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Cristóbal
Finkelstein, trabajando por la comunidad
Para Finkelstein, el más importante punto en que se deberá enfocar la siguiente administración es en el desarrollo del municipio, de manera que la ciudad y las comunidades tengan la capacidad para luchar en contra de la pobreza, migración y delincuencia. Finkelstein promete que siempre trabajará por San Miguel, a través de su trabajo o su labor política. “Siempre trabajaré por San Miguel; quiero ser parte de su desarrollo. Quiero mucho a la ciudad, un lugar donde mi familia crecerá.” Tania
Noriz: ¿Cuál es el enfoque del la dirección de Relaciones
Internacionales? Cristobal Finkelstein: El departamento se divide en cinco secciones. La dirección, atracción de inversiones, fomento artesanal, bolsa de empleo y relaciones internacionales. Atracción de inversiones ayuda a la creación de nuevas pequeñas y medianas empresas y gestiona créditos. Fomento artesanal se encarga de capacitar y asistir a los artesanos. La bolsa de empleo maneja una base de datos de las empresas de la ciudad con las vacantes y perfiles que se necesitan. La coordinación de Relaciones Internacionales da atención a los migrantes y a la comunidad extranjera. También expide pasaportes, y autorizaciones para la adquisición de bienes inmuebles por extranjeros. TN: ¿Cual
ha sido el valor del departamento? CF: Ha sido una herramienta que ha generado una comunicación abierta y transparente entre todos los miembros de la comunidad, extranjeros, mexicanos, locales, turistas, migrantes. Es una oficina de gestión que facilita la solución de problemas específicos, desde una llamada de alguien que se queja del perro del vecino, hasta la solución de conflictos de extranjeros o el traslado de restos de mexicanos que hayan fallecido en el extranjero. TN: ¿Qué
contribución ha hecho el departamento en estos tres años? CF: Atraer recursos importantes a San Miguel, canalizarlos de forma adecuada y transparente. En estos tres años miembros de la comunidad que quieren mucho a San Miguel han donado alrededor de cuatro millones de pesos. Querían contribuir y nosotros les ayudamos a ayudar. Este departamento trabajó para la adecuada y transparente colocación de esos recursos. Otra contribución es la oficina de ayuda para los migrantes sanmiguelenses y sus familias en Texas, es la primera en su tipo en todo el país y ayuda a los sanmiguelenses que viven en Estados Unidos a través de asesoramiento y otros programas. Esta oficina se ha convertido en una herramienta importante en la búsqueda de paisanos en Estados Unidos. Este año se crearon lazos y convenios con 25 ciudades hermanas lo que ha posicionado a San Miguel como uno de los tres municipios más activos de México en la colaboración con otros países. TN: ¿Cual
ha sido la situación más difícil a la que se ha enfrentado el departamento en
estos tres años? CF: Sin duda fue el caso de las violaciones. Aunque no fue un problema de la administración, dejó ver algunos problemas de prevención del delito y canales de comunicación que no habíamos puesto empeño en mejorar. Pienso que hubo una reacción desmedida de la comunidad extranjera en contra del municipio pues en su mayoría no sabían como funcionan la policía y las leyes en nuestro país. San Miguel es una ciudad muy segura para vivir que está enfrentando el fenómeno de desarrollo y, como tal, su reto será un crecimiento ordenado que pueda generar bienestar a sus habitantes. TN: ¿Hablando
de bienestar, qué piensas que el próximo presidente municipal deberá trabajar
para detener la migración de los sanmiguelenses a los Estados Unidos? CF: Su trabajo será hacer entender a todos los habitantes del municipio que todos somos partícipes de nuestra comunidad, pues todos los que vivimos aquí tenemos que cooperar, pagar impuestos y contribuir con el desarrollo del municipio. A todos aquellos norteamericanos que viven aquí y no pagan impuestos y no contribuyen con la comunidad y que además estén en contra de los migrantes mexicanos les digo que no pueden exigir que la gente no vaya a su país pues están colaborando con ello. TN: ¿Cúal
ha sido el más importante reto al que te has enfrentado en estos tres años? CF: Para mi ha sido todo un reto terminar el trabajo del expediente técnico en la búsqueda del nombramiento de San Miguel Allende como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Ha sido un gran esfuerzo en el que han trabajado muchas personas y si todo sale bien estaremos recibiendo el nombramiento para el 2008. Muchas personas piensan que el proceso es sencillo pero no es así, es un proceso que ha tomado casi tres años, en el que se han invertido 2 millones de pesos y que al final contribuirá a garantizar que el patrimonio de nuestros antepasados llegue a las futuras generaciones. TN: ¿Cuales
consideras que han sido los principales errores de tu dirección durante esta
administración? CF: Han habido varios, somos humanos y sería muy mentiroso si dijera que no. Siempre que cometemos algún error lo hemos tratado de corregir y debo decir que eso se ha logrado con una gran labor de equipo. Somos un equipo muy unido a pesar de que casi ya llegamos al término y estoy muy contento con ello. TN: ¿Que
proyectos quedarán pendientes cuando se termine tu trabajo en Relaciones
Internacionales? CF: Un proyecto de regionalización de la oficina del migrante en Dallas con oficinas en Carolina del Norte, Chicago y los Ángeles. Este proyecto ya fue presentado ante el gobernador Juan Carlos Romero Hicks y ojalá se logre concretar. También quedará sólo en planes un centro de negocios artesanales, del cual ya tenemos un terreno pero hace falta recursos. TN: ¿Qué
será en lo que más deberá trabajar el próximo director del departamento? CF: Sólo espero que haya continuidad. Estamos preparando la entrega-recepción con un programa de lo que falta por hacer y de los programas pendientes. El próximo director deberá tener nuevas ideas y aportar su toque personal y deberá trabajar más recursos para el departamento. TN: ¿Qué
piensas de la relación que existe entre los sanmiguelenses y la comunidad
extranjera? CF: Es una relación buena. San Miguel es un lugar donde pueden convivir en paz todas las culturas sin el mayor conflicto, de ahí su carácter cosmopolita. Aunque pienso que hace falta mayor integración de parte de la comunidad extranjera. Deben conocer y aprender la cultura del país y de la comunidad donde viven y aprender a comunicarse en el idioma local y muy importante, conocer a sus vecinos. TN: ¿Cual
piensas que deberá ser el principal trabajo del próximo presidente municipal
Jesús Correa? CF: Deberá ser muy activo y muy sensible a las necesidades. Tendrá que ser muy perceptivo y generar relaciones positivas que favorezcan a San Miguel. TN: Cómo
ves la situación política por la que atraviesa el país? CF: Estamos ante una coyuntura. Tenemos una democracia incipiente y debemos trabajar muy duro para cambiarla. Seis años no basta para combatir la ignorancia de mucha gente que se expresa a través de resentimiento social y con figuras mesiánicas. Siempre estamos esperando que venga un caudillo a salvarnos de nuestros problemas y no nos detenemos a pensar que los únicos que podemos lograr eso somos nosotros. TN: Qué
piensas del nuevo presidente de México? CF: Pienso que deberá trabajar muy duro para despolarizar al país. Deberá trabajar en una reforma fiscal y energética que permita la generación de más riqueza y empleos. Solo así se combatirán grandes problemas sociales como la pobreza, migración, delincuencia. TN: ¿Cuáles
son tus aspiraciones laborales, políticas y personales para el futuro? CF: Primero que nada voy a ser papá en febrero, por lo que voy a prepararme para ello, además de que quiero seguir trabajando en mejorar mi relación familiar con mi esposa Gaby. En lo laboral voy a crear mi despacho de abogados junto con Gerardo Arteaga. Respecto a la política, siempre es impredecible. Lo que me gusta de la política es que siempre tienes la oportunidad de ayudar. TN: Cuál
será la primer cosa que harás al finalizar tu trabajo en la administración? CF: Ponerme a trabajar TN:
Seguirás trabajando por San Miguel? CF: Siempre TN: Qué
le quieres decir a la comunidad extranjera? CF: Que ha sido un privilegio poder haber trabajado a su lado y de su lado. He aprendido algo de cada uno de ustedes y agradezco profundamente todo el apoyo de las personas que se acercaron a mí, todas ellas fueron muy positivas. Quiero agradecer en especial al ex cónsul Coronel Phil Maher, al nuevo cónsul Ed Clancy, a Suzanne Ludekends de Atención San Miguel, a Tony Adlerbert, Floyd Edwards, Sudir Amembal, Cecilia Hogaza, Roberto Maxwell, Bob Spencer, Ali Zerriffi y a muchas personas que me apoyaron y que ayudaron a que mi trabajo fuera menos difícil, a todos y cada uno de ellos, muchas gracias. Botica en
Casa Museo de Allende, mezcla de tradición prehispánica y colonial
La antigua Botica del Sagrado Corazón estuvo ubicada en la que fuera la casa de Ignacio Allende, desde 1919 hasta 1979 cuando se convirtió en museo. Tratando de revivir una vieja tradición, la asociación Amigos del Museo concibió la idea de recrear la botica en el lugar donde estuvo ubicada en 1919. Hoy, cuatro años después, el proyecto se ha hecho realidad y los sanmiguelenses y turistas pueden admirar una réplica de la vieja botica, que mezcla la tradición indígena de la herbolaria con las droguerías de la época colonial y del siglo XIX. Los
inicios de la botica La casa que actualmente alberga el Museo Casa de Allende fue originalmente propiedad de los padres de Ignacio Allende, cuadillo de la Independencia de México. Después de iniciarse la Guerra por la Independencia en 1910, las casas de todos los rebeldes fueron confiscadas por la corona española, entre ellas la casa de Allende. Algunos años después de consumada la Independencia, la casa fue recuperada pero como la familia de Allende ya no vivía en San Miguel, el inmueble fue adquirido por Don Enrique González, quien la conservó para sí y sus descendientes hasta 1919, cuando fue adquirida por Don José María Vega. Vega era un boticario que había trabajado para Don Francisco Lazo, propietario de la original Botica del Sagrado Corazón, ubicada en la Casa de las Conspiraciones, en las calles de Reloj y Plaza Principal, en el local que ahora es un expendio de helados y donas. Al comprar el inmueble, Vega compró también los derechos de la botica a don Francisco y la instaló en su propiedad, justo a donde hoy se ha recreado. La botica funcionó siendo propiedad de la familia Vega, hasta 1979 cuando murió la última de los hermanos, Guadalupe Vega. Los descendientes vendieron la propiedad al municipio y fue entonces inaugurada como museo. La botica
actualmente La botica del Sagrado Corazón era, junto con la Botica Santa Teresita, todavía en funcionamiento y ubicada en Reloj y Mesones, la más antigua de San Miguel. Hace cuatro años la asociación Amigos del Museo tuvo la idea de recrear la botica tal cual estaba en sus inicios en 1919. Según la señora Matilde González Rullan, la recreación de la botica fue posible gracias a la ayuda del municipio que proporcionó los fondos para comprar la botería de cerámica, la cual fue adquirida por la propia González Rullan con varios anticuarios de San Miguel como el señor Noyola. La propia directora del museo donó una colección de latas y frascos de pomadas y ungüentos que también datan de la época, y la familia Bastien, de la tienda La Victoriana, ubicada en Hernández Macías, junto al Consulado Norteamericano, dio en comodato una colección de frascos antiguos que contienen resto de medicinas de diversas boticas. González Rullan dijo que el mueble en que se acomodó la botería es el original de la botica. El gigantesco mueble de madera, compuesto por decenas de cajones, y una gran vitrina con varios estantes, estaba en desuso en el segundo piso del museo. Fomento Cultural Banamex solicitó el mueble para usarlo en una exposición titulada “Los proyectos de una nación”, llevada a cabo en el Palacio de Iturbide en la Ciudad de México. “El mueble fue prestado con la condición de que se entregara completamente restaurado”, aseguró González Rullan, quien añadió que la distribución del mobiliario está tal cual era originalmente, incluso con una banca similar a la que había en la botica original para que los clientes se sentaran a esperar sus medicinas. Entre otras donaciones hechas a la botica están la colección del frascos medicinales del señor Manuel Martínez Nava, propietario de la Botica Santa Teresita, los morteros de la señora Amelia Cullen y el estuche de jeringas de la familia González. La doctora Guadalupe Jiménez Godinach logró rescatar en un rancho los libros de contabilidad originales de la botica, los cuales aún no están en exhibición, debido a la falta de una mesa que había en el centro del local. La mesa original se apolilló quedando inservible. González Rulán manifestó que se está buscando la forma de obtener una donación, ya sea de una mesa similar a la original, o de fondos para mandar hacer una réplica, que podría ser similar a la de la Botica Santa Teresita. La directora del museo manifestó que se pueden hacer las donaciones a través de la asociación Amigos del Mueso. Herbolaria
en México México posee una gran riqueza herbolaria, cuyos poderes medicinales han sido explotados desde la época de la conquista. En sus cartas a Caros V, rey de España, el conquistador Hernán Cortés describe como la calle de herbolarios, “en donde hay todas las raíces y hierbas medicinales que se hallan en la tierra, y en las casas de los boticarios se venden medicinas hechas como ungüentos y emplastos”. Benito Díaz de Gamarra en su “Descripción de la Villa de San Miguel el Grande”, menciona algunas hierbas medicinales que había en la región, y sus usos, como son la hierbabuena, usada para males estomacales; la flor de manzanilla, para cólicos; las semillas del hinojo facilitaban la digestión; el mastranto para los desmayos. Muchos de estos remedios caseros preparados con plantas fueron usados para las primeras boticas de la época virreinal. Debido al surgimiento de nuevas enfermedades traídas por los españoles como la viruela, en 1527, el Ayuntamiento de la Ciudad de México dispuso visitas a las tiendas de los boticarios para averiguar la calidad de los productos que ahí se vendían. En 1776, el Virrey Bucareli decretó Las Ordenanzas de la Botica, en donde se establecían viviendas y salarios dignos para los boticarios. A lo largo del siglo XIX, mientras las guerras asolaban el país, la sociedad mexicana seguía recurriendo a la herbolaria para aliviar sus enfermedades. En las boticas del siglo XIX, los boticarios además de preparar remedios a base de plantas, como infusiones, emplastos, etc., recibían en su botica gran variedad de pomadas, pastillas, tónicos y ungüentos, procedentes de diversos países, principalmente europeos. La competencia de las medicinas extranjeras hechas a base de químicos, ha hecho quedar en segundo término a la medicina herbolaria. En México hay más de 6,000 especies de plantas medicinales, de las cuales casi la mitad son autóctonas. Monte de
Piedad: el banco de la gente Segunda
Parte Nota del editor: Jesús Ibarra hace un reportaje sobre una institución mexicana que continúa con una antigua tradición europea: el empeño. Este es el segundo de una serie de tres artículos.
El principal objetivo del Monte de Piedad, una institución filantrópica, sin fines de lucro, es prestar dinero en efectivo sin necesidad de grandes trámites, y con la tasa de interés más baja del país, a todos aquellos que tengan alguna necesidad. El usuario solo está obligado a pagar un interés del dos por ciento del préstamo, más uno por ciento del valor total del objeto. También se da apoyo a pequeños artesanos vendiendo sus mercancías en las tiendas de la casa de empeño, llamadas almonedas. A través de sus actividades, la Institución también financia proyectos y programas de ayuda para indigentes, enfermos, personas con capacidades diferentes, huérfanos y adultos mayores (por ejemplo el Telethón). Durante los últimos diez años, el Monte de Piedad ha donado más de dos mil millones de pesos. Para esta institución filantrópica, el factor humano es muy importante; no sólo se preocupa por el bienestar de sus usuarios sino también por el de sus empleados, algunos de los cuales han trabajado ahí por más de 40 años. Los
coyotes Los transeúntes que caminan por la calle de Monte de Piedad, o por la de Palma, sin importar si se dirigen o no al Nacional Monte de Piedad, son constantemente abordados por un sinnúmero de compradores ambulantes o “coyotes”, como son popularmente llamados estos personajes que intentan comprar cualquier objeto a los transeúntes, para luego revenderlo ellos por su cuenta. “¿Que vende joven? Yo se lo compro” son las frases que se escuchan por todos lados en la entrada del Monte de Piedad. “¿Cuánto quiere por su cámara?”, pregunta el coyote a un transeúnte. “Tres mil pesos”, responde el interpelado. “No, es buena la cámara, pero no vale eso”, vuelve a decir el coyote. Esa es la labor cotidiana de los coyotes, comprar al precio más bajo para obtener ellos la mejor ganancia posible. Enrique lleva 28 años trabajando como coyote afuera del Monte de Piedad. Ese es su sustento diario. “Compramos cualquier cosa, desde una cadenita o cualquier artículo de joyería, hasta aparatos eléctricos o cámaras fotográficas”, dice Enrique, quien asegura que con él acuden varios comerciantes de La Lagunilla u otros tianguis para obtener los objetos y venderlos ellos en sus puestos. “Hay dos uniones de comerciantes que trabajan afuera del Monte de Piedad”, dice Enrique. “Una trabaja en la calle de Monte de Piedad y la otra en aquí en Palma, con aproximadamente 30 comerciantes cada una”. Según Enrique los objetos que compra y vende le dejan entre 10 y 100 pesos cada uno, dependiendo del tipo de objeto. Los relojes son de los objetos que más ganancia le dejan. Según Méndez Tapia, los coyotes son un problema de vía pública, al igual que los vendedores ambulantes, y que la autoridad debe resolverlo, pues el Monte de Piedad no tiene la autoridad para removerlos. Méndez asegura que los coyotes no afectan las operaciones de la Institución, ni tampoco a los usuarios, pero sin embargo, en las entradas de la casa de empeño hay letreros de advertencia a los usuarios para que no se dejen sorprender por estos comerciantes poco fiables, cuya actividad, según la opinión de Méndez, va en franco debacle. Los
empleados Según Méndez Tapia, la permanencia laboral dentro del Nacional Monte de Piedad es muy importante, porque el factor humano institucional quiere realmente a la Institución. Asegura que muchos empleados tienen 30 ó 40 años laborando en la casa de empeño, incluso con 50 años de permanencia laboral. Tal es el caso de Don Javier, que actualmente cuenta con 75 años de edad y lleva trabajando 50, ocupando varios puestos. Actualmente se desempeña como vendedor en una de las sucursales. Otro caso es el de Don Miguel Oropeza que duró alrededor de 70 años trabajando en el Monte de Piedad y falleció desempeñando sus funciones porque hasta el último trabajó en el Instituto de Valuadores. Méndez Tapia dijo que “si la Institución procura el beneficio de sus usuarios con más razón busca el de sus empleados”, por lo que estos reciben prestaciones superiores a las de la ley y les permite un crecimiento profesional. El Monte de Piedad es la única institución en México que cuenta con un Instituto de Valuadores, en donde se da a los valuadores la capacidad requerida para desempeñar su trabajo. Los valuadores reciben ahí cursos de historia del arte, piedras preciosas, gemología de oro y plata, y muchos módulos de estudio más. Para ser valuador se requiere haber trabajado por lo menos cinco años en la Institución, un expediente limpio, concursar la plaza y capacitarse en horas aula y horas práctica. En 50 segundos, un valuador atiende a una persona, determinando gramos de oro o plata, kilataje de la piedra, el valor comercial del objeto. El Nacional Monte de Piedad cuenta actualmente con 3000 empleados que laboran en sus 140 sucursales. En la casa matriz y las oficinas corporativas laboran alrededor de 600 personas. Según Méndez Tapia, desde el año 2001, el Monte de Piedad ha tenido un crecimiento acelerado que ha llevado a la apertura de una sucursal cada 20 días en promedio. La última sucursal hasta la fecha se abrió el 24 de agosto en Mérida, Yucatán. El Nacional Monte de Piedad no tiene dueño; está dirigido por un patronato formado por personas que han sobresalido en su trabajo dentro del sector asistencial privado. Su función es velar por el cumplimiento estratégico de las grandes metas del Monte. Hay también empleados administrativos, encabezados por un director general y varios gerentes encargados de diversas áreas. Las
Leyendas del Monte de Piedad Hay algunas leyendas que circulan acerca del Monte de Piedad, como aquella en que, durante la época de la Revolución, llegó un hombrecillo, vestido con un gastado traje oscuro de por lo menos una talla más grande. Se veía por sus finos modales que había gozado de mejor posición pero que la suerte lo había abandonado. Al llegar a la ventanilla de empeño, sacó con todo cuidado de un viejo estuche un violín que entregó al valuador, quien lo examinó detenidamente y se sorprendió al descubrir que se trataba de un auténtico Stradivarius. El hombrecillo aceptó la cantidad de dinero que le ofreció el valuador, no sin antes dar una explicación y pedir un favor. El violín, por ser fino y delicado, exigía ser tocado todos los días para evitar que la caja se rajara o las cuerdas se rompieran, por lo que el hombrecillo pedía se le permitiera irlo a tocar todos los días por solamente una hora. El valuador no pudo negarse y a partir de entonces, durante tres meses, dos semanas y tres días, los empleados del Monte de Piedad tuvieron un concierto diario de extraordinaria calidad. Méndez Tapia cuenta otra leyenda de cuando, en plena Revolución, las tropas del general Pancho Villa entraron a la ciudad de México. Como en sus tropas había hombres que habían sido salteadores de caminos y estaban acostumbrados a saquear todo lo que encontraron a su paso, al llegar frente al Monte de Piedad, el general Villa les advirtió: “Al Monte de Piedad no me lo tocan, es el banco de los pobres”. Los
usuarios Los usuarios del Monte de Piedad no tienen clase social ni económica. A la casa de empeño acuden todos aquellos que por alguna razón tienen necesidad de efectivo, desde la persona más humilde que no tiene para su comida del día, hasta el ejecutivo más importante, que en el momento no dispone de liquidez. Según Méndez Tapia, han llegado a empeñar objetos al Monte de Piedad los personajes más conocidos de la política, el espectáculo, la cultura y todos los sectores de la sociedad mexicana. La matriz del Monte de Piedad en el Zócalo atiende diariamente alrededor de 10,000 personas. “En temporadas altas como es Navidad o el regreso a clases, llegamos a atender hasta 13,000 personas al día”, asegura Méndez Tapia. Teresa ha recurrido al Monte de Piedad en varias ocasiones y asegura que siempre ha recibido un servicio excelente. En esta ocasión, va a empeñar una pulsera de oro para poder comprar los útiles escolares para sus hijos; espera obtener 1000 pesos. Asegura que siempre ha recuperado sus prendas. Juan José necesita un préstamo para comprar un libro indispensable para sus estudios. En esta ocasión empeñará una pequeña cadena y espera que con eso obtener para comprarlo. En enero del presente año, la señora Elisa empeñó dos cadenitas de oro para que los Reyes Magos pudieran llegar a su casa. El Palacio
de Hernán Cortés El edificio en que se alberga actualmente el Nacional Monte de Piedad data de los tiempos del emperador Axayácatl, emperador azteca de 1469 a 1481, cuyo nombre quiere decir “Cara de Agua”, y que mandó construir el palacio durante su imperio. El palacio fue heredado por Moctezuma, hijo de Axayácatl, quien recibió ahí al conquistador Hernán Cortés en 1519. A la caída de la Gran Tenochtitlán, Cortés se aloja en el palacio por lo que posteriormente es conocido como Palacio de Cortés. Este edificio, localizado a un costado de la Catedral, alberga el Nacional Monte de Piedad desde 1836. A lo largo del tiempo, el edificio ha sufrido diversos cambios y adaptaciones, realizados siempre bajo la supervisión del INAH, ya que es patrimonio cultural del pueblo de México Los préstamos El Nacional Monte de Piedad cuenta con cuatro áreas: Empeño: El usuario recibe dinero a cambio del empeño de un objeto. Desempeño: El usuario paga la suma que se le prestó más los intereses generados y se le devuelve su objeto, presentando la boleta que lo acredita como propietario. Refrendo: Una vez cumplido el plazo del empeño, el usuario, en caso de no contar con el dinero para desempeñar su objeto, puede refrendar el empeño pagando sólo los intereses. Demasía: Si el usuario no desempeñó su objeto y este se vendió, tiene el derecho de cobrar el remanente que quede de la venta de éste, una vez descontados el monto de la venta, el préstamo, los intereses generados y los gastos de operación El único requisito para empeñar un objeto es presentar una identificación oficial y el propio objeto a empeñar. En caso de vehículos se requiere presentar toda la documentación del auto. En caso de empeño de casa habitación se otorgan préstamos para remodelar la casa, o para liquidar otras deudas y quedar con un solo acreedor en mejores condiciones de pago. En este caso el usuario tiene que vivir en la casa que se va a empeñar. |