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Nace una esperanza en comunidades marginadas
Por Jesús Ibarra
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La semana pasada, CASA (Centro para Adolescentes de San Miguel A.C), graduó a su novena generación de parteras. Las 10 jóvenes graduadas harán su servicio social y después empezarán a trabajar en sus comunidades.
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El 20 de junio, Susana Sottoli, representante de UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), visitó las instalaciones de CASA para conocer sus programas y determinar si la institución es viable para recibir apoyo de UNICEF.
CASA y sus programas
| Fundada en 1981, por iniciativa de Nadine Goodman, CASA apoya a las madres solteras que no tienen una fuente de ingreso o que han sido abandonadas por sus padres. Son generalmente jóvenes que cursan o acaban de terminar su secundaria entre los 16 y los 23 años. |
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Uno de los programas de CASA, que aborda la difusión de la educación sexual, brinda a las jóvenes madres la oportunidad de trabajar y percibir un salario. Estas jóvenes mujeres, -y también algunos muchachos –son capacitados para impartir talleres de educación sexual y visitan las comunidades rurales para hablar del tema y distribuir preservativos gratuitamente. Actualmente visitan 21 comunidades, trabajando principalmente con mujeres y jóvenes.
No siempre es tarea fácil para los promotores. “Algunas veces nos topamos con cierta resistencia de la gente de la comunidad. Por ejemplo, fue muy difícil para nosotros trabajar en La Talega, en donde los residentes se negaron a asistir a las pláticas: Sólo pudimos trabajar en la escuela. En otras nos topamos con la oposición del cura del lugar. La Iglesia no siempre está de acuerdo con la educación sexual”, dijo uno de los promotores de CASA.
CASA también ofrece asistencia legal en materia de violencia intrafamiliar. La institución atiende actualmente entre 800 y 1,000 jóvenes madres cada año a través de sus varios programas.
La escuela de parteras
| CASA tiene un hospital especializado en ginecología y obstetricia y una escuela para parteras. Jóvenes mujeres de otros estados como Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Jalisco, San Luis Potosí y Guanajuato asisten a esta escuela, la única institución en el país que otorga un título profesional a sus egresadas. |
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Las muchachas se alojan en CASA durante la duración de sus estudios. Maricruz Coronado, directora de la escuela y partera profesional, explicó que la carrera dura tres años e incluye materias como anatomía, obstetricia, ginecología, aromaterapia, homeopatía y farmacología. “Nuestras parteras están preparadas para atender cualquier parto, a menos que surjan complicaciones. En este caso, la paciente es referida a un ginecólogo”, dijo Coronado. “Atendemos mujeres desde el periodo prenatal hasta las primeras semanas después del parto, que es el periodo durante el cual se da la mayor incidencia de muertes en los bebés”. Según Coronado, las parteras de CASA han logrado reducir la mortalidad materna en varios estados.
“En las comunidades rurales, la partería es ampliamente aceptada”, dijo.
La escuela de parteras de CASA está certificada por la Secretaría de Salud y por le CIFRHS, Comisión Interinstitucional para la Formación de los Recursos Humanos para la Salud, lo que permite a sus egresadas ejercer profesionalmente en cualquier parte del país. Las parteras de CASA cumplen con los requisitos establecidos por la Organización Mundial de la Salud.
| Gloria Gaspar, de 21 años, originaria de Chiapas, es una de las recién egresadas de la escuela de partería de CASA. “Vivo en el municipio de La Trinitaria en Chiapas, en el Ejido La Gloria”, comenta Gloria. |
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“En Chiapas, en algunas comunidades marginadas, el nivel de mortalidad materna es muy alto. No hay servicios médicos o centros de salud. Me siento muy emocionada ahora que regreso a mi comunidad a hacer mi servicio social”.
La ayuda de UNICEF
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Susana Sottoli, representante en México de UNICEF, visitó CASA para analizar las posibilidades de apoyar sus programas. |
Sottoli dijo que UNICEF tiene un programa de cooperación con el gobierno mexicano, cuyo objetivo es apoyar el presupuesto nacional para garantizar los derechos de los niños, principalmente en las áreas de educación, trabajo infantil, violencia contra menores y niños migrantes abandonados. “Pretendemos incrementar el apoyo en todas las áreas para niños y jóvenes,” dijo Sottoli, quien mencionó además de financieramente, UNICEF otorga apoyos a través de asistencia técnica profesional e intercambios de experiencias entre México y otras de las 180 oficinas de UNICEF en todo el país.
La representante de UNICEF piensa que el apoyo a CASA es posible pues “UNICEF está siempre identificando este tipo de proyectos, principalmente si tienen impacto en los aspectos que nos interesan, en este caso índices de mortalidad en mujeres y niños. Visitamos estos proyectos y tratamos de concertar algún apoyo a través de UNICEF u otras instituciones si pensamos que tienen el potencial para garantizar una mejor calidad de vida para mujeres y niños”.
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