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La protagonista en el Obraje

Por Jesús Aguado

Los registros de la CONAGUA indican que las primeras inundaciones en la parte baja de la ciudad se registraron en 1894, cuando se inundó la zona que hoy se conoce como calzada de la Luz, avenida Guadalupe y calzada de la Estación. Las inundaciones se repitieron en 1933, 1973 y la última en 1998 hiriendo a 10 personas y matando a tres; además de daños en la infraestructura del municipio, incluyendo puentes, calles y hasta domicilios.

En febrero de 2010, otra inundación estuvo a punto de ocurrir después de 72 horas de lluvia ininterrumpida que obligó al desalojo de comerciantes y estudiantes en el área de San Juan de Dios, sin embargo, nada grave sucedió.

La última alarma ocurrió el 27 de septiembre, este año, después de un fin de semana con caídas extraordinarias de lluvia que llevaron a la suspensión de clases en las escuelas adyacentes al arroyo Obraje y Cachinches, y hasta el desalojo de comerciantes de Plaza Guadalupe.

Durante 400 años, el cauce natural nunca fue intervenido, sino hasta el año 2000 cuando después de la inundación del 98 se enrocó en el área del barrio del Obraje y además, el cauce fue ampliado, para evitar desbordamientos. Pero ¿Qué papel juega la presa del Obraje?

Eran las 2am del 3 de octubre de 1998

El reloj marcaba esa hora cuando los cuerpos de seguridad comenzaron a alertar a la población que habitaba la ribera del arroyo Obraje y Cachinches para que desalojara el área. Miles de metros cúbicos de agua bajaban despiadados arrastrando a su paso “lo que encontraban”; se había “reventado” el bordo artesanal de la comunidad de Támbula.

Era el día en que se festejaba la fiesta al patrono de la ciudad, San Miguel Arcángel. El responsable de la Protección Civil aquel año, Samuel Mercadillo, según registros de Atención; reportó que hubo 12 heridos—dos de ellos con quemaduras por cables de alta tensión. La Cruz Roja reportó a un hombre muerto, y otra mujer de la comunidad de San Miguel Viejo fue arrastrada cuando intentaba sacar una estufa de la corriente.

El agua se introdujo también en la construcción de lo que ahora será Aqua Live Hotel; sin embargo, eso no fue impedimento para que el proyecto pronto se retomara. El entonces director del proyecto concedió una entrevista para Atención e indicó: “seguiremos construyendo. Nuestros expertos no han informado que no existe riesgo alguno. Construiremos un muro del lado derecho de la presa, para que el agua tome su cauce natural.” También indicó entonces que el inmueble incluiría las instalaciones del hotel, un centro de convenciones, museo, restaurantes y un espacio para artistas y artesanos. También se comentó que el viejo molino, sería un bar y sala de lectura, es decir cinco proyectos en uno.

Actualmente, se conoce que Aqua Live de San Miguel de Allende será el cuarto hotel de la cadena en México, y será de  lujo; tendrá 135 habitaciones, centro cultural y áreas ecológicas.

El 27 de Septiembre, 2017

Después de las lluvias que azotaron la ciudad, la atención del municipio se centró en la corriente del arroyo Obraje y Cachinches, en varias escuelas—sobre los bancos del arroyo—se suspendieron las clases; también en el Mercado Plaza Guadalupe, se pidió a los comerciantes que desalojaran (junto a su mercancía) el área “para evitar pérdidas materiales y humanas” indicó el director de Protección Civil Alan Álvarez, remarcando que no era un caso de peligro sino una medida preventiva. Así la gente extrajo sus mercancías, pues como doña Mercedes Rico, no querían perder su patrimonio como ocurrió en 1998.

El centro de atención fue también calle prolongación de Umarán, en barrio Cuevitas, pues la mitad de ésta fue arrastrada por la corriente. Vecinos y corporaciones de emergencia se organizaron para colocar un muro con costales llenos de arena y evitar así la pérdida total de la calle. Reina Moreno, habitante de Cuevitas, dijo que en 1998 el agua subió unos dos metros en su casa; pero que no temía pues la corriente “fue peor en 2009”. Un muro con costales, fue improvisado también para proteger una de las calles que lleva a Cuevitas.

Presa del Obraje

Poca o mucha atención se le prestó a la presa del Obraje. Atención, visitó la construcción adyacente, desde ese lugar, pudimos acercarnos a la cortina de la presa del Obraje, que de acuerdo a la historia oral dataría del siglo XVIII. Esa misma historia indica que originalmente fue un bordo—construido con tierra—luego tuvo tres etapas de construcción, la última habría sido en la década de 1940, y que de hecho no se concluyó y por eso la parte derecha de la cortina es todavía más baja incluso que las compuertas, por eso es que el agua “bordea”.

Actualmente, la infraestructura—cortina,  compuertas y molino—es propiedad de algunos de los socios del hotel en construcción, no así del agua; pues el dominio todavía es de la CONAGUA, según el artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Por eso, para ayudar a que el agua fluya con mayor facilidad por las compuertas (y no por la parte más baja del pretil, el derecho) los propietarios trabajarán para que las compuertas (que actualmente miden 1.64 de alto y 1.56 de ancho) vuelvan a su estado original, si no en lo alto, unos cinco metros; sí en el ancho que es cercano a seis metros; con la altura actual, 1.64. CONAGUA ha dicho que se cuenta con los permisos para la restitución del estado original de las compuertas. Los propietarios también trabajarían en un proyecto de frenado del agua.

La presa, con cerca de cien metros de largo y alrededor de 12 metros de alto, había fungido hasta 1998 como una olla captadora de agua de lluvia; y también ha servido como un “freno” para las corrientes extraordinarias en las últimas tres décadas. La presa “no se va a reventar” aclaró el director de Protección Civil en la ciudad, Alan Álvarez, pues mencionó que actualmente, más del 90 por ciento está azolvada (de acuerdo un dictamen de la Comisión del Agua) por lo que no representa un peligro para la ciudad. Pero sí resaltó, como los propietarios, que para evitar las corrientes extraordinarias en Cachinches, los vertederos deben volver a su estado original.

Atención estuvo dentro de la construcción—del hotel—y allí pudimos ver que el agua se introdujo a una parte (que será una plaza hundida) del inmueble, pero de acuerdo con arquitectos de la obra, eso sucedió porque todavía hay trabajos que deben hacerse, como la construcción de un muro: “una vez que el muro esté concluido, eso nunca volverá a suceder” indicaron los trabajadores. Eso, además con el trabajo conjunto que debe realizarse para ampliar los vertederos de la presa, para que el agua siga su cauce.

Las inspecciones  y proyectos en el área

Sobre la entrada de agua al hotel Aqua, el presidente Ricardo Villarreal aseguró que “ha habido muchas inspecciones y tienen que cumplir con las medidas de protección civil. Han tenido sus permisos desde hace quince años. Tendrán que cumplir sus obligaciones, como cualquier establecimiento mercantil,” sin embargo no mencionó cuáles.

La calle del Obraje, fue cerrada por la corriente pues, el agua cubrió incluso el barandal del vado. El alcalde aseguró que el espacio está diseñado para que el agua pase por encima, además mencionó: “no hay, no existen proyectos para un puente. Ni siquiera es algo que se ha debatido. No hay proyectos ejecutivos. Habrá que ver el costo y beneficio social. No se inunda ninguna casa, lo único que sucede es que la gente no puede cruzar la calle. No digo no, pero son muchos millones de pesos. Recibí una carta de la CONAGUA con propuesta para construir un puente, pero que la CONAGUA haga el proyecto, es un cauce federal. Y que se justifique el beneficio social; una vez que se tenga el proyecto, veremos cómo ayudamos, pero siempre analizando el beneficio social”.

Sobre el desalojo de comerciantes que están sobre el cauce federal en Plaza Guadalupe, indicó que allí “no se puede invertir dinero” por ser cauce federal, pero que ya hay el proyecto ejecutivo para realizar arquería sobre la banqueta y cubrir la mala imagen visual y urbana que los puestos de lámina dan a la ciudad. “Ahora sólo falta buscar los recursos”.

Sobre calle prolongación de Umarán, Villarreal mencionó que no es la primera vez que la calle “se cae”. Aseguró que el gobierno estatal invertirá diez millones para un paseo ecológico sobre el cauce y que parte del proyecto incluye un muro de contención para evitar la erosión y arrastre de la calle. El gobernador Márquez, hizo el compromiso de invertir 10 millones de pesos, en enero de éste año.

 

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