La vida después del WiFi

Juan Mario

Cruz del Palmar

Antena Cruz del Palmar

Por Jesús Aguado

La hora de internet alámbrico en comunidad de La Huerta, costaba a un estudiante hasta 18 pesos; allí, en más de la zona, ni siquiera señal celular hay.

En contraste, aunque hay algunas personas que tienen línea de teléfono—por cableado—no contaban con internet, pensar en una red wifi proveída por las compañías celulares, imposible pues la señal es nula.

Guanajuato Conectado es un programa conjunto de Gobierno del Estado con el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER) y los municipios. Con éste, se pretende colocar antenas matrices en las ciudades para después instalar repetidores que lleven internet inalámbrico a zonas rurales y urbanas, para así reducir la “brecha digital” que a pesar de la tecnología y la “cobertura” de la telefonía celular, aún existe.

Con éste programa, que costó 1.5 millones de pesos a la administración pública, se proveerá de internet a cinco espacios rurales: Don Francisco, La Huerta, Cruz del Palmar, Agustín González, y a una de las congregaciones más populosa de la ciudad, Los Rodríguez; un lugar en el que la tecnología ya existe proveída por las compañías alámbricas, sin embargo, a ésta acuden—los fines de semana—cientos de personas de las comunidades rurales cercanas.

Reducción de Brecha Digital inició el 13 de marzo en Cruz del Palmar. A este lugar acudió el ahora alcalde con licencia Ricardo Villarreal. Durante la ceremonia, en una pantalla gigante, se realizó un livestream y con éste, la gente de las cinco zonas rurales se saludaban y enviaban mensajes de felicidad por la nueva tecnología.

Entonces, la delegada de Cruz del Palmar—Salud Ramírez—destacó que el hecho de tener acceso a la conectividad iba más allá de poder entrar a “feis” o “Instagram” o cualquier otra red social. Ella vio el acceso a internet como una herramienta de información para los estudiantes. Como un lazo para comunicarse con familiares que viven en otras ciudades, o incluso en los Estados Unidos. Pero lo más importante, piensa que es una importante herramienta para requerir servicios de emergencia.

¿Cómo funciona?

Zonia Torres, directora de Fomento Económico y Turismo, dijo para este medio que la antena matriz está en Picachos y que con ésta, se podría cubrir con internet inalámbrico gratuito a toda la ciudad, pero es un programa tripartita en el que Gobierno del Estado, CENER y municipio invierten cantidades similares.

Aseguró que las antenas repetidoras, se colocaron estratégicamente en esas comunidades—donde viven cerca de seis mil personas—porque a través de “espejos” es decir, más repetidoras, se podría cubrir toda la zona. La antena tiene capacidad para conectar hasta 50 aparatos al mismo tiempo, durante una hora. Cada 60 minutos, automáticamente los hotspots “botan” los dispositivos conectados y así otros pueden tener la oportunidad de conectarse.

Las antenas tienen un alcance de 500 metros a la redonda y funcionan 24/7. La tecnología funciona con energía eléctrica y el CENER es el responsable del mantenimiento. Acorde con Torres Saeb, se espera que este año gobierno estatal “abra” el programa otra vez y entonces, poder cubrir 12 comunidades más.

Después de un mes que arrancara el programa, Atención decidió visitar dos de las comunidades beneficiadas para conocer si las antenas están funcionando.

La Huerta

La comunidad de La Huerta es popular por los microclimas que generan los jardines y huertos cercanos al río Laja; por sus artesanos que con carrizo (que crece a las orillas de la corriente) elaboran canastos para fresas y tortillas. Es la comunidad donde se echan a mano las tortillas ceremoniales y donde hay un manantial junto un ahuehuete de más de 500 años.

En la comunidad habitan unas 900 personas. En una tienda hay un café internet donde la renta de una computadora con conexión a la red, o la contraseña para conectarse desde una celular cuesta 18 pesos.

Cerca la Casa Agraria, durante nuestra visita platicamos con Juan Mario—15 años—un estudiante de preparatoria. Él nos dijo que el servicio vino a cambiarle la vida porque “antes tenía que pagar 18 pesos por hora, allí—señaló—en el internet, y ahora nada. Serio, seguro de sus respuestas, primero dijo que usa el internet sobre todo para hacer tareas “entro al google y he buscado las teorías del origen del universo; los filósofos de la historia, cosas de la naturaleza y del medio ambiente”.

José Mario también dijo que se conecta a las redes, como Facebook para platicar con los amigos que tiene “en San Miguel, porque antes trabajaba en el centro como jardinero y allí tengo amigos”. Ahora trabaja en la comunidad, pero sólo eventualmente.

“Si usted viene como a las 7-10 de la noche, hay un montón de chavillos aquí conectados. Yo prefiero venir a las 11pm, cuando ya casi no hay nadie. Tomo impresiones de pantalla, luego me voy a la casa y comienzo a hacer la tarea”. Y agrega “en la escuela también hay internet, pero no nos dan la contraseña”.

La vida de Carolina Jiménez tiene 17 años, pero su interés está centrado en un plan distinto. Ella no tiene feis, ni Instagram o twitter “ni sé cómo usarlo” dice riendo. Quiere ser técnica en belleza, o chef. Por eso, entra a Youtube cada vez que puede—vive en la casa frente al lugar donde está la antena—y allí busca tutoriales para aprender cómo peinar y cómo cocinar. “Acuérdate que el otro día, cómo te quedó tu arroz”, le dijo—riéndose su amiga Elsa Martínez—y es que dijo, estaba practicando y “se me quemó”.

Los adultos que se encontraban cerca, dijeron que los jóvenes son quienes hacen más uso de la tecnología.

Cruz del Palmar

Esta es una comunidad donde viven cerca de 500 familias; tiene alto rezago, acorde a la página electrónica guanajuatoconectado. Allí hay capillas virreinales, unas en ruinas y otras son utilizadas como graneros y hasta como habitación. Hay tres edificios de este tipo que fueron restaurados y forman parte de la ruta turística de capillas.

La comunidad tiene parroquia, kínder, primaria, secundaria y preparatoria. Lo que sí, es que una vez bajando al centro, no hay recepción celular. “Uno tiene que irse a hacer una llamada hasta el Calvario, o andar buscando en donde agarra señal el teléfono” comentó Elizabeth González. Ella vive al otro lado del río, pero cuando va a dejar a sus hijos a la primaria o cuando va a recogerlos, aprovecha y se conecta “al Whatsapp y a Facebook” para hablar con sus amigas que viven en otras comunidades o sus familiares que están en Austin, Tx.

“Antes le ponía hasta 100 pesos de saldo a mi celular para hablar, o para meterme a internet y ahora ya ni le pongo” mencionó González. Cerca de la plaza también estaban estudiantes de prepa como: Jonathan Landín, Juan Jesús Ramírez o Andrés Espinosa, quienes aseguraron que usan el internet para entrar a redes sociales, hacer tareas o ver videos de Santa fe Clan o Santa Grifa.

Doña Nicanora tiene una tienda frente al jardín. Dijo que no sabe cómo usar la red, pero cuando está su hijo Iván, puede hablar con otro hijo, Carlos que vive en Ciudad de México. “Sé que es por internet, porque aquí no hay señal”. El internet sí cambiado la vida a la comunidad, porque dijo, los jóvenes ahora se van a dormir muy noche “a veces es la 1am y todavía están conectados, sabe qué verán”. Por otro lado, su hijo que toca en un grupo musical “antes estaba aquí en la tienda, atendiendo y cuando no había gente tocaba su guitarra o leía algo. Ahora lo veo con el celular todo el día, riéndose de cosas que ve”. Y agregó “al lado de mí vive un muchachito que a las 6 de la mañana ya está en la azotea, viendo el celular, yo creo en el internet”.

 

 

Comments are closed

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Photo Gallery

Log in | Designed by Gabfire themes All original content on these pages is fingerprinted and certified by Digiprove