|
“La
maravillosa riqueza de la experiencia humana perdería algo de alegría si no
hubiera obstáculos que sortear. El alcanzar la cumbre no sería ni la mitad de
maravilloso si no hubiera valles obscuros que atravesar”. —Helen Kéller
Cuando mi hijo John y yo nos mudamos a San Miguel hace poco más de tres años, no tenía ni la menor idea de lo que el destino nos depararía.
|
 |
 |
John nació con sus ojos sanos, pero perdió la vista debido a un tumor cerebral cuando tenía seis años. Ninguno de nosotros sabíamos nada sobre vivir en la oscuridad y fueron tiempos de mucho temor para ambos. La pérdida de su vista llegó en cuestión de horas sin ninguna advertencia. Estábamos asustados y solos en nuestro nuevo mundo.
Nos fuimos adaptando gradualmente. Pero tuvimos la fortuna de contar con los recursos y el cariñoso apoyo de nuestra familia y amigos. Busqué en el Internet por horas y al mismo tiempo leí todos los libros y otra literatura que pude encontrar. Un libro, en particular, me dio la inspiración y el coraje para enfrentar los retos que se nos presentaran. Ese libro se llamaba “Toca la Cima del Mundo” de el aventurero y alpinista Erik Weihenmayer. En mayo de 2001, Erik se convirtió en el único invidente en alcanzar la cumbre del Everest. Somos afortunados de conocer a Eric. Él y su familia continúan siendo una fuente de fe e inspiración.
El camino para educar a mi hijo ha sido muy difícil. Hemos probado en escuelas públicas, escuelas particulares y escuelas en casa. Empezamos a encontrar un equilibrio hace unos años cuando tuvimos la bendición de encontrar a Lupita. Empezó a tutorear a John y aunque no sabía Braille inicialmente, tomó el trabajo con entusiasmo. Muchos de ustedes probablemente han visto a John y a Lupita trabajando en la Biblioteca Pública.
A principios del año pasado, empecé a tener contacto con familiares y amigos de otros niños invidentes de nuestra comunidad. Rogaban por conocimientos e información para educar a sus hijos. Ellos, como John y yo, estaban desesperados por cualquier cosa que pudieran saber para ayudar a estos niños.
A principios de octubre de 2007, John y yo abrimos las puertas de nuestro corazón y de nuestro hogar y dimos la bienvenida a nuestros primeros estudiantes invidentes. No estábamos precisamente preparados para hacer esto, pero pensamos que cualquier ayuda que pudiésemos ofrecer sería mejor que nada.
Compramos bastones, libros de Braille, programas instructivos de Braille, y juguetes para estimular a niños invidentes. Les proporcionamos educación, nutrición, y cuidados de la salud a todos nuestros estudiantes. Así empezamos a desarrollar la primera escuela para niños invidentes en San Miguel.
Recientemente, hemos tenido el privilegio de recibir asistencia de Perkins International. El programa Hilton/Perkins se estableció en 1989. Su trabajo es generosamente apoyado por la Fundación Conrad Hilton y muchos otros donadores.
Perkins International se dedica a mejorar la calidad de vida de niños con alguna discapacidad en todo el mundo. Colaboran con otras instituciones en todo el mundo para:
Proveer servicio directo a niños y a sus familias
Crear programas educativos innovadores
Difundir la experiencia local y regional
Incrementar habilidades de liderazgo para maestros y profesionistas
Promover la literatura Braille
Abogar por mejoras en la educación para niños con discapacidades
Tenemos muchos otros niños en San Miguel y sus alrededores que necesitan nuestra ayuda y que sin embargo tenemos que ponerlos en nuestra lista de espera. Quizás no esté usted al tanto, pero muchos niños invidentes en México siguen siendo abandonados al nacer por ser simplemente “demasiada carga”. Es nuestra creencia que todo niño invidente merece el mismo cariño y derechos que cualquier otro niño. Estamos resueltos a hacer todo lo que podamos para hacer esto una realidad.
Creemos que la necesidad de nuestros servicios es muy grande. Creemos que tenemos la experiencia necesaria para hacer exitosa nuestra misión. Pensamos que la comunidad de San Miguel nos apoyará en esta misión. Respetuosamente pedimos su apoyo para ayudarnos a lograr nuestras metas.
Lisa Vickers, Presidenta, Escuela Vickers Para Ciegos, A.C., San Miguel de Allende, 152-0426, (415)114-0948.
Donativo de SMCF al Jardín Botánico
 |
 |
San Miguel Community Foundation entregó cinco mil dólares US, como donativo de coinversión, a El Charco del Ingenio AC, organización propietaria y gestora del Jardín Botánico de San Miguel de Allende. |
Dicha cantidad será íntegramente destinada a cubrir los gastos para el equipamiento del espacio conocido como la Bóveda, ubicada a un lado de la Plaza de los Cuatro Vientos, recientemente acondicionada como salón de usos múltiples del Jardín Botánico.
Los gastos que cubrirá el donativo de SMCF comprenden la compra de sillas, mesas, cortinas, equipo de cocina, estantería y un cañón de proyección para computadora.
Este renovado espacio consiste en un amplio salón con capacidad para 80 personas sentadas, provisto además de cocina, baño y bodega, con disposición de energía eléctrica. La Bóveda será en adelante sede de reuniones, conferencias, ceremonias, presentaciones, festejos, comidas y exposiciones—como la Expo Reptiles que tiene lugar actualmente.
Además de las actividades organizadas por el Jardín Botánico, la Bóveda estará abierta a las iniciativas y actividades que surjan de la comunidad, lo cual representa un medio de obtención de recursos para El Charco. Para mayor información sobre el uso de la Bóveda, contactar a Olivia Ledón, encargada de relaciones públicas del Charco:
olicharco@gmail.com.
.
|