photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

El Volkswaguen Rosa

Por Jesús Aguado

Semanalmente, el auto rosa, en el que viajan más peluches que personas, genera decenas de imágenes en línea y también, decenas de historias entorno al conductor. En Atención fuimos tras el “Vocho”, lo encontramos, pedimos los documentos al conductor, y además; compartió algo de su historia para Atención y los lectores.

Ahora conocemos que Colin Harnett se viste de rosa para ocasiones especiales.  Dijo que hace 20 años “una de sus esposas” quería venir a México, pero él no se veía en un país peligroso; una hermana de su exesposa vivía en los Estados Unidos y dijo “hay un lugar en las montañas, muy seguro y muy artístico, se llama San Miguel de Allende”. Así llegó la pareja de británicos a la ciudad  “ella se fue a Inglaterra, yo me quedé” dijo Harnett.

Sobre el auto, la historia es sencilla, él tenía un Mustang convertible 65; un día fue a Costco y encontró un oso gigante en descuento, lo compró y se convirtió en su acompañante en el auto “alguien me dijo que se veía bien y pronto compré más”, dijo. Vendió el Mustang. Un día, su vecina estaba vendiendo el Volks Waguen, que la verdad “tenía un color horrendo” y pensaba qué podría hacer para verlo brillar. Cargando una bolsa de Liverpool en una ocasión pensó “éste es el color”.

“Incluso después, me compré ropa rosa para hacer juego” dijo sonriendo, “hasta mi ropa interior es rosa, pero sólo me visto así para ocasiones especiales” remarcó. Así va por la calle vistiendo su color de gala, con sus tripulantes que alegres sonríen por las ventanas traseras del auto.  Apretados entre sus peluches, nos invitó a pasear, y todos los conductores le decían adiós, si podían tomaban una foto o tocaban el claxon, claro que nunca esperen que el de ese pequeño auto rosado, suene como un tren “pero esa es la idea, soy un amante de los carros, un excéntrico” dijo el británico/mexicano Harnett.

Le pedimos sus documentos, y demostró que es mexicano—tiene identificación mexicana desde hace seis años, aunque no habla español. Si la gente piensa que está loco, probablemente estén en lo correcto, dice sonriendo. Una ocasión fue a clases de español, su esposa preguntó a la maestra “¿Cómo va Colin?” La maestra no tardó en contestar “él no necesita clases de español, necesita un psiquiatra”, siempre sonriendo, compartió su historia.

Finalmente, Colin dió un agradecimiento a su esposa Martha, porque entiende sus excentricidades y le da inspiración. Además, es ella quien entrega dulces a los niños cuando van conduciendo y éstos se acercan.

 

Comments are closed

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Photo Gallery

Log in | Designed by Gabfire themes All original content on these pages is fingerprinted and certified by Digiprove