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Nuevas reglas para perros en el Charco del Ingenio y Parque Landeta,
Dec 1, 2006
El Consejo Directivo de El Charco del Ingenio ha resuelto la aplicación de nuevas restricciones al acceso de perros tanto al Jardín Botánico como al Parque Landeta. Las razones son simples y comprensibles. Por una parte, la importancia que toda el área ha adquirido a lo largo de los años -más de quince ya-, como refugio de plantas y animales cuyos hábitats se ven reducidos, fragmentados, destruidos o afectados en las zonas circundantes, en proceso de urbanización acelerada. Resulta sorprendente el número de especies de aves, mamíferos y reptiles que han encontrado en El Charco un lugar ideal para vivir y reproducirse. De igual manera, la diversidad de la flora espontánea se ha triplicado en 10 años. El más reciente estudio, realizado este año por W. Meagher y W. Colony, registra más de 550 especies pertenecientes a 90 familias botánicas, tan diversas como las cactáceas, las orquídeas, los tules y los helechos.
La protección de esta rica y creciente diversidad es una prioridad para el Jardín Botánico, al igual que el mantenimiento de las nuevas zonas jardineadas y las plantas exhibidas en el sitio, en su gran mayoría ejemplares valiosos de la colección botánica del Jardín. Cualquier otra actividad que se realice o permita dentro del Charco, debe someterse a este fin primordial de conservación. Tal es el caso del acceso de perros.
El problema mayor lo representan desde luego los perros sin dueño que entran a la reserva, algunos procedentes de propiedades cercanas y otros salvajes, a veces en grupos. Estos perros son el principal riesgo para la fauna silvestre, pues se dedican a cazar aves, mamíferos y reptiles, y su control y erradicación es una tarea difícil. El Jardín Botánico ha iniciado ya un programa para su captura no dolorosa y su remisión inmediata a la Dirección de Ecología.
Los perros con dueño dentro de la reserva serían un problema menor, si el respeto a las reglas fuera general. Pero lamentablemente no ha sido así. De manera casi cotidiana, muchos paseantes del jardín llevan sus perros libres, sin correa, incluso por las zonas jardineadas y rutas no permitidas, o bien omiten remover los excrementos de los caminos. Son constantes las llamadas de atención y las discusiones por esta causa con el personal del jardín.
Las nuevas reglas -vigentes a partir de este 10 de diciembre- pretenden lograr un mayor control y compromiso de los usuarios para evitar esta situación, y restringir el acceso con perros en zonas y rutas donde se han colocado plantas para su exhibición, o donde se han hecho trabajos de jardinería intensiva. Es el caso de la zona de Plantas Rescatadas, hacia el poniente del jardín, o el camino hacia el Conservatorio de Plantas, donde se encuentra el nuevo Jardín de Agaves. Asimismo se busca proteger las zonas de residencia y anidamiento de aves acuáticas, en las orillas e islas de la presa, incluyendo el Parque Landeta.
Estamos conscientes de la molestia e inconformidad que estas restricciones habrán de provocar entre los miembros que acceden con perros, sobre todo aquellos que han sido respetuosos de las reglas desde hace años. Hemos procurado ser flexibles y en todo momento hemos escuchado los puntos de vista de los miembros y usuarios del jardín que no están de acuerdo con nuevas restricciones. Pero de veras creemos que es la mejor opción. Y desde luego esperamos su comprensión y su apoyo para armonizar los distintos servicios que presta a la comunidad El Charco del Ingenio.
Reglas para acceso a perros
CHARCO DEL INGENIO Y PARQUE LANDETA
(a partir del 10 de diciembre de 2006)
1.- Sólo se permite la introducción de perros al Jardín Botánico a los miembros actualizados, que hayan firmado una carta compromiso para el efecto con la Dirección.
2.- Todos los perros deben ser conducidos permanentemente con correa y solamente por los caminos asignados del Jardín. No está permitido el uso de correas extensibles.
3.- Las rutas para la circulación con perros están restringidas a la zona suroeste del Jardín Botánico, y al camino que corre a lo largo de la cerca entre la puerta de Balcones y la entrada principal (color negro en el mapa), quedando prohibida su presencia en el resto del Jardín Botánico.
4.- Los excrementos de los perros deben ser removidos de los caminos de inmediato por la persona que los guíe.
5.- En el Parque Landeta no se requiere ser miembro para acceder con perros. Éstos pueden ser conducidos sin correa, bajo la supervisión constante de sus dueños, en toda el área (color negro en el mapa), con excepción de la sección norte y la zona de la presa, donde no se permite la presencia de perros.
6.- El personal a cargo del Jardín Botánico y del Parque Landeta, está autorizado para capturar, por medios que no produzcan sufrimiento, los perros sorprendidos sin dueño dentro del área, los cuales serán de inmediato remitidos a la Dirección de Ecología municipal.
7.- El incumplimiento de estas reglas por parte de los miembros, podrá ser sancionado con la cancelación de la membresía. En el Parque Landeta, el incumplimiento de las reglas por todos los usuarios, será sancionado con la expulsión inmediata del Parque, pudiendo solicitarse la presencia de la fuerza pública en caso de renuencia o reincidencia.
Del campo a la universidad
Por Jesús Ibarra
San Marcos de Begoña es una comunidad rural perteneciente al municipio de Allende, que se localiza cerca de la Presa Allende. La comunidad cuenta con 839 habitantes, según datos proporcionados por la Dirección de Desarrollo Social y Humano, que en su mayoría se dedican a la agricultura. En esta comunidad nacieron las hermanas Aldama López, Marisa, Bertha Karina e Hilda, de 21, 19 y 16 años respectivamente.
Las tres son de las pocas jóvenes de su comunidad que han continuado estudiando después de terminada la primaria. “Somos muy pocas las muchachas de mi comunidad que continuamos estudiando, hay otras dos además de mis hermanas y yo”, comenta Marisa.
“Desde pequeña quise continuar estudiando. Mis padres siempre nos han apoyado a mis hermanos y a mí”, dijo Marisa, quien asegura que gracias al apoyo de las becas que ofrecen diferentes instituciones como son la Biblioteca Pública y Mujeres en Cambio, logró terminar su carrera.
Marisa estudió la primaria en la escuela rural de su comunidad y terminó con promedio de 9. “Cuando terminé la primaria escuché en el radio que la Biblioteca Pública ofrecía becas a nivel secundaria por lo que vine a presentar una solicitud. Me pidieron como requisitos mi certificado de primaria, mis calificaciones y una constancia de que iba a seguir estudiando, que en este caso fue mi inscripción a la secundaria, también de mi comunidad.” En ese entonces la Biblioteca otorgó a Marisa una beca de 700 pesos semestrales, los cuales utilizó principalmente para la compra de útiles.
Cuando estudiaba la secundaria un grupo de la asociación Mujeres en Cambio fue a ofrecer becas a las jóvenes. Marisa aprovechó la oportunidad y como su promedio era de 8.5, superior al que pedía la asociación, obtuvo la beca.
Sin dejar la beca de la Biblioteca, que para entonces ya era de 1,000 pesos semestrales Marisa continuó estudiando también con la de Mujeres en Cambio que era de 150 pesos al mes. “Al terminar la secundaria ingresé al CBTIS a estudiar técnico laboratorista químico, al mismo tiempo que trabajaba en una tienda de artesanías”.
Al terminar su bachillerato, continuó con ambas becas para estudiar técnico superior en procesos de producción en la Universidad del Norte de Guanajuato, en Dolores Hidalgo.
La universidad también le concedió una beca por sus calificaciones.
Marisa terminó la universidad hace algunos meses y desde entonces trabaja en la fábrica de productos lácteos La Esmeralda, en control de calidad.
Las hermanas de Marisa también recibieron becas de la Biblioteca y Mujeres en cambio. Bertha Karina estudia leyes en la Universidad de León e Hilda sigue los mismos estudios de Marisa en el CBTIS.
Marisa siente una gran satisfacción por haber logrado sus metas, pues significó un gran esfuerzo. Actualmente ayuda a su familia y también a sus hermanas con sus gastos escolares. “Estoy muy agradecida con Mujeres en Cambio y con la Biblioteca Pública por haberme apoyado. Es muy bueno que den estos apoyos a estudiantes cuyas familias no pueden solventar el mandarlos a la escuela”.
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