Garibaldi, el sabor de México
Por Oswaldo Mejía Mendiola

La Plaza Garibaldi es el lugar por excelencia, único en el mundo, para disfrutar de la música vernácula en la Ciudad de México. 

Cada fin de semana, cientos de visitantes acuden a este recinto, ubicado sobre la avenida Eje Central Lázaro Cárdenas, en la colonia Guerrero, para escuchar a los mariachis y entonar melodías que lo mismo complacen a parejas, estudiantes, ancianos y visitantes ávidos de cantar y bailar.

Compromisos matrimoniales, aniversarios, cumpleaños, declaraciones de amor, graduaciones, o simplemente el hecho de estar vivo, son algunos de los motivos para acudir a este centro de bohemia, nombrado así en honor a José Garibaldi, un general que combatió en la Revolución Mexicana en la ciudad de Chihuahua, junto a Francisco I. Madero.

Con la llegada de la noche, la Plaza Garibaldi se transforma en un concierto constante de música norteña, de son jarocho y polka. Los tríos son una de las agrupaciones más solicitadas por las parejas, quienes encuentran en la música un punto de comunión y romance.

Al ritmo de “El son de la negra”, “Cielo rojo”, “El mariachi loco”, “Las mañanitas” o “Amor eterno”, los paseantes danzan y entonan sus gargantas para abandonarse a los festejos, no sin antes disfrutar de una cerveza o de cualquier bebida que alegre al corazón y desinhiba el espíritu más tímido.

Para complementar los festejos, en la plaza existen locales de antojitos mexicanos para que los visitantes puedan recargar energías frente a un tazón de pozole o de birria, o bien, saboreando tostadas, quesadillas, pambazos, cecina, tamales oaxaqueños, mole poblano, carnitas o barbacoa.

Ya con la barriga llena y el corazón contento, lo siguiente es sumarse a los coros que rodean a los mariachis y desgarrarse las cuerdas vocales cantándole al amor perdido o al amor ingrato; al platónico, al que nos cambió por otro, al que sólo andaba tras nuestras quincenas o al que se fue con nuestro mejor amigo. Lo importante es cantar.

Y qué decir del baile. Garibaldi también es una pista para zapatear al ritmo de los éxitos más sonados de la música vernácula, y hasta de covers de canciones famosas como “La Macarena”. El visitante compra una canción por 100 pesos y puede bailar frente a los músicos y a los curiosos que observan el espectáculo, y que a veces se unen al festejo, aunque no conozcan el motivo de la celebración.

Ahora bien, si lo que se busca es diversión para llevar, los mariachis de Garibaldi ofrecen serenatas que incluyen hasta 10 canciones, por precios que oscilan entre los 2 mil 500 y los 4 mil pesos, que muchos están dispuestos a pagar si se toma en cuenta que de lo que se trata es de recuperar, afianzar o conseguir el amor.

La diversión se prolonga en los alrededores de la plaza, donde los visitantes pueden acudir a centros nocturnos como el Tenampa, Anochecer Tapatío, Guadalajara de Noche o el Salón Tropicana, a disfrutar de la presentación de ballets folclóricos, cantantes de música regional, peleas de gallos y otras variedades para vivir una noche muy mexicana.

Para quienes buscan una oferta musical distinta a la de Garibaldi, pero sin salir de la plaza, en estos lugares también es posible contonearse a ritmo de cumbias, salsa, merengue, danzón y otros géneros musicales. No importa si uno no lleva pareja, pues Garibaldi también es un lugar adecuado para conocer gente.

El festejo en este rincón de la capital mexicana estaría incompleto si no se prueban bebidas como el tequila, el mezcal, aguardiente, aguamiel, tepache o el pulque, alipuses que están a la venta en todas las esquinas de Garibaldi, en las que también se puede observar uno que otro despistado al que se le pasaron las copas.

La fiesta en este lugar casi siempre termina hasta el amanecer. Ya entrada la madrugada, todavía se pueden escuchar “El Jinete”, “Cucurrucucú Paloma”, “Cielito Lindo”, “La vida no vale nada”, “Noche de Ronda”, “Mujeres Divinas” y la legendaria y tradicional “El Rey”, tan socorrida por adoloridos y ególatras.

Antes de partir, con la borrachera a cuestas y la garganta afónica de tanto cantar, se pueden adquirir jorongos, sombreros de charro, marionetas, caballitos tequileros, sarapes y joyería de plata para llevarse a casa, o bien regalarle a los amigos, un poco de la Plaza de Garibaldi, un poco de México. 

 

 

DEPORTES

Tercer Paseo Ciclista, Ruta Bicentenario
Por Krishna Villena

3er Paseo Ciclista Ruta Bicentenario, 6am
Dom, Mayo 24, 
Dolores Hidalgo- San Miguel, 
(Punto de reunión en el Jardín Principal, San Miguel)
Gratis, 152- 0900, www.turismosanmiguel.com.mx 
info@turismosanmiguel.com.mx


Con motivo de fomentar el deporte y recorrer en familia los sitios históricos representativos de la zona, se convoca al público en general a participar en este evento gratuito. Por tercera ocasión las autoridades locales apoyan este paseo, en la supervisión y seguridad de los participantes. La cita es el domingo 24 de mayo, a las 6am en el Jardín Principal. La salida del transporte hacia Dolores Hidalgo es a las 6:30am. 

Habrá puntos de descansos en las zonas principales de la Ruta Bicentenario, donde además guías de turistas relatarán algunos sucesos de la lucha de Independencia. Oscar Prado, de educación vial del departamento de Tránsito y Transporte Público de San Miguel, dijo que “el trayecto es el mismo que está programado para la construcción de la ciclo-vía para la conmemoración del Bicentenario,” y agregó que se trata de un camino de bajo nivel de dificultad, pues se ha planeado para que niños y adultos que lo deseen lo puedan transitar en sus bicicletas. Prado enfatizó que “no se trata de una competencia, sino un de un recorrido familiar en bicicleta.”

A lo largo del trayecto, habrá 3 puestos de rehidratación que ofrecerán algunas frutas, agua y bebidas isotónicas. En cuanto a seguridad, Víctor González, de educación vial, dijo que se contará con la supervisión coordinada de autoridades de San Miguel y Dolores Hidalgo, “también habrá ambulancias, mecánicos en caso de ponchaduras y vehículos de apoyo entre otros, porque lo que se busca es que la gente lo disfrute y se anime a participar en futuros recorridos.”

Al momento de registrarse, se entregará un jersey a los primeros 450 participantes. Las edades “van de los 11 años hasta los 60 años o quizá mayores, lo principal es que estén en buen estado de salud y consultar a un médico antes de empezar cualquier rutina de ejercicios,” dijo González


Requisitos

Perfecto estado de salud

Contar con bicicleta en buen estado

Registro y firma de carta responsiva

Menores de edad, a partir de 11 años, acompañados por adulto

Recomendaciones

Llevar agua y lunch

Uso de casco, lentes y guantes de ciclismo

Uso de bloqueador solar

Uso de playera manga larga

No llevar objetos de valor 

Ruta y tiempo estimado

Importante: el tiempo estimado del recorrido es de aproximadamente 5 horas. Es decisión del participante completar la ruta o retirarse, en cualquiera de los casos se brindará asistencia. 

Dolores-Adjuntas del Río-Tequisquiapan, 1hr 30min aproximadamente

Receso e hidratación, 30 min

Tequisquiapan-Atotonilco, 1hr 30min aproximadamente

Receso e hidratación, 30 min

Atotonilco-Estación de ferrocarril, 1hora aproximadamente

Ceremonia de clausura en Jardín Principal