De gente y lugares
Por Ali Zerriffi

Los centros urbanos están experimentando un crecimiento fenomenal en todo el mundo, y el reto para arquitectos y planeadores urbanos, así como para los ciudadanos ordinarios, se ha convertido en un esfuerzo para proveer un ambiente para vivir que sea humano y agradable. 

El crecimiento económico, los cambios tecnológicos, el incremento en la disponibilidad de vehículos particulares, han convertido lo que alguna vez fueron calladas y placenteras poblaciones, en centros urbanos congestionados, amenazando muchas veces la causa medular de su éxito. 

Hay una cantidad de iniciativas originales que se están llevando a cabo, algunas espontáneas, otras planeadas, en varias poblaciones alrededor del mundo, con el objeto de reclamar el espacio público para el disfrute de los residentes, y crear ambientes en donde la gente pueda reunirse y estar cómodos y seguros. 

La mayor parte de la gente ha escuchado ya sobre Slow Food Movement (Movimiento de Alimento Lento), que viene a significar algo más que evitar comida chatarra consumida a la carrera. Se ha convertido en un ejemplo de conciencia alrededor del mundo, de que para vivir sanamente no sólo se debe de tomar un descanso del ajetreo de la modernidad para disfrutar la vida, sino también se debe evitar comer alimentos fabricados y alterados y tratar de consumir alimentos orgánicos y preferentemente locales. 

Ahora tenemos el Slow City Movement (Movimiento de Ciudad Lenta) que se está diseminando por todo el mundo. Comenzó en Italia y aunque muchas comunidades están ya arriba del límite ideal de 50,000 habitantes para calificar, los principios del movimiento toman sentido en cualquier localidad, y algunas trabajan aún a nivel de colonias. 

Los alcaldes italianos que iniciaron este movimiento se comprometieron en su primera reunión a “una serie de principios que incluían trabajar por un ambiente físico más tranquilo y menos contaminado, conservando las tradiciones estéticas y fomentando la artesanía local, producción y cocina. La meta es fomentar el desarrollo de lugares que gocen de buena comida, ambientes saludables, economías sustentables y ritmos tradicionales para la vida de la comunidad”. Todos los principios anteriores no estarían completos sin un compromiso que implementar: “una serie de programas que van desde la promoción de la agricultura orgánica, la eliminación de alimentos y organismos genéticamente modificados, la revitalización urbana y preservación histórica, sistemas eléctricos alternativos y la preservación del patrimonio y tradiciones locales, regulaciones de señalización y alumbrado.”

Proyect For Public Spaces (Proyecto para espacios públicos) www.pps.org,  es una organización sin fines de lucro, “dedicada a ayudar a las personas a crear y sostener los espacios públicos que constituyen las comunidades” (Enrique Peñalosa, ex –alcalde de Bogotá y actualmente profesor en la Universidad de Colombia). “El espacio público es para vivir, hacer negocios, besarse y jugar. No puede ser medido con economías; debe de llenarse con el alma”. 

Con espacio público, la organización y el ex –alcalde de Bogotá se refieren a parques, plazas, jardines, fuentes, mercados públicos, transportes, centros cívicos y desde luego bibliotecas. 

Tenemos recetas para ambientes saludables, usadas casi bajo los mismos principios tanto por ciudades grandes y modernas que están tratando de idear soluciones para una mejor vida y por antiguas y tradicionales comunidades que tratan de preservar una forma de vida basada más en la calidad que en el moderno consumismo global. 

La actual controversia con relación al futuro de San Miguel tiene más que ver, excepto por los adeptos a la nostalgia del ayer, con la preservación de lo que hizo a San Miguel ser especial y con el manejo de su crecimiento, de un pequeño pueblo dormido a una exitosa comunidad con una dimensión multicultural pero también con ritmos tradicionales de vida comunitaria. 

Progreso y crecimiento, conceptos frecuentemente confusos, pueden muy bien resultar inevitables, pero pueden ser canalizados al ritmo adecuado y con las tendencias correctas. La planeación urbana en una relativamente pequeña entidad administrativa como el Municipio de San Miguel de Allende, toma una dimensión totalmente diferente si uno visualiza el crecimiento y el desarrollo como un proyecto que no sólo se capitalizará en el beneficio de la propia ciudad, sino que integrará el desarrollo social y económico de las comunidades rurales de los alrededores. Un plan maestro debe incluir educación, infraestructura, métodos alternativos de producción agrícola, industria ligera y no contaminante complementaria (enlatado, por ejemplo), y actividades que no afecten el medio ambiente como el ecoturismo. 

La ciudad en sí necesita la colaboración de cada sector de la sociedad para definir su futuro con objeto de preservar su unicidad. Una aplicación más estricta de normas de zonificación y construcción serán un importante primer paso, pero primordialmente un esfuerzo concertado para revivir los lugares de reunión tradicionales como mercados públicos, centros comunitarios, fuentes, y espacios verdes. 

El tamaño de San Miguel y el deseo de muchos de sus residentes de involucrarse en proyectos que beneficien a la comunidad, deben de hacer un compromiso participativo en un plan consensual. Los proyectos que involucren colonias específicas deben tener consultorías preliminares con los residentes para sopesar inconvenientes a corto plazo contra los beneficios a largo plazo para la colonia directamente afectada y para toda la comunidad. 

En un aspecto muy prometedor, el presente gobierno ha iniciado diversos proyectos que van en la dirección correcta hacia una economía integral y un plan de desarrollo social. Las consultorías con asistencia a granjas orgánicas, artesanos, operadores de turismo, han conducido a acciones importantes de desarrollo de negocios y organizaciones cooperativas para planear la infraestructura para el ecoturismo y festivales culturales. La implementación de instalaciones educativas, gracias al proyecto entre el gobierno, la UNAM y la Biblioteca Pública, dará a nuestra ciudad no sólo los recursos que los estudiantes de la región necesitan, sino también añadirán una dimensión académica a la vida cultural de la comunidad. 

Coordinando los esfuerzos de las ONG’s y del gobierno del municipio de San Miguel y de la región del Bajío en general, así como concebir planes para un uso adecuado de espacios públicos y semipúblicos, nos ayudará a transformar los antiguos edificios y las áreas verdes disponibles en centros de aprendizaje y recreación, y en las muy necesarias áreas de conservación que equilibrarán el crecimiento de urbanización de nuestro entorno. 

 



Voces del Interior
Por © Graciela Cruz López

Marzo de 2008
Preámbulo

Con una profunda emoción, la pluma inquieta y el espíritu histórico que deambula en esta añeja ciudad, iniciamos formalmente una columna mensual en Atención San Miguel. Después de algunos amaneceres vuelvo a la Biblioteca Pública de San Miguel, el lugar que abrigó mis primeras tardes de estudio, el mismo que dejó pasar el crepúsculo para ser testigo de los encuentros escolares y de las citas obligadas con los amigos de la infancia y la juventud; el que ha despejado las dudas en el transcurrir de mis años, hasta encerrar en las pobladas y coloridas paredes de la Sala Quetzal, la voz con la que dicté recientemente un curso de historia local a los oficiales de transito de la ciudad; 

es además un nuevo encuentro con la institución de la que tuve el privilegio de ser becaria desde 1986 hasta 1999, es el retorno a los corredores, a los murmullos, a la serenidad y a la historia de un recinto que se resiste a dejarme ir.

Voces del interior es una invitación para hablar de la esencia, el sentido y la personalidad de nuestra patria chica, profundizando en un pasado que merodea al presente y trastoca al futuro, una historia continua en la que no existe la casualidad, sino por el contrario, una articulación de lógicas y complejidades que enmarcan cada uno de los procesos, épocas y actores.

Surgirán así aquellas Voces del interior, las que se encuentran en la profundidad de los tiempos y en la prolongación de los espacios, en los contornos de la tierra desértica y pedregosa, en las laderas de las serranías que ciñen a la ciudad, en la telaraña urbana con sus onduladas arterias que hicieron camino real, en sus formas y simbolismos, en su carácter festivo, en sus circuitos procesionales, en su arquitectura palaciega y vernácula, en sus edificios religiosos levantados por la espiritualidad plena y la piedad popular. 

Las voces y los silencios de la personalidad humana de sus barrios y comunidades, las que han trazado el origen y la dimensión de sus tradiciones ancestrales, el verdadero valor que nos fue heredado, el único que trasciende a través de los tiempos y de cuya permanencia somos responsables.

Dedico esta primera columna a los que nos hablan desde el interior de esta tierra, a todos aquellos que forman parte de su conciencia histórica y que han contribuido a su excepcionalidad. En particular con estas líneas, rindo un merecido homenaje a don Félix Luna, quien trabajó arduamente y con el alma desbordada, para imprimir en la memoria de las presentes y futuras generaciones, los valores propios y las tradiciones auténticas que pertenecen y caracterizan a nuestra ciudad. ¡Gracias por su entrega incondicional, por la amistad sincera y por las interminables charlas vespertinas! Nos quedamos con el recuerdo, con su ejemplo, con sus enseñanzas y las experiencias compartidas.

El Santo Encuentro: La Procesión del Viernes Santo de la Hermandad de la Santa Escuela de Cristo.

Un importante circuito procesional de la Cuaresma sanmiguelense, que tiene su origen en la espiritualidad mesiánica de Luis Felipe Neri de Alfaro y en la fuerza de la colectividad y la piedad popular de la época virreinal. Una profunda huella devocional que ha superado los tiempos y las crisis, las coyunturas y los cambios, las ideologías y los sentimientos contrarios, para estar vigente en pleno siglo XXI, después de aproximadamente 260 años.

La fundación de la hermandad de la Santa Escuela de Cristo de San Miguel el Grande, debe entenderse como una parte medular de un proyecto espiritual integral que Luis Felipe Neri de Alfaro inicia en la villa de San Miguel el Grande y culmina emblemáticamente en el Santuario y la Casa de Ejercicios de Jesús Nazareno de Atotonilco.

La Santa Escuela de Cristo fue fundada en 1742, en honor de los sagrados corazones de Jesús y de María, y teniendo por su principal casa de oración a la iglesia del señor San Rafael, la que hipotéticamente es la parroquia primitiva de San Miguel, esto de acuerdo a sus características arquitectónicas, eje de orientación y emplazamiento sobre el terreno. La misma iglesia y hospicio del príncipe San Rafael, que en 1756 abrigó temporalmente a las religiosas del Convento Real de la Purísima Concepción.

La experiencia fundacional de la Santa Escuela de Cristo de San Miguel, sirvió como ejemplo a las hermandades que se constituyeron posteriormente en la región e incluso fuera de ella, por todo el bajío y el norte novohispano, desde Atotonilco hasta Zacatecas. Fue la verdadera semilla de la milicia virtuosa que se enfiló en distintos tiempos litúrgicos, para integrarse a los ejercicios espirituales ignacianos de Atotonilco. 

La Santa Escuela de Cristo de San Miguel se conformó por una hueste de varones virtuosos, entregados a los valores cristianos, a la intensa oración, a las obras espirituales y a todo tipo de prácticas misericordiosas. Fieles congregados en torno al ejemplo de Cristo, a quien le rendían obediencia por considerarle su Divino Maestro, filiales también al amor mariano, a cuya devoción se consagraron hasta el final de sus vidas. 

Fueron precisamente los primeros discípulos de Cristo de esta Santa Escuela, tanto clérigos como seglares, quienes iniciaron la tradición del circuito procesional que salía de la iglesia de la hermandad todos los viernes santos con los primeros rayos de sol, para sentir en carne propia la Vía Sacra, la vía dolorosa de la Pasión y Muerte del Redentor.

Contingentes devotos organizados con una formación de tipo militar, ataviados con penitencias y disciplinas, los que han sido representados en óleos y documentos históricos con una expresión congelante y vestidos con ropas ásperas, cilicios, calaveras y coronas de espinas. Caminaban abrazando la cruz, dirigidos por el estandarte fundacional que refiere su intensa devoción a los sagrados corazones de Jesús y de María; transitaban silenciosamente algunas de las principales calles de la villa llevando entre sus manos una calavera: la representación pura y absoluta de la muerte, a la que los hermanos de la Santa Escuela tenían siempre presente y delante de sus ojos, a través de la memoria y los ejercicios que realizaban frecuentemente para enfrentar no sólo el final de su vida, sino también la de su prójimo. 

Originalmente la procesión estaba formada por pasajes bíblicos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, particularmente de la iconografía pasionaria, que portaban solemnemente las capitanías, los alférez, los tenientes y sus acompañamientos, quienes vivían de cerca el “Paso del Divino Maestro”, al que anunciaba el dramático “Paso del Sacerdote”, exteriorizado con la presencia de Luis Felipe Neri de Alfaro, quien después de recorrer un camino penitente de un poco más de dos leguas y media, desde el Santuario de Atotonilco hasta la villa de San Miguel el Grande, acongojado ofrecía las tres caídas para llegar al Gólgota con sus hermanos de la Santa Escuela de Cristo.

(Graciela Cruz López conserva en su totalidad los derechos de autor según la Ley Mexicana de Derechos de Autor. No se puede reproducir parcial o totalmente sin autorización previa de la autora.)


 


Novedad en el mundo de la automatización de bibliotecas

Desde el año 2002 la empresa Baratz irrumpe con su presencia en el panorama bibliotecario de México. Varios proyectos se han puesto en marcha desde entonces con mucho esfuerzo y trabajo, siempre con la intención de dar el mejor servicio a las bibliotecas que apuestan por Absys.

“…Con estas iniciativas que surgen de manera espontánea entre la ciudadanía, mediante patronatos, asociaciones de amigos de las bibliotecas públicas y grupos similares, se pone de manifiesto que las comunidades, en los diversos estados y municipios del país, desean instalaciones y servicios bibliotecarios cada vez mejores que cumplan no únicamente con las funciones básicas sino que vayan más allá en su capacidad para dar atención a un nuevo usuario: uno con mayores necesidades de información, comunicación y espacios de lectura…”

Por nuestra parte contamos, entre otras, con las siguientes instalaciones en México:

Instituto Mexicano del Petróleo, en la Ciudad de México, cuya instalación de AbsysNET se realizó el 19/12/2005 (previamente tuvieron instalado un Absys6).

Auditorio Nacional también en la Ciudad de México, se instaló un Absys Express el 13/01/2005.

Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas Ciudad de México, se instaló un Absys Express el 19/12/2005.

Red de Bibliotecas Públicas del Estado de Jalisco, Guadalajara, se instaló AbsysNET el 12/08/2002. 

Biblioteca Pública de San Miguel de Allende, Guanajuato se instaló un Absys6 el 14/11/2006.

Se ha liberado esta nueva versión de Absys, como resultado de la evolución llevada a cabo estos últimos 15 años para ofrecer a las bibliotecas una herramienta que responda a sus necesidades y mejorar su servicio. Absys es un producto ya consolidado, que se ha convertido en un referente en el mundo de la automatización de bibliotecas. 

Entre otras estas son las características más destacables en el Absys7:

-Almacenamiento automático del usuario que añade y modifica registros en la base de datos relacional.

-Posibilidad de incluir en los listados información de otras tablas que no están asociadas directamente con el tipo de listado que se está realizando.

-Generación automática de copias electrónicas de las cartas enviadas desde la aplicación.

-Asociación de costo a la transferencia de la credencial del lector.

-Validación del ISBN de 13 dígitos.

-Especificación de los campos a partir de los cuales se quiere ordenar por defecto la visualización de los registros localizados en una búsqueda.

-Posibilidad de marcar en bloque los ejemplares que se quieren inventariar para excluirlos del préstamo y para evitar su visualización en el Opac.

-Posibilidad de expurgar ejemplares de forma automática.

-Almacenamiento de información relacionada con los préstamos del lector, como, ejemplares prestados en el años en curso y en el año anterior.

-Generación automática de cartas de aviso al lector cuando falten x días para finalizar sus préstamos.

-Control de consultas realizadas en sala

Almacenamiento del tipo de préstamo realizado

-En el Opac, generación de enlaces o acceso a información complementaria desde la visualización de documentos.

-Posibilidad de que los lectores realicen sugerencias y desideratas desde el Opac…

Estas son algunas de las novedades con las que el Absys7 viene a sorprendernos.

A la empresa BARATZ nos interesa que las soluciones propuestas se pongan en marcha con éxito y así lo avalan más de mil proyectos llevados a cabo en España y en varios países europeos e Iberoamericanos. 

Muy proximamente llevaremos a cabo la actualización Absys7 en el servidor de la Biblioteca Pública de San Miguel de Allende, donde ya cuentan con el absys6.1. De esta manera la biblioteca contará con todas las ventajas que ofrece está nueva actualización.