photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

200 años de tradición y devoción

Por Jesús Aguado

El Cristo flagelado, reclinado sobre una columna; proveniente de El Santuario de Atotonilco, anualmente recorre 12 kilómetros para llegar al templo de San Juan de Dios y aliviar el dolor de los que creen, de los que lo visitan, de quienes confían.

Este año, El Señor de la Columna—una representación trágica de la flagelación, con una cicatriz que el beso de Judas dejó en su mejilla, y mirada fija hacia su costado izquierdo—regresará a la ciudad junto a la Virgen Dolorosa y San Juan.

Crónicas de peste

Las crónicas de don Cornelio Espinosa, decían que; en el tiempo de la peste, la gente; así, de pronto caía en la calle y moría. La peste debió existir en 1812, año en que el tradicionalista, y miembro de la Hermandad del Señor de la Columna, Josué Patlán indica que el Jesús Nazareno de Atotonilco fue traído en procesión para que las personas se curaran, luego por alguna razón no documentada, regresó en 1848.

Lo que sí, es que de acuerdo con Patlán, el Señor de la Columna vino por primera vez a San Miguel en 1823, a petición de un opulento comerciante de nombre Cayetano Vargas, quien enfermó y consideró que la única forma en que él se curaría sería por un milagro concedido por el Señor; acorde a Patlán, el Cristo fue trasladado en andas desde Atotonilco, y la historia oral marca que Vargas se curó. Desde entonces, la imagen ha sido traída cada año, y ahora ha comenzado la organización para celebrar los 200 años de esta tradición que anualmente une a miles de personas de la ciudad y estados de toda la república, para adorarlo, tocarlo, cargarlo y transportarlo sobre carretera durante la noche hasta llegar al templo de San Juan de Dios.

Preparación

Josué Patlán, es uno de los encargados más jóvenes de la Hermandad de El Señor de la Columna—canónicamente formada en 2002 ante la diócesis de Celaya. Con Atención compartió que la hermandad está compuesta por devotos de la representación del Cristo flagelado y ellos, son los responsables de ataviar, bajar, cuidar y transportar la imagen durante siete horas, por 12 kilómetros de carretera hasta la iglesia del barrio de San Juan de Dios.

Patlán compartió que el año pasado, la Hermandad tuvo su reunión en junio, y en ésta se eligieron los nuevos cargos en lo que se distribuyeron las obligaciones a los nuevos responsables de las tres imágenes: Señor de la Columna, Virgen Dolorosa y San Juan; pero también de los elementos que se requieren para la procesión como sonido, farolas, lámparas, ejército de romanos, entre otros.

El señor de la columna, es siempre trasladado a San Miguel el domingo previo al Viernes de Dolores, este año la peregrinación ocurrirá la madrugada del domingo 18 de marzo. La información provista por Patlán, asegura que el jueves, los devotos se reúnen en el Santuario de Atotonilco para ataviar las imágenes con sus nuevas ropas, o vestiduras que han sido usadas en años anteriores pero que merecen estar relucientes.

El sábado—este año será el 17 de marzo—la Hermandad se reúne en el templo de San Juan de Dios a las 6:30pm para confesarse, y escuchar el mensaje que el padre tiene que darles. Así se dirigen al Santuario en donde al llegar, bajan las imágenes de Señor San Juan, Virgen Dolorosa y Señor de la Columna de sus nichos.

Alrededor de las 9pm, las imágenes son colocadas en las andas, atornilladas y aseguradas. Posterior, comienzan a cubrirse con pañoletas de 50cmx50cm hechas de lino y seda, luego se cubren con una tela y una cubierta para proteger de las inclemencias del tiempo, y sobre todo de la humedad.

Anualmente, indicó Patlán, las pañoletas van cambiando. Las personas pueden ya entregar dos pañoletas—seda, lino—en Cinco de Mayo número 16, en colonia Allende, y posterior a la llegada de las imágenes a la ciudad, recibirán una a cambio, de las más gastadas.

Recorrido

La procesión, que en el pasado hubiera entrado al templo de San Juan de Dios por Calzada de la Aurora; sale a las 12am del atrio de Atotonilco. La peregrinación es punteada por romanos, lámparas y farolas. Luego aparecen las imágenes del Cristo, Virgen María Dolorosa y San Juan.

Los fieles, que en andas cargan las pesadas esculturas, van intercalándose en el camino y hacen varios descansos. La primera parada es en el Cortijo; la segunda, en Santa Margarita, es en Cruz del Perdón la tercera. El cuarto descanso en colonia Miguel Hidalgo; el quinto en Avenida Independencia, en donde las imágenes son descubiertas, y finalmente en Plaza Garibaldi—para terminar en el templo a las 8am con una misa.

Las imágenes permanecen en la iglesia hasta el miércoles 4 de abril, y son la base para varias procesiones—leer ediciones posteriores.

 

Comments are closed

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg
 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Photo Gallery

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg
Log in | Designed by Gabfire themes All original content on these pages is fingerprinted and certified by Digiprove