Rancho Orgánico Toyan, una granja de sueño
Por Rick Wndling

Martha Molina García está viviendo mi sueño. Su Rancho Orgánico Toyan es una utopía de campos fecundos, árboles frutales, animales de granja felices y algunas sorpresas. 

Esta finca de 78 hectáreas está a poca distancia de San Miguel de Allende en la carretera a Querétaro y está certificada como orgánica desde hace 14 años. De hecho, fue una de las primeras certificadas en México, después de los productores de café en Chiapas. Toyan da empleo a cuarenta trabajadores agrícolas, de los que la mayoría son mujeres. 

Los productos agrícolas de Toyan se venden en mercados urbanos de México. 

Además, hay una tienda pequeña en el rancho en donde se venden solamente cosas producidas ahí tal como verduras de la temporada, frijoles negros, huevos orgánicos de granja, y mermeladas. Pollo y conejo orgánico están disponibles si se piden con día de anticipación. La finca alimenta a sus animales solamente con comida orgánica cultivada en el rancho, por lo que están libres de antibióticos y otras medicinas.

La composta orgánica que produce Toyan para su propio uso ha sido analizada y certificada por Bioagricoop, una cooperativa internacional con la misión de propagar la innovación en la agricultura orgánica. Se vende bajo la marca ‘Vitaterra’ y se puede comprarla en bolsas de un kilo en la tienda o a granel mediante un pedido anticipado. La composta se hace de los desechos de verduras del rancho, estiércol de borrego (se mantiene un rebaño precisamente para esto), suero de leche y melazas. 

El próximo producto orgánico de Toyan será el vino, que se espera empezarse de producir este año. El viñedo de 5800 parras incluye las variedades Merlot, Chardonnay, Cabernet-Sauvignon y Sauvignon-Blanc. Recientemente, Martha nos permitió la experiencia mágica de una visita a su cava. Se entra a la cava a través de un cuarto largo que será habilitado como salón de recepciones y cata de vinos. Una rampa curva bordeada de nichos desciende muy hondo bajo la tierra. Cada nicho contiene una estatua de tamaño natural de un monje de la orden del Temple; los Templarios eran famosos por sus vinos.

Las catacumbas del vino al pie de la rampa están a oscuras salvo por las pequeñas luces azules que iluminan los rostros de los monjes que vigilan el vino. 

La cava está sostenida por columnas de cantera y las paredes de tierra están llenas de agujeros del tamaño justo para acomodar una botella de vino. De esta manera el vino se añeja con el beneficio de la frescura y buena vibra del mismo terreno en que creció. Subiendo hacia la luz del día me encontré deseando que fuera posible adelantar el tiempo para probar un vino creado con tanto cuidado espiritual y ecológico. 

El camino a Toyan está a la izquierda aproximadamente a 5 kilómetros más allá de la Presidencia. Está marcado por un letrero bajo de concreto que dice ‘Toyan’ y uno más alto en forma de vaca que dice ‘La Era’ La tienda está abierta de lunes a viernes de once a cuatro. Si no puede ir a Toyan, puede pedir que se entregue su pedido de más de 200 pesos en Privada Cinco de Mayo 8. Los pedidos se harán dentro de los horarios de 9am-2pm y 4pm-6pm. 

Mande un correo electrónico a toyanventas@gmail.com  o llame 415-154-6242 para enterarse de los productos de temporada. Un mapa está disponible en http://tiny.cc/Toyan

Acerca del autor: Rick Wendling vive en una casa auto-suficiente cerca de San Miguel de Allende y hace los mapas para Mapa Verde San Miguel en http://mapaverdesanmiguel.org/