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CONFERENCIAS
La próxima conferencia de la UNAM, el próximo 11 de octubre
La siguiente conferencia de la UNAM se llevará a cabo el sábado 11 de octubre a las 12pm, en el Teatro Santa Ana (Reloj 50-A). La conferencia será impartida por Eduardo Vega, licenciado en Economía por la Facultad de Economía de la UNAM, con maestría en Administración y Políticas Públicas, por el ITESM, y doctorado en Historia por la Universidad Iberoamericana. La conferencia, titulada “Medio ambiente, desarrollo y políticas públicas”, discutirá las relaciones entre el crecimiento económico, como única forma institucional de acceder a mejores niveles de vida, y la inducción, causad por ese crecimiento, a un uso excesivo de energía, recursos naturales y biodiversidad.
LITERATURA
Fragmentos de La Resistencia, Ernesto Sábato
primera parte
Transcripción de Ma. de la Paz Espino del Castillo B
Finalmente, después de varios meses de haberlo adquirido, le tocó su turno de lectura. Se me ofreció así, sin más, y no pude resistir la tentación de extraerlo de mi librero.
Conociendo su ideología existencialista y postura política, estaba segura que página tras página me mantendría cautiva. ¡Mi admiración ha sido mayúscula!.
En La resistencia: Una reflexión contra la globalización, la clonación y la masificación (2000), el escritor argentino de, ahora, 87 años, autor de novelas y ensayos importantes en el contexto universal, nos lega cinco cartas y un epílogo.
Desde las primeras líneas, nos anuncia una “urgencia de madrugada” por compartir su aspiración de atrevernos a valorar la vida en toda su grandeza, ante las circunstancias histórico-sociales actuales.
Es mi propósito fundamental, invitarles a la lectura completa de tan espléndido texto. En este espacio, me remitiré exclusivamente a citar algunos párrafos que, sin duda, conmocionarán su espíritu. He de admitir, que ha sido difícil la selección que les presento; en primera, porque la unidad de la argumentación se trastoca y puede provocar cierta distorsión en la comprensión de los planteamientos; en segunda, porque es arbitraria, depende de mi subjetiva apreciación. Y, tercera, porque es un texto que, de principio a fin revela un profundo amor a la vida y una resistencia a no vivirla plena e íntegramente. (Ofrezco una disculpa al escritor). Con todo, espero gocen del aperitivo. Ahí va:
“El hombre se expresa para llegar a los demás, para salir del cautiverio de su soledad. Es tal su naturaleza de peregrino que nada colma su deseo de expresarse. Es un gesto inherente a la vida que no hace a la utilidad, que trasciende toda posibilidad funcional. Los hombres, a su paso, van dejando su vestigio; del mismo modo, al retornar a nuestra casa después de un día de trabajo agobiante, una mesita cualquiera, un par de zapatos gastados, una simple lámpara familiar, son conmovedores símbolos de una costa que ansiamos alcanzar, como náufragos exhaustos que lograran tocar tierra después de una larga lucha contra la tempestad”. (19)
“Es noche de verano, la luna ilumina de cuando en cuando. Avanzo hacia mi casa entre las magnolias y las palmeras, entre los jazmines y las inmensas araucarias, y me detengo a observar la trama que las enredaderas han labrado sobre el frente de esta casa que es ya una ruina querida, con persianas podridas o desquiciadas; y, sin embargo, o precisamente por su vejez, parecida a la mía, comprendo que no la cambiaría por ninguna mansión del mundo... En la vida existe un valor que permanece muchas veces invisible para los demás, pero que el hombre escucha en lo hondo de su alma: es la fidelidad o traición a lo que sentimos como un destino o una vocación a cumplir”. (25)
“Pero si no nos dejamos tocar por lo que nos rodea no podremos ser solidarios con nada ni nadie, seremos esa expresión escalofriante con que se nombra al ser humano de este tiempo, “átomo cápsula”, ese individuo que crea a su alrededor otras tantas cápsulas en las que se encierra, en su departamento funcional, en la parte limitada del trabajo a su cargo, en los horarios de su agenda...
Si cambia la mentalidad del hombre, el peligro que vivimos es paradójicamente una esperanza. Podremos recuperar esta casa que nos fue míticamente entregada. La historia siempre es novedosa. Por eso, a pesar de las desilusiones y frustraciones acumuladas, no hay motivo para descreer del valor de las gestas cotidianas. Aunque simples y modestas son las que están generando una nueva narración de la historia, abriendo así un nuevo curso al torrente de la vida”. (28-29)
“Sí, tengo una esperanza demencial, ligada, paradójicamente, a nuestra actual pobreza existencial, y al deseo, que descubro en muchas miradas, de que algo grande pueda consagrarnos a cuidar afanosamente la tierra en la que vivimos”.(31)
“Creo en los cafés, en el diálogo, creo en la dignidad de la persona, en la libertad. Siento nostalgia, casi ansiedad de un Infinito, pero humano, a nuestra medida”.(33)
“Ahora la humanidad carece de ocios, en buena parte porque nos hemos acostumbrado a medir el tiempo de modo utilitario, en términos de producción. Antes los hombres trabajaban a un nivel más humano, frecuentemente en oficios y artesanías, y mientras lo hacían conversaban entre ellos. Eran más libres que el hombre de hoy, que es incapaz de resistirse a la televisión. Ellos podían descansar en las siestas, o jugar a la taba con los amigos. De entonces recuerdo esa frase tan cotidiana en aquellas épocas: “Venga amigo, vamos a jugar un rato a los naipes, para matar el tiempo, no más”, algo tan inconcebible para nosotros. Momentos en que la gente se reunía para tomar mate, mientras contemplaba el atardecer, sentados en los bancos que las casas solían tener al frente, por el lado de las galerías. Y cuando el sol se hundía en el horizonte, mientras los pájaros terminaban de acomodarse en sus nidos, la tierra hacía un largo silencio y los hombres, ensimismados, parecían preguntarse sobre el sentido de la vida y de la
muerte”.(41-42)
“Como decía Eliade, cada concepción del mundo necesita ser vivida desde dentro para comprenderla, y el hecho de compartirla afianza la pertenencia y el vínculo entre los hombres”. (45-46)
“Entre lo que deseamos vivir y el intrascendente ajetreo en que sucede la mayor parte de la vida se abre una cuña en el alma que separa al hombre de la felicidad como al exiliado de su tierra”. (62)
Continuará. No te pierdas la 2ª. parte en octubre 3.
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