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La UNAM inicia cursos en la Biblioteca
La UNAM inicia sus cursos en San Miguel de Allende, con el apoyo del gobierno municipal y la Biblioteca Pública. El primer curso que se impartirá será un taller titulado Formulación y Análisis de Proyectos de Inversión, dirigido a personas que trabajan en ONG’s (Organizaciones No Gubernamentales), o a personas que deseen desarrollar algún proyecto de este tipo.
El objetivo del curso es que los participantes accedan al conocimiento apropiado, teórico y práctico acerca de la literatura sobre el tema, la metodología y las técnicas sobre la formulación y evaluación financiera de los proyectos de inversión, con la finalidad de estar en posibilidades de participar directa o indirectamente en dicha actividad en los diferentes ámbitos de incidencia: oficiales, privados y profesionales. Así mismo se busca que los participantes puedan asimilar la formulación y evaluación financiera en términos del riesgo y la rentabilidad de la inversión, de las alternativas de aplicación de recursos financieros, de su utilidad práctica y del grado de certidumbre en su ejercicio, así como de los efectos sociales y de su importancia como herramienta de superación profesional.
El curso estará orientado al manejo práctico del conjunto de la información necesaria para integrar y formular los estudios que conforman el proyecto hasta su fase terminal, previa a su puesta en marcha con un grado determinado de certidumbre. Todo ello mediante la exposición, el diálogo y la discusión colectiva, el análisis y el ejercicio práctico.
El curso constará de seis sesiones de cinco horas cada una, durante las cuales se tratarán los siguientes temas:
Fase de prevención: Incluirá los conceptos básicos, la causa, origen e importancia de los proyectos de inversión, así como los tipos de proyectos. Igualmente se verá la metodología paras la formulación de proyectos, los estudios precedentes, análisis del entorno, clasificación y sistema económico; objetivos, metas y horizontes temporales; mecanismos de seguimiento, evaluación y ratificación; la importancia de la localización del proyecto y los factores de incidencia.
Estudio de Mercado y Comercialización: Objetivos, tipos de mercado, importancia y fuentes de información; relación con otros estudios; caracterización del bien o servicio; área de influencia del proyecto; análisis de oferta y demanda; precios y comercialización; seguimiento de mercado; consumo. Análisis de mercado, incluyendo estructura, localización y características; análisis de precios; análisis del punto de equilibrio; canales de comercialización.
Ingeniería del proyecto: Macro y micro localización óptima de la unidad económica. Repercusiones en el costo de la inversión; diagrama del proceso de una empresa en servicio; descripción del proceso de fabricación de un producto tangible; costos y gastos de operación; almacenaje; calidad y servicio al cliente.
Estudio y Evaluación Financiera en Condiciones de Riesgo: Costos de la inversión; inversión fija e inversión diferida; programa de inversiones; ingresos y costos de producción; punto de equilibrio económico y financiero; depreciaciones y amortizaciones; análisis de estados financieros; enfoques sobre evaluación financiera; rentabilidad de la inversión; y premisas de evaluación.
Desarrollo y análisis de caso práctico: Caso presentado por el instructor; ejercicios; discusión de operaciones; resolución de caso.
El curso abarcará cinco días hábiles y un inhábil, y será continuo durante una semana, con una duración total de 30 horas.
Los cursos se impartirán en español, por lo tanto es requisito saber hablar y entender el idioma pues no habrá traducción simultánea. El curso estará a cargo del licenciado en economía y catedrático de la UNAM Jorge Retana Yarto. La fecha exacta en que se impartirá el curso se definirá en la próxima edición. El costo también está por definirse.
Se invita a los lectores a contestar la encuesta sobre estos cursos que se encuentra el nuestra página web www.atencionsanmiguel.org. Para mayores informes contactar a Carmen Acosta Riojas en el correo riohoja@yahoo.com.mx.
Voces del Interior
Por Graciela Cruz López
Abril de 2008 (Primero de dos partes, siguiente junio 13)
Quando nada puede darte
Se ocupa solo en pedirte
Un colegio que va serbirte
esta pronto de su parte
oy pues yega a suplicarte
le ayude tu debocion
De Anna al Novenario con
Una Misa que se cante
que aplicara el Celebrante
Tan solo por tu intención
(Guía de intenciones para la Novena de Nuestra Señora Santa Ana, Libro de Cuentas del Beaterio y Colegio de Niñas de Nuestra Señora Santa Ana de la villa de San Miguel el Grande, Año de 1791)
La Biblioteca Pública está conmemorando 50 años de vida desde que abrió sus puertas para el beneficio de la comunidad sanmiguelense, en el recinto que ocupó el Beaterio y el Colegio de Nuestra Señora Santa Ana entre 1740 y 1862. Años más tarde se instaló el antiguo rastro de la ciudad, al que documentos históricos se refieren en este mismo edificio entre las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX.
La espiritualidad, el ideario, los programas de estudios, ocupaciones, habilidades y virtudes que caracterizaban a las niñas y mujeres congregadas en el colegio y beaterio de Santa Ana, representan el principal antecedente de la dedicación de este espacio para cultivar el conocimiento, difundir la cultura y la universalidad de las artes.
El Beaterio y Colegio de Nuestra Señora Santa Ana en la Villa de San Miguel el Grande
I PARTE: La fundación
Su fundación se encuentra íntimamente ligada a la huella que la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri ha dejado impresa en la historia de nuestra ciudad. En 1754 culminó un largo proceso para conceder a los padres filipenses la licencia real con la que se formó un recogimiento “que diera abrigo a matronas y doncellas honestas y virtuosas que quisiesen retirarse en él”. La existencia de esta institución se debe en gran parte a la iniciativa del bachiller Juan Hipólito de Aguado, quién trabajó arduamente tanto en el proyecto espiritual como en la obra material, en la que invirtió más de 40,000 pesos de oro común (pesos de la época) provenientes de su patrimonio.
Sin embargo es necesario considerar, que debido a la complejidad de este tipo de fundaciones, se requería de un tiempo considerable en el que sólo con una suma de esfuerzos, inversiones y trámites, era posible convertir las buenas intenciones en una realidad. En este contexto, desde los primeros años del establecimiento de los filipenses en San Miguel (a partir de 1712), existió un gran interés y dedicación para dirigir espiritualmente a niños y jóvenes de ambos sexos y fomentar en ellos el aprecio por el conocimiento y su estudio.
Los inicios de Santa Ana pueden situarse en la década de 1730, desde cuyos tiempos data una sucesión de peticiones hechas por los oratorianos, los principales vecinos, las autoridades civiles y religiosas de la villa, donde exponían la necesidad y los beneficios que se tendrían con la fundación de un recogimiento que paralelamente funcionara como un colegio de niñas. Así también existen algunos documentos que dieron respuesta a estas solicitudes, emitidos desde la ciudad de México (capital del virreinato de la Nueva España), Valladolid (sede del gobierno del Obispado de Michoacán) y España, que no ponían inconveniente alguno a la fundación de Santa Ana, mientras el recogimiento fuese privado, sin iglesia u oratorio público, campanas o puerta a la calle; condiciones que cambiaron poco a poco a través de las gracias y los privilegios concedidos en los despachos de 1753 y finalmente en la licencia real de 1754.
Sin embargo, considerando el tiempo que representaban las diligencias y aprobaciones, los oratorianos adquirieron una vivienda situada al oriente de su templo, además de alquilar otra casa que habilitaron para instalar el recogimiento y congregar a varias mujeres decididas a consagrar su vida, mismas que fueron sostenidas con los recursos económicos de que disponían los propios filipenses, quienes las enseñaron a vivir bajo la misma espiritualidad, el sistema, la distribución de tiempos y labores que habían adaptado a los beaterios fundados por la congregación en la ciudad de México.
Continuará…
¿Dónde juegan nuestros hijos?
Por Gabriela Blanco
Los Direcciones de Obras Públicas, de Desarrollo Social y de Desarrollo Urbano realizaron el 30 de abril la entrega de la primera etapa de construcción del Parque Insurgentes, incluido en el programa federal del rescate de espacios públicos. Esta primera etapa consistió en el emparejamiento del terreno, el diseño del parque y la colocación de algunos juegos para niños.
La construcción de la primera etapa del parque inició en noviembre del 2007 y tardó seis meses. La segunda fase de construcción se iniciará en junio. Esta segunda etapa según Felipe Tapia, subdirector de Desarrollo Social, incluirá la colocación de bancas, asadores, lámparas, botes de basura y otros accesorios.
El Parque Insurgentes está localizado en la calle de Santiago Cabrera y Mariscal Francisco Lanzagorta.
Sin embargo, los vecinos del Fraccionamiento Insurgentes manifestaron su descontento con está primera etapa pues hay cascajo, piedras, registros de agua abiertos y juegos muy peligrosos que no están diseñados para niños chicos.
Según Arturo González, vecino del fraccionamiento, “se han tardado mucho en la realización del parque, el municipio gastó ya un millón de pesos, pero el, parque está mal terminado, lleno de basura y ahora pretenden que nosotros lo limpiemos y hagamos las obras de mantenimiento, ¿entonces cual es el trabajo del municipio y para que sirven nuestros impuestos?”
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