Los doctores de Kids First atienden a niños sanmiguelenses 
Por Jesús Ibarra

Por cuarto año consecutivo, un grupo de 24 norteamericanos de la brigada médica voluntaria Kids First, encabezados por los doctores Billy Andrews y Grez Menzio, realizarán 240 operaciones a 160 niños de San Miguel con problemas ortopédicos. El grupo está compuesto por los propios doctores, y por un equipo de anestesiólogos, asistentes médicos y enfermeras de diferentes partes de los Estados Unidos. 

Kids First es apoyado por el gobierno municipal a través de la Dirección de Turismo, Fomento Económico y Relaciones Internacionales y del DIF, así como por el Hospital General Felipe G. Dobarganes, el Centro de Crecimiento, y la comunidad sanmiguelense, encabezada por el doctor Roberto Maxwell y Kathy Leutzinger. 

Los doctores llegarán a San Miguel el viernes 3 de octubre y el 5 de octubre estarán examinado a los niños candidatos para cirugía. Las operaciones se llevarán a cabo del 6 al 10 de octubre en el hospital general. 

Kathy Lautzinger agradece a todos los voluntarios que abrieron sus hogares para albergar al equipo médico así como a los restaurantes que ofrecerán la comida, y al doctor Jorge Vidargas, director del Hospital General. 



 

Vecinos Vigilantes invitan a una fiesta en el parque en La Lejona Dos 
Por Judy McKay

Fiesta en el Parque La Lejona Dos 
Sab, Oct 18, 3–6pm
Calle Vicente Arias
Colonia La Lejona Dos

Los sanmiguelenses están invitados a traer a sus familias a la “Fiesta en el Parque” en el parque de La Lejona Dos. Se realizará una kermés y una rifa organizada por el grupo Vecinos Vigilantes que están recabando fondos para terminar los trabajos de mejora en el parque. 

Trabajando armoniosamente en conjunto, los Vecinos Vigilantes de La Lejona Dos han también iniciado varios proyectos de mejora ambiental como reciclar botellas de plástico, vidrio y latas, y un día de limpieza, en el que los vecinos recogen la basura de baldíos y banquetas. 

Para mayor información sobre la Fiesta en el Parque o para comprar boletos para la rifa, comunicarse al 120-0920 con Judy McKay, representante de realciones públicas de Vecinos Vigilantes de la La Lejona Dos. 





 

Expo Reptiles 2008

La Expo Reptiles 2008 ha recibido hasta el momento alrededor de 3,800 visitantes, desde su inauguración el pasado 7 de septiembre. Familias completas y estudiantes de varias escuelas han podido apreciar las serpientes y reptiles y aprender de ellas y su interacción con el medio ambiente. 

La Bóveda de usos múltiples, cede de la Expo Reptiles, cuenta con una excelente museografía desarrollada por Hermes Arroyo, colaborador entusiasta del Charco del Ingenio. Más de veinte terrarios estratégicamente ubicados resguardan a cada una de las especies que el visitante podrá apreciar en ésta exposición.

La información de cada especie se encuentra de una manera accesible y sencilla mediante fichas técnicas y lonas informativas al interior de la Bóveda, y de igual manera, expertos del Herpetario de San Luis de la Paz, el Herpetólogo Raúl Hernández y su asistente Gustavo Contreras, complementan cada recorrido, transmitiendo al visitante sus conocimientos y experiencias.

A partir del pasado sábado, nuevas especies se incorporaron a la exposición: varios tipos de pitones, la cobra de la India, serpiente Africana y el cocodrilo Americano, entre otros. 

De éste último, desafortunadamente poco sabemos, sin embargo, es importante destacar que ésta especie, evolucionó hace aproximadamente 200 millones de años. Actualmente existen 22 especies en los trópicos de todo el mundo, de los cuales 3 se encuentran en territorio mexicano. 



 

Ettore Apolonio, el amigo, se nos ha adelantado
Por Laura Rdz. Torres

El 15 de septiembre por la mañana, Ettore festejó como muy pocos el día de la Independencia de México… seguro que tuvo un giño travieso al tomarse su café y fumarse un cigarro antes de decir, a-Dios.

El cielo lloró igual que los que lo conocimos, pero con alegría en el corazón por haberlo conocido, de que sus pasos lo hubieran guiado a este pueblo de irremediables soñadores con los que construyó increíbles locuras como lo fue La Carpa que abrió sus puertas a los niños del DIF gratuitamente con el proyecto Babel, el evento anual al Centro de Crecimiento con el proyecto de equino terapia, y claro, La Cooperativa que lideró y que después se convirtió en Integradora de Productores Orgánicos con su mercado semanas, además de su propio rancho que fue su centro de su inspiración donde produjo el mejor proseco de la región, entre otros muchos manjares. Pero sin duda lo que mejor supo hacer fue construir cómplices, amigos, con quienes disfrutar y compartir, dando asesoramiento vitivinícola gratis a quien lo quisiera y necesitara.

Estela, su esposa, y Aisha, su hija, quieren convocar a una celebración cuando las cenizas que viajan desde Italia toquen tierra sanmiguelense, al que él llamó su hogar. La invitación es por este medio para todo aquel que lo conoció y desee estar en comunidad festejando la vida. La cita es este próximo domingo 5 de septiembre de 2pm en adelante en el rancho La Romita, donde está su ya conocido Restaurante Fellini, enfrente de la Candelaria que está camino a Dolores. Esta prohibido ir de negro, y se acepta lo que cada quien quiera llevar de comida para compartir, quizá una vela. El vino va por cuenta de la casa. 

Con respeto, amor y paz te decimos a-Dios.

(Nota de la editora: Aunque Ettore Apolonio ya no esté físicamente con nosotros, el rancho sigue adelante y el Fellini permanece abierto gracias al amor y trabajo de su esposa e hija.)


 

Voces del Interior
Por Graciela Cruz López

El Beaterio y Colegio de Nuestra Señora Santa Ana en la Villa de San Miguel el Grande

IV PARTE: Sobre su cotidianidad

No cabe duda que para las matronas de Santa Ana las prácticas espirituales eran un asunto prioritario y habitual, comenzando en las celdas o los recintos privados hacia las primeras horas del día, entre 4 y 6 de la mañana, para terminar alrededor de las 9 de la noche, después de una intensa jornada de oración y meditación en el templo del Oratorio y la capilla del beaterio. Alternaban esta labor con los llamados “ejercicios de manos” y las obligaciones domésticas, tales como hacer costuras, tejidos, hilados, bordados y flores, además de cocinar, asear las celdas, huertas, fuentes, corrales, patios y otros espacios comunes. Ya hemos mencionado que eran reconocidas por sus cualidades intelectuales y artísticas, particularmente por su dedicación a la música, al canto y teatro, así como a la lectura y escritura de libros devotos. Todo esto con disciplina y una estricta organización del tiempo, lo que les permitía disfrutar también de momentos de esparcimiento y descanso que dedicaban a las “diversiones honestas”, siestas vespertinas, paseos, reuniones amables, pláticas breves por la huerta e incluso partidas de juego de damas y “berquiel”.

Las constituciones y distribuciones de tiempo que fueron aprobadas por el obispado de Valladolid entre 1766 y 1776, para la observancia particular de las mujeres congregadas en el beaterio y colegio de Santa Ana, refieren que debían guardar las principales festividades marianas, así como las de San Miguel Arcángel, San Rafael, San José y especialmente las de Santa Ana, San Joaquín, la Purísima Concepción, la Cuaresma y la Pascua, que eran celebradas con funciones solemnes, convites y la colocación de monumentos en la capilla del beaterio: altares elaborados con suficiente ingenio y a base de palmas, frutas de distintos tipos y temporadas, cera de Campeche, telas finas, flores, cera labrada y ornamentos de plata. 

La fama de estas mujeres se extendió incluso por la tradición culinaria, al elaborar una diversidad de guisos y postres, cuya particularidad era reconocida entre ellas mismas y por los visitantes que acudían al beaterio en fechas especiales: durante las festividades religiosas, las funciones de Santa Ana, la Pascua, las visitas del Obispo, las elecciones internas, las juras reales o en algún otro evento importante de la villa _como lo fue la fundación del Convento de la Purísima Concepción_, ocasiones en las que los invitados eran recibidos entre gallardetes, manteados, arcos, colgaduras, iluminaciones, cohetes, chirimías, bailarines, obras de teatro y coloquios, además de obsequiarles un suculento manjar en el que se tomaba el refresco, el chocolate y el vino, a lo que seguía el carnero, el “mancha manteles” (un tipo de mole), las conservas, cajetas, cubiertos y frutas de pasta, alfeñiques, puchas, soletas, aleluyas y las suculentas fuentes de fruta, compuestas según la temporada, por naranjas, plátanos, san
días, albaricoques, higos, duraznos, fresas, granadas, cidras, ciruelas, limas, manzanas, moras, membrillos, nueces, peras, tejocotes, tunas, uvas, zarzamoras, zapotes, entre otras, que las matronas colocaban para ataviar el centro de las elegantes y nutridas mesas “de quita y pon”.

Tradiciones y costumbres de la cotidianidad novohispana reflejadas en la vida de San Miguel el Grande y en el interior de su beaterio de Santa Ana, una herencia que se ha ido transmitiendo a través de sucesivas generaciones, en concreto la elaboración de alfeñiques para la festividad de Todos Santos y Fieles Difuntos, y la realización de coloquios en los barrios históricos y las comunidades rurales, que desentrañan en sus libretos antiguos, la ideología, las creencias y el lenguaje de las épocas en las que fueron creados.

Por su parte, la capilla modesta pero fuerte y consolidada del beaterio y colegio de Santa Ana, formada por una fábrica de grandes dimensiones, muros de cal y canto, bóvedas, nave principal, ante coro, coro alto, altar mayor, colaterales, sacristía, campanario y en sus altares encumbrados el ministerio del nacimiento, las devociones marianas (de Loreto, Guadalupe, Asunción, Soledad, Dolores, Refugio y de la Luz), Santa Ana, San Joaquín, San José, El Divino Pastor, San Isidro, San Roque, Santo Tomás de Aquino, San Luis Gonzaga, San Juan Nepomuceno, San Vicente Ferrer, San Juan, Santa María Magdalena, entre otros, representados en notables obras pictóricas y escultóricas que se han resguardado a pesar del tiempo, los conflictos históricos y movimientos sociales, pero no del lamentable saqueo de arte sacro que afectó recientemente el patrimonio de este lugar, que por su historia y valor merece el respeto, la comprensión, la responsabilidad, contribución, protección y cuidado de cada uno de los que integramos a esta comunidad sanmiguelense.

Desde mayo de 1848 la capilla y el beaterio sufrieron algunas modificaciones en su estructura arquitectónica original, cuando comenzaron a trazarse las medidas que requerían los arreglos de la iglesia de Santa Ana, la construcción de una nueva portería y la colocación de sus rejas, esto a iniciativa y bajo la supervisión del señor cura Quesada, el padre Campa (capellán) y don Manuel Mereles (síndico): 

“…miercoles 24 de mayo de 1848 se hecharon las medidas para la Yglesia de Sra. Santa Ana siendo Cura el Sr. Quezada y Capellan el Padre Campa y Síndico Don Manuel Mereles; lunes 12 de junio comenzaron a hacer la porteria en donde estaba la reja que es lugar que tiene la puerta citada; el jueves 27 de julio se celebro la ultima misa. El 3 de agosto se comenzo a trabajar dicha Yglesia, se rompio la pared de la calle del relox, para las rejas, y el dia 6 se abrio la porteria. El 19 de noviembre entregó la capellania el Padre Campa al Padre Espinosa…”

Esto a tan solo catorce años, de que las mujeres de Santa Ana fueran expulsadas del recinto que las había albergado por más de un siglo, para dejar sus instalaciones clausuradas, al abandono y a la deriva, hasta que fueron ocupadas para instalar el rastro de la ciudad, y desde hace 50 años, con la fundación de la Biblioteca Pública, para ser rescatadas en beneficio de la comunidad, con el desarrollo y la consolidación de uno de los proyectos culturales más completos e importantes de la región.