photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Agua limpia para el campo

Inaguración de la cisterna

Dibujo hecho por los beneficiarios

Cisterna número mil

Beneficiarios

Por Jesús Aguado

El sueño del Club Rotario del Mediodía y El Centro de Desarrollo Agropecuario (CEDESA) es que cada una de las familias que consumen agua contaminada de la Cuenca de la Independencia, tenga una cisterna en la que almacene agua de lluvia. Han pasado ocho años desde que la primera fue construida y solamente 1,000 familias tienen una. Sin embargo, alcanzar ese número representa un gran logro para quienes están detrás, para quienes promueven un conjunto de ecotecnias que van desde filtros y fogones hasta “botes” blancos que representan una esperanza de salud y vida para los habitantes de varias comunidades.

La Ceremonia

En la comunidad de la Vivienda de Abajo vive Sara Hernández, mujer de unos 30 años. En su casa, se inauguró la cisterna número 1000 construida por el Club Rotario del Mediodía y CEDESA. Hernández—quien es imposible que cubra el amarillo de su dentadura, causado por el agua sobrecargada de flúor—es vecina del lugar en el que se encuentra el pozo de agua potable, pero le da tristeza reconocer que no puede tomar de esa agua potable.

Sara Hernández, ahora conoce que el pigmento en sus dientes no es genético; sabe que es por la sobrecarga del flúor y otros elementos químicos que el agua acarrea; de hecho el agua del Río Laja, junto al cual cavaban pozos en el pasado y del que bebían en líquido. Pero eso no le preocupa, indica que varias personas de la comunidad sufren de insuficiencia renal “y es causado por el agua”. A Sara, le preocupa más el hecho de poder sufrir fluorosis esquelética, una enfermedad que por la acumulación del elemento en los huesos, causa deformaciones y además indica “nos han dicho que son frágiles y que uno sufre fracturas fácilmente”.

Ahora deben comprar agua embotellada para beber y cocinar. Hernández dijo que la construcción de la cisterna la hace feliz porque ahora hasta ocho personas podrán beber y cocinar con el agua de ésta, por un año; entre tanto usar el agua del pozo para lavar o regar las plantas.

En una plaza de la comunidad, fue celebrada la llegada al número 1000 en cisternas y allí, el CEDESA junto al Club Rotario entregaron un reconocimiento al Dr. Marcos Ortega-investigador del Instituto de Geociencias de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) por su aportación científica a las comunidades rurales de la Cuenca de la Independencia.

El problema

El Centro de Desarrollo Agropecuario, es una organización que se encuentra en Dolores y por más de 50 años ha trabajado para llevar educación agropecuaria a las comunidades rurales de tres municipios—San Miguel de Allende, Dolores Hidalgo y San Diego de la Unión.

Graciela Martínez—Chela—es una de las mujeres entusiastas que llegó a San Miguel para trabajar, para apoyar a que las personas comenzaran a vivir “en comunidad” y también para apoyarles a tener una vida mejor. Llegó a la zona rural de la ciudad para lograr que las personas construyeran cisternas captadoras de agua y con ellas, comenzaran a cultivar alimentos  en los patios traseros de las casas. Lograron construir 100.

Más tarde, Martínez asistió a un diplomado sobre Aguas Subterráneas, impartido por el investigador Marcos Ortega. En este foro, el científico habló sobre el problema de contaminación del agua en la Cuenca de la Independencia (que recorre varios municipios del estado). Entonces Graciela se dio cuenta que la gente no necesitaba cisternas para cosechar alimentos sino para beber y cocinar con agua limpia.

Para este medio, Marcos Ortega, indicó que los estudios sobre el agua en la cuenca de la Independencia se han realizado desde 1998. Ortega explicó que para tomar decisiones, los presidentes municipales de: Dr. Mora, San Luis de la Paz, San Diego de la Unión y otros, estaban confundidos porque no sabían qué sucedía en el área y además, la CONAGUA—Comisión Nacional del Agua—y la CEAG (Comisión Estatal del Agua) tenían información contradictoria. Entonces, solicitaron un estudio por la UNAM.

“Mediante convenios, se hizo un estudio  integral del agua subterránea, y por primera vez en México se utilizaron 75 elementos químicos para entender la interacción del agua con el subsuelo y las rocas, la edad y su origen, había muchas dudas que resolver”.

En el agua de la cuenca se encontró la presencia de arsénico—elemento cancerígeno—y fluoruro “que daña no únicamente los dientes sino los neurotransmisores; eso quiere decir que el coeficiente se reduce entre 30 y 40 por ciento y además, causa depresión en los niños, enfermedad que está ligada al suicidio”. En 1998, acorde a Marcos Adrián Ortega, se detectaron cinco mil niños afectados “ahora debe haber unos 50 mil”. El investigador aseguró que las autoridades federales y estatales conocieron el problema pero “no han querido reconocerlo a pesar de las evidencias”.

Para Ortega, los responsables del problema son la CNA y la CEAG pues “no han cumplido con sus obligaciones y permiten que miles de guanajuatenses estén afectados por los elementos”. También agregó que el acuífero se explota en exceso y que en los 90 había 2,500 pozos “la mitad no debieron autorizarse” y además aseguró que el 80 por ciento de esa agua se desperdicia de manera irresponsable en la agricultura.

Las soluciones

Sobre el reconocimiento que le entregó el CEDESA y el Club Rotario, Ortega dijo que no debería ser para él sino para la institución para la cual trabaja, aunque se mostró contento. Finalmente, aclaró que para solucionar los problemas listados, se debe trabajar en captación de agua de lluvia, construcción y uso de filtros ecológicos, además de la modernización de la agricultura.

Los números

Cada cisterna tiene un costo de 9 mil pesos, y en ellas se emplea una fuerza de trabajo de 250 horas. Rotary ha invertido casi medio millón de dólares en ocho años. Han trabajado en tres municipios y 30 comunidades rurales. En San Miguel tienen presencia en: Alonso Yáñez, Banda, Capaderillo, Cinco Señores, Cruz del Palmar, Guerrero, Los Magueyes y Toriles, entre otras.

Huertos en traspatios

Amigos de la Vivienda, establecieron en la comunidad 40 huertos familiares (incluyendo uno en la Telesecundaria). Construyeron 41 cisternas de captación de agua, de la mano con Midday Rotary y CEDESA. Esterilizaron 189 animales y además resolvieron problemas médicos de 20 personas.

 

Comments are closed

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg
 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Photo Gallery

Log in | Designed by Gabfire themes All original content on these pages is fingerprinted and certified by Digiprove