photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

La realidad de los migrantes mexicanos y centroamericanos en México y Estados Unidos

Por Karla Ortiz y Tania Noriz

En México, para muchos, la emigración hacia Estados Unidos representa la única opción para continuar con vida y mantener una familia; para otros, una situación de peligro y muchas veces la muerte.

Además, nuestro país se ha convertido en el paso obligado de centroamericanos provenientes de Guatemala, el Salvador y Honduras, principalmente, quienes a bordo de la peligrosa “bestia,” buscan lo mismo que los mexicanos migrantes: una vida “menos peor” de la que ya tienen; una esperanza, saciar el hambre, huir de los peligros que existen en sus lugares de origen generados por la violencia y la pobreza.

Cada día es mas común encontrar en San Miguel aquellos migrantes centroamericanos que hacen “parada” en nuestra ciudad, cuando el tren en el que van a Estados Unidos pasa por aquí. Entonces bajan en búsqueda de alimento, agua, y la “caridad” de las personas que los apoyan con unas monedas: “en Esquipulas todo es muy caro, hay mucha pobreza extrema. Voy con la esperanza de ver si nos podemos brincar a Estados Unidos,” nos contó Miguel, de 37 años, Guatemalteco.

De acuerdo con información de la Secretaría de Gobernación, a través de su portal

www.politicamigratoria.gob.mx, de enero a junio de 2017, en San Miguel, fueron presentados ante la autoridad por no acreditar su situación migratoria 153 personas provenientes de Centroamérica, de las cuales, en su mayoría, 113, son de Honduras.

Aunque existen grupos de personas que voluntariamente ayudan a personas como Miguel, con lo que “se puede,” ya sea con alimento, ropa para el frío, artículos de higiene personal, agua, zapatos, cobijas o mochilas, como los que trabajan en ABBA, la casa de ayuda humanitaria para migrantes centroamericanos que se encuentra en Celaya (Atención San Miguel, agosto 04, 2017,) constantemente los migrantes son detenidos por oficiales de migración y quedan encerrados sin saber con certeza por cuánto tiempo estarán ahí y si serán deportados adecuadamente a su país de origen.

Para conocer el proceso de deportación y los derechos de estos migrantes, acudimos a las oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM,) ubicadas en calzada de la Estación, sin embargo, la delegada local, Lizbeth Pineda, no quiso concedernos la entrevista y simplemente nos remitió a la página web del INM.

Por otro lado, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) es una institución gubernamental que entre otras cosas, se encarga de brindar refugio, protección y asistencia a los inmigrantes centroamericanos que llegan a México y que su destino es más allá de la frontera norte. La COMAR está separado del INM, encargada de determinar si los migrantes son aptos para recibir asilo o no, y de llevar a cargo las deportaciones.

“Es muy complicado porque el INM es la autoridad que tiene la llave para que los inmigrantes centroamericanos puedan quedarse o iniciar un proceso de deportación,” comentó Valeria Fernández, reportera independiente radicada en Arizona, TX., quien estuvo de visita en nuestra ciudad para documentar algunas historias y la situación actual de migrantes centroamericanos y sanmiguelenses en EEUU, su investigación será incluida en un artículo sobre migración.

Aparte de la COMAR, las Casas del Migrante que se encuentran en Celaya, Irapuato, Salamanca y Guanajuato, brindan apoyo también a los centroamericanos con comida y agua para darse un baño.

Además de los migrantes centroamericanos y mexicanos que atraviesan México rumbo a Estados Unidos, también están todos aquellos deportados que van de regreso a casa, como Rodrigo, de 33 años, mexicano, sanmiguelense y deportado: “Hace tres meses que regresé de EEUU, viví en Houston 14 años hasta que cambiaron las leyes, y el presidente. Cuando me deportaron estuve en prisión de migración como seis meses por ser ilegal […] uno vive bien, pero ya cuando uno pasa por los procesos de migración, es otro cambio, lo despojan a uno de sus pertenencias y nos dejan sin nada, pero ahora hay más discriminación, más racismo, el racismo ha existido desde hace años, pero ahora es peor. No le recomendaría a nadie que cruzara ilegalmente, es muy peligroso, se sufre mucho y es más difícil que antes.”

Sobre la política migratoria de Estados Unidos Fernández opinó: “Pienso que la diferencia está en que el presidente Donald Trump se ha encargado de hacer que los medios de comunicación conviertan el tema de las deportaciones en algo más público, hay mucha apertura para comunicar cuando se deportará a alguien, cosa que Obama mantenía a discreción,” y concordó con Javier Cerritos, Cónsul de Protección y Asuntos Jurídicos en Oxnard, California, quien dijo: “las acciones que están realizando en Estados Unidos, realmente son las mismas que con Obama; desgraciadamente ha habido un poco de malentendido por tanta publicidad a través de los medios, con las famosas redadas, pero cuando mencionan que van a realizar una, se refieren a que van a realizar un operativo para detener a una persona en específico, por eso cuando en los medios de comunicación dicen que hubo una redada, lo que la gente entiende es que fue un operativo para detener a cuantas personas pudieron, en cierto punto. Por desgracia esto causó mucho pánico entre la comunidad por que pensaban que estaban haciendo detenciones por todos lados, a diestra y siniestra, pero la verdad es que no.”

Según Cerritos, las personas que detienen los oficiales de migración, en Estados Unidos, tienen antecedentes penales, ya sea por robo, asalto a mano armada, violación o cualquier otro crimen que se haya quedado registrado, “es por eso que es más fácil para las autoridades dar con ellos y muchas veces los interceptan en su domicilio o en la calle,” y agregó: “los tres perfiles que buscan los oficiales de migración son: personas que hayan sido detenidas previamente y deportadas y que nuevamente se detectaron dentro de EEUU, personas con antecedentes criminales, y personas que ya tienen orden de remoción. Son personas que ya tienen previamente identificadas.”

Según el MPI (Migration Policy Institute), la presidencia de Obama obtuvo record en deportaciones, pero en realidad, la cantidad de deportados en la administración de Trump en comparación con la de Obama, ha sido muy parecida, un ejemplo: en 2016, en el mes de febrero, fueron deportados 15,645 mexicanos y centroamericanos, mientras que en 2017, durante el mismo mes, fueron 12,207, según el Boletín Estadístico de Inmigrantes, (www.politicamigratoria.gob.mx.)

Apoyo voluntario a refugiados

“El lado positivo de todo esto para los migrantes es que hay un poco más de atención al tema y quizás esa atención traiga más recursos para ayudarlos. Ahora la pregunta es ¿dónde están todos esos deportados y qué necesidades tienen ellos y sus hijos?” Cuestionó Fernández.

En San Miguel de Allende hay un grupo llamado Tracks Team, y la persona a cargo de coordinar al grupo de voluntarios que se unen para buscar migrantes o deportados centroamericanos, para darles un poco de apoyo es Toni Roberts. La labor de este grupo de buscar migrantes no es muy sencilla, y pueden pasar varios días sin encontrar uno solo, pero no se detienen, ellos siguen buscando hasta encontrarlos y brindarles ayuda: “los migrantes pueden pasar días caminando al lado de las vías, algunos ni siquiera se suben al tren, solo siguen su camino porque ya saben hacía dónde va. Algunos migrantes y deportados se acercan a los ríos para asearse y lavar su ropa, otros se van a los topes a conseguir algo de dinero o comida para sobrevivir, aunque hay días en los que no se ven por que reciben apoyo de los voluntarios o son ahuyentados por las autoridades. Creo que es importante que la gente conozca sobre la difícil situación que pasan estas personas,” comentó Roberts.

Roberts, junto con los voluntarios del Tracks Team salen con mochilas, zapatos, ropa, sudaderas y gorras, hacia San Miguel Viejo (por Otomí) donde saben que algunos migrantes refugiados van a lavar su ropa, “realmente se trata de tener suerte, podemos no ver refugiados durante mucho tiempo y luego en un mismo día ver seis, no hay un patrón especifico.”

Roberts comentó que en los días en los que el tren no se detiene en la estación, o frente el polo habitacional La Esmeralda, se detiene entonces en Celaya, o Dolores Hidalgo y los migrantes tienen que continuar su camino a pie, “algunas madres que traen cargando a sus niños piden dinero para viajar en autobús.”

Por algún tiempo el Tracks Team intentó entrar a las oficinas del INM para donar algunos productos para satisfacer necesidades básicas de los refugiados que se encontraban encerrados, y gracias al apoyo de una de las personas que ayudan a realizar trámites en las oficinas, Toni y el grupo de voluntarios obtuvieron el permiso para repartir suministros, además de dejar una caja de juguetes para los niños.

“Estuve siete meses en EEUU, pero me agarraron y me deportaron luego, luego. Uno sufre mucho en el tren, atravesamos lugares semidesérticos, unos muy húmedos y muchas veces la ropa va mojada y sucia; otras veces nos toca caminar y siempre estar huyendo de la autoridad, sino te deportan y te regresan. En el tren suceden muchas cosas, la gente no se da cuenta y los que viajamos en él pues nos quedamos callados,” nos contó Alejandro, 44, a quien no encontramos en las vías del tren, frente a La Esmeralda.

Situación en EEUU

Uno de los problemas principales que sufren los migrantes en EEUU, aparte de su estatus migratorio es el de los abusos y amenazas, pues según Fernández las personas que les dan empleo o casa se aprovechan de la situación y quebrantan sus derechos humanos: “ellos dicen ‘si tu quieres un día de descanso, yo te voy a reportar con las autoridades de migración.’ Las condiciones en las que viven la mayoría son infrahumanas, en sitios sucios, con ratas y cucarachas.”

Según la periodista, a mediados del 2000, Arizona era la puerta de entrada del 50 por ciento de los migrantes que cruzaban por el desierto. EEUU empezó a construir bardas y muros en las 2,000 millas que hay de frontera, aunque solo lograron levantar 700. Empezaron a cerrar las partes urbanas y la gente comenzó a cruzar por las partes más difíciles, eso incrementó el número de personas que morían por deshidratación o por que se perdían.

“Las autoridades además se aprovechan, pues cuando ven migrantes en la calle les piden ‘mordida’ o abusan de ellos, sabiendo que en la situación en la que están los convierte en personas indefensas, ya que los migrantes no se pueden acercar a pedir auxilio por miedo a que los encarcelen.”

El Consulado en Oxnard, al igual que otros consulados, trabaja en campañas para que cuando la gente documentada o indocumentada tenga algún problema de seguridad se acerque a las autoridades correspondientes y los atiendan como cualquier otra persona, pues mucha de la gente mexicana y centroamericana que vive en California y en todos los Estados Unidos temen que las autoridades les hagan más daño del que ya han sufrido.

Sin embargo, el sistema de solicitud y asilo político en México, a decir de Fernández y del Cónsul Cerritos, “es un poco más gentil, un poco más amable. Si la persona no logra atravesar la frontera y se presenta a las oficinas de COMAR, le inician su proceso y no la encarcelan. Allá, cuando llegan a la frontera y se presentan en EEUU con las autoridades, los llevan a un centro de detención. Hay casos de personas que llegan a pasar hasta un año detenidas, no es una cárcel, pero no eres libre.”

¿Cómo puedes ayudar?

Si tu deseo es ayudar a los centroamericanos migrantes, puedes apoyar a los grupos RR, ABBA, y Tracks Team de las siguientes maneras:

  • Visitantdo la página: https://www.youcaring.com/ rrgroupproject-879917.
  • Haciendo donativos en efectivo en: La Conexion en la cuenta de Judith Chaikin, caja 191.
  • Haciendo donativos a través de paypal a: davidsonsher@icloud.com (para el grupo RR Refugee Relief/Railroad Tracks.)
  • Enrolarte como voluntario para el proyecto Tracks o pedir por una lista de suministros para los refugiados: roberts_toni@yahoo.com.
  • Obtener mayor información y enrolarte como voluntario en alguno de los grupos de ayuda: Judith Chaikin jachaikin@gmail.com, o Linda Sorin lindainsma@gmail.com.
  • Puedes también tener en tu auto un paquete con los suministros mencionados anteriormente para entregarlo a algún refugiado que te encuentres en el camino.
  • Orientarlos en dónde pueden encontrar una Casa del Migrante o la Cruz Roja.

La Secretaría de Relaciones Exteriores ha lanzado el número telefónico 520 623 7874, el cuál pueden marcar desde el interior de la república para solicitar informes sobre la actualización de la política migratoria o localización de personas, en caso de encontrarse perdidos o en caso de poder ser detenidos.

 

Comments are closed

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Photo Gallery

Log in | Designed by Gabfire themes All original content on these pages is fingerprinted and certified by Digiprove