Una tarde mágica con William Martin y Mario Oliva
Por Alejandro Devesa

No por nada San Miguel es conocido como pueblo mágico, en una caminata dominical, es fácil encontrar danzas tradicionales, músicos tocando por la calle o algún artista local dando una muestra en vivo de pintura.

Tal es el caso del domingo 4 de octubre en el cual los artistas William Martin y Mario Oliva, decidieron poner sus caballetes en la calle de Cuadrante para pintar por un par de horas la fuente de Aldama. Encontrada en la esquina de la calle de Aldama a espaldas de la Parroquia, tan solo a una cuadra del Jardín Principal. 

Con frecuencia acostumbran realizar este tipo de muestras, por el simple hecho de hacer lo que les gusta, enfrentar el reto de terminar una pintura antes de que las condiciones de luz cambien y, si se la audiencia se reúne para observar y disfrutarlo, pues mucho mejor.

William Martin, originario de la Ciudad de México, realizó viajes a través de México durante su niñez, siendo testigo de la cultura local así como de la francesa y la española que ocupó el país durante muchos años. 

Poco después, la familia Martin se mudo a California donde él comenzó a pintar con oleos. A la edad de veinte años, aprendió de un artista californiano y en pocos meses se convirtió en instructor de sus propios estudiantes. Después de veinte años de enseñanza y crecimiento como artista, Martin se dedica al arte completamente. En su trabajo se pueden encontrar principalmente las pinturas clásicas realistas con ricos matices y texturas de bosques exóticos, telas antiguas, con la delicadeza del cristal cortado, deslumbrando las series de fruta fresca y flores con el cobre pulido y la plata utilizando las técnicas de los grandes maestros, sin embargo cuenta con una versatilidad que llega hasta la pintura abstracta. El artista cuenta con varias exposiciones en diferentes galerías de Santa Fe, Carmel, Aspen, Dallas entre otros lugares. Otra parte importante de la vida de Martin, es su amor por la comida, su restaurante Billy’s Hot Dogs, cuenta con los mejores Hot Dogs de la ciudad, siendo fiel a la cultura americana que lo influyó durante gran parte de su vida.

Por otra parte, Mario Oliva nació en Guadalajara, y estudió la licenciatura en Artes Visuales.

 Comenzó a desempeñar su carrera como pintor realizando ilustraciones para diferentes libros así como exposiciones tanto individuales como colectivas en diferentes galerías de Guadalajara, Puerto Vallarta, Quintana Roo y San Miguel de Allende por mencionar algunas. En su estilo podría encontrarse un Neo Expresionismo Figurativo, teniendo como particularidad su manejo de la figura humana alargada. También es responsable de la elaboración del proyecto “Naif Puro”. Este proyecto pretende dar un espacio de libre expresión mediante la pintura a los niños que por primera vez utilizan materiales como lo son un lienzo, pinceles, espátulas y otros elementos utilizados por pintores profesionales; con el propósito de generar interés por las artes y estimulando al desarrollo psicomotriz de los individuos. Habiéndolo realizado ya en dos ocasiones, la primera en el jardín de niños Davinci Talentos en Guadalajara y posteriormente  en el Centro Infantil San Pablo aquí en San Miguel.

Estos son tan solo algunos datos acerca de los artistas, con estilos diferentes entre sí, pero persiguiendo el mismo propósito, expresar y transmitir sentimientos a través de la pintura. Los talleres y galerías de los pintores se encuentran alojados en el conjunto artístico y decorativo de La Fábrica La Aurora. 

Las muestras se seguirán haciendo periódicamente, la siguiente se llevará a cabo el día domingo 18 de octubre en el Jardín Principal alrededor de las 4pm.