Las damas voluntarias de la Bodega de Sorpresas
Por Krishna Villena

En la Bodega de Sorpresas de la Biblioteca Pública no sólo encontrará zapatos y ropa entre otros artículos de segunda mano, sino las historias de mujeres mexicanas que por años han contribuido con su trabajo voluntario a la generación de ingresos para mantener el programa de becas para estudiantes de San Miguel y sus alrededores. 

Lolita Perusquía y Pilar Gómez han encontrado la manera de dar un sentido más completo a sus vidas ayudando en la Bodega de Sorpresas, cada miércoles y jueves de cada semana desde hace mucho tiempo. 

Cuando Lolita llegó a San Miguel hace 19 años, aceptó de inmediato la invitación de una amiga que ya colaboraba en la Biblioteca, para integrarse como voluntaria. “Cerré un capítulo muy feliz de mi vida en la Ciudad de México y abrí otro mejor en San Miguel, porque esta es una ciudad que yo considero como un pedazo del paraíso en la tierra.” Lolita dice que aunque también tiene sus problemas como todo mundo, ella trata de superarlos “dentro de todos mis defectos sobresale una cualidad que valoro mucho y es que soy muy positiva y por eso ante las dificultades no me doy por vencida y siempre salgo adelante.”

Hace dos años su esposo enfermó gravemente y Lolita se dedicó a él de tiempo completo. Ella dice que fue muy duro sobreponerse a su muerte pero “decidí mantenerme ocupada y activa en vez de quedarme tristeando en mi casa, así que regresé a la Bodega.” Actualmente vive con su hija menor “ella vivía en Querétaro ya era independiente, pero un accidente la trajo a mi lado otra vez y ahora se está recuperando favorablemente.” Lolita, además de su labor en la Bodega, hace voluntariado visitando el asilo de ancianos cada semana. 

Pilar Gómez lleva 17 años siendo voluntaria en la Bodega, para ella el reconocimiento más importante es aquel que se obtiene al lograr la meta que es la venta de muchos libros, ropa y zapatos para generar los ingresos que dan continuidad a las becas, “estoy convencida que lo que nuestro país necesita para su desarrollo económico y social es que la educación sea accesible para todos los mexicanos.”

Como madre de dos hijos y abuelita de dos niñas y un niño, Pilar planea sus actividades de cada semana sin comprometer los días que dedica a la Biblioteca “los jueves no me importa levantarme más temprano, al contrario, lo hago con mucho gusto.” Desde muy joven ella aprendió de su madre la importancia del servicio hacia los más necesitados “recuerdo que desde los 15 años visitábamos los asilos, los hospitales incluso las cárceles.” Además de ser voluntaria Pilar ayuda a personas de la tercera edad que tienen problemas de salud y necesitan ver al doctor en Querétaro “mi hijo dice que debería pintarle a mi coche un símbolo de la cruz roja, porque parezco ambulancia…pero desde el fondo de mi corazón debo admitir que en verdad disfruto de ayudar a estas personas mayores, especialmente a aquellos que son mis amigos.”

Para ellas la semana de voluntariado empieza cada miércoles, que son los días que asisten para revisar las donaciones, separar los artículos y etiquetar la ropa, dejando todo listo para el día siguiente. Los jueves los clientes llegan temprano y así encontrar nueva mercancía. Lolita explicó que cada vez que llega una donación, se selecciona lo que esté en mejores condiciones y se guarda para la venta especial de Navidad “la cual representa un ingreso significativo para la Biblioteca.”

El equipo de voluntarias actualmente está formado por Lolita Perusquía, Pilar Gómez, Marisa Estrada, Elvira Herrera, Socorrito León, Judith, Margarita Isita, Susana García y Graciela Andrade “seguimos invitando a más gente para que se una a la causa, nunca es suficiente, dado que a veces algunas no pueden venir, ya sea por enfermedad o porque tienen que salir de la ciudad,” comentó Lolita.

Las damas de la Bodega de Sorpresas están de acuerdo en que “el voluntariado te permite enfocarte en los demás y entender que al involucrarte en la misión de servicio de la Biblioteca puede significar mucho para todos, incluyéndonos a nosotras mismas.”

La invaluable presencia de los voluntarios en la Biblioteca Pública

Desde su fundación por Helen Wale, en 1954, la Biblioteca Pública ha contado con el apoyo de voluntarios de diferentes nacionalidades quienes han asistido en innumerables labores al personal asalariado. Juntos han construido el gran éxito de esta institución.

Actualmente los voluntarios acuden de manera regular para apoyar a las distintas áreas y actividades de la Biblioteca como el periódico Atención, la Bodega de Sorpresas, biblioteca, clases de inglés y conversación en otros idiomas, en el teatro y en el tour de Casas y Jardines. 

¡Muchas Gracias Voluntarios!



La Bodega de Sorpresas en Números

El mayor tiempo que alguien ha hecho voluntariado es de 19 años

El promedio de ingresos por semana es de 6 mil pesos

El horario de servicio cada jueves es de 10:30am a 1pm

El artículo más barato cuesta 2 pesos

Actualmente el equipo de voluntarias está formado por 10 mujeres

El mayor monto recaudado en una venta especial de Navidad fue de 30 mil pesos