporte, será más fácil readaptar a estas personas. 

El taller, que también se imparte en la Casa de la Cultura, pretende generar una sensibilidad en los estudiantes comenzando con algunas reflexiones de diferentes personajes de la historia como el Dalai Lama, o el dios azteca Tezcatlipoca. A su vez, por medio de la meditación y mediante el trazo de la línea el maestro intenta llevar a los internos a un estado relajado para posteriormente encontrar significado al resultado del ejercicio. De esta manera, van avanzando gradualmente hasta poder expresar lo que está dentro de cada uno. El objetivo de Kerlegand no es enseñarles técnicas de dibujo, sino enseñarlos a expresarse mediante el dibujo. 

El proyecto en el CERESO, ha ido avanzando poco a poco, con a penas cuatro meses de su comienzo se encuentran trabajando en un mural, basado en un retrato que el propio Kerlegand hizo de uno de los presos. Esta obra se realizará con los bocetos de los diferentes alumnos participantes. Algunos escriben y otros dibujan intentando expresar los diferentes sentimientos producidos al estar en ese lugar y de esta manera intentan ser escuchados. El maestro pretende que este mural, una vez terminado, se presente en algún lugar público, con el propósito de que la gente lo vea y sepa quién lo realizó, y si alguien se interesa en adquirirla, pagarla no con dinero, sino con algunos elementos que puedan hacer la vida de los internos más llevadera, como café, azúcar o papel higiénico

Detalle del mural

Kerlegand comentó que “este taller forma parte de mi proceso artístico, es algo recíproco que no he podido encontrar de ninguna otra manera y me ayuda a concretar las ideas al momento de hacer mi obra”. No busca remuneración económica, el propósito, además de lo anterior, es esperar que el individuo busque por medio de la línea lo que que hay dentro de sí. 


También comentó que “al principio no sabía que esperar, si recibiría burlas, poca atención o poco interés, pero he dado el taller desde hace mucho tiempo y en realidad se han logrado buenos resultados”.

Algunos de los internos expresaron que “lo que queremos es trabajo, necesitamos realmente que esto sea un centro de readaptación, necesitamos que nos den las herramientas para poder volver a ser parte de la sociedad, que nos enseñen a arreglar coches o trabajo de albañilería, para al salir poder reintegrarnos sin reincidir en el crimen”.

Respecto al taller comentaron, que “el taller es algo que nos ayuda a estar haciendo algo que nos despeja de estar aquí encerrados todo el día, todos los días, viéndonos las caras los unos a los otros caminando de un lado para el otro”.

No obstante, este es el único taller que se imparte a estos 15 internos a diferencia del resto de la población. Kerlegand se ha dado a la tarea de invitar a diferentes personas como músicos y probablemente en un futuro conseguir que se imparta un taller de yoga. Finalmente como lo mencionó, las personas que se encuentran recluidas son iguales a nosotros y aunque hayan cometido un error, es necesario ayudar para lograr su readaptación.

Edgardo Kerlegand, nacido en 1964 en el estado de Chiapas, se intereso por la pintura desde los doce años. Ya entonces era predominante su interés por la figura humana y la presencia de la mancha se hizo visible desde sus primeros dibujos. Las inquietudes espirituales y la introversión de sus seres han sido determinantes en su obra, los colores y texturas que surgen por si mismos lo caracterizan. Su influencia principal viene de la pintura oriental, la iconografía ortodoxa así como de los expresionistas alemanes y el muralismo mexicano.

Como profesor se inicia con los alumnos del Maestro Sainz Zorrilla en la realización de los murales del mercado de Cuernavaca. En 1993 viaja a Argentina y dicta cursos de diseño y dibujo; más tarde en Croacia imparte lecciones de español, dibujo y pintura mexicana. En el año 2000 es invitado por la embajada en Yugoslavia a una colonia de artistas impartiendo clases de pintura acrílica a creadores, serbios, búlgaros, griegos y rusos siendo el único latinoamericano en dicha experiencia, desde 2005 ha dictado su curso de “Dibujo Zen” a numerosos grupos de artistas en los Estados Unidos y México.

Desde entonces y hasta la fecha se ha dedicado a su propio taller de iniciación al dibujo, enfocándose primordialmente a jóvenes en el proceso de optar por la plástica como forma de vida.

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Colonia Jardines, falta de caminos pavimentados y basureros
Por Alejandro Devesa

San Miguel está conformado por varios vecindarios alrededor de la ciudad. Se pueden encontrar muchos contrastes entre ellos, desde la gente y su estilo de vida hasta sus casas, calles y problemas: 


Atención presenta el primer artículo de una serie de artículos que describirán los perfiles de los diferentes vecindarios. La colonia Jardines, que aunque se encuentra relativamente alejada del centro de la ciudad, alberga a un buen número de las personas que día con día, de alguna u otra forma son parte de la vida en la ciudad.

El vecindario y sus casas

La Colonia Jardines se encuentra ubicada en la parte alta de la ciudad, tiene más de quince años de edificación y ha seguido creciendo con el paso del tiempo. Se localiza en lo que en ese entonces serían las afueras de la ciudad, rumbo a la salida a Querétaro. 

Las casas que forman parte de este vecindario se construyeron con un plan previo por medio del Instituto del Fondo de Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) siguiendo los trámites y parámetros necesarios. Comenzando únicamente con el fraccionamiento Jardines. Después de esto, por la necesidad de ampliar las viviendas para la gente, se construyó hace aproximadamente 10 años la segunda parte que lleva el nombre de Jardines II y un poco más adelante Jardines del Bosque. Las tres colonias prácticamente son una, sin ningún límite aparente, sólo cambiando de una calle a otra el nombre del vecindario y cuenta con alrededor de 400 casas con un precio promedio de $450,000.oo pesos. La distribución de las casas era originalmente con 2 habitaciones y un baño 
a parte de la sala-comedor, cocina y un pequeño patio trasero y delantero, el número de plantas y el terreno en metros cuadrados depende de cada complejo. Las casas han ido cambiando a medida que la gente puede realizar modificaciones, agregando un cuarto, baños o ampliando los ya existentes dependiendo siempre de sus posibilidades.

Los residentes

Los habitantes de esta zona de la ciudad son en su mayoría empleados de diferentes sectores como el turístico, medios de comunicación, maestros o cuentan con su propio negocio familiar como tiendas de abarrotes o papelerías entre otras ocupaciones. 

Las familias de esta colonia, tienen en promedio de 5 a 6 miembros conformando una población de 2000 personas aproximadamente. En la mayoría de los casos, se cuenta con la presencia de ambos padres de familia de entre 45 y 55 años de edad y uno o dos hijos con una de edades de 6 a 14 años cabe mencionar que la gran mayoría de los habitantes son mexicanos. En cuanto a los ingresos de las personas de este lugar, varían dependiendo la actividad laboral a la que se dediquen, sin embargo podría decirse que el salario medio es de alrededor de 4,000.00 a 8,000.00 pesos mensuales. Las familias de esta colonia en su mayoría cuentan con automóvil o vehículos motorizados, los que cuentan con un solo auto, en general lo usa el padre de familia para salir al trabajo.


Los servicios

Esta colonia cuenta con los servicios públicos necesarios, tales como alumbrado eléctrico, calles empedradas, y agua potable, en éste último el servicio de agua para la colonia es de 3pm a 6pm. Controlando así el flujo de este recurso tan importante para todos. Por otra parte el departamento de seguridad pública realiza recorridos nocturnos periódicamente para mantener la paz en la zona, casi nunca hay incidentes donde se necesite la intervención de la policía, en este aspecto cabe mencionar que nunca se reportan actos de delincuencia en los reportes semanales del departamento de seguridad. En cuanto a los servicios de transporte, existen dos rutas que llegan hasta el vecindario, la ruta 9 que recorre desde este fraccionamiento hasta el centro y de ahí regresa y la ruta 13, que llega hasta la Colonia Allende a través del Centro y la Salida a Celaya. Este servicio facilita el transporte de las personas desde las 6:30am y regresando el último a las 10pm. El fraccionamiento también cuenta con una cancha de basketball para que las personas salgan a ejercitarse generalmente hay gente haciendo deporte, o niños jugando durante todo el día hasta llegar la noche. Las tiendas de abarrotes cuentan con horarios diversos cerrando a más tardar a las 10:30pm. En cuanto a educación, la colonia tiene cerca la escuela secundaria Técnica en la colonia vecina Insurgentes al igual que una Iglesia, y no hay necesidad de desplazarse grandes distancias para llegar a ellas. Las condiciones en las que se encuentran han mejorado en los últimos años. 



El problema

Según los habitantes del lugar, uno de los problemas recurrentes ha sido el de los caminos de acceso a la colonia. Uno de los caminos, que también lleva a Alcocer, es un camino empedrado y estrecho. El camino ya ha sido reparado varias veces en el pasado, pero en cuestión de un par de semanas vuelve el bacheo. Este problema daña directamente a los habitantes, por que sus vehículos terminan deteriorándose con el paso del tiempo. Otro problema es el de la suciedad en las calles, al no contar con depósitos de basura y principalmente cultura, muchas personas no se toman la molestia de esperar a sus casas para tirar su basura. Los vecinos esperan que los problemas se solucionen pronto y mencionaron que tienen fe en la nueva administración para ayudar a resolverlos.