El misterio de Los Locos

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San Antonio de Padúa

Loca

Por Jesús Aguado

“Ten cuidado con lo que sueñas, porque se puede hacer realidad” reza el dicho. Así durante el domingo de locos—19 de junio—los personajes de las peores pesadillas y claro, de los sueños más fantásticos aparecerán por las calles históricas de esta ciudad en honor a San Antonio de Pádua.

Infinita es la lista de los más de 15 mil disfraces que adornan las calles con sus colores y dulces que vuelan por los aires y son atrapados por los “mirones” con sombrillas alrevesadas. Este es el día en el que no cabe la censura para quienes quieren disfrazarse y dar el mejor espectáculo a locales y visitantes. Éste es el día en que hombres se visten de hadas o cubanas extravagantes; es el domingo en el que las mujeres se esconden detrás de enormes disfraces de gorila, o detrás de una máscara de su actor favorito o del político que más desprecian.

Este día todo es felicidad, armonía y fiesta. Así es el río de colores en este desfile que todos ven, pero pocos entienden y creen que “siempre ha sido así”.

En el taller de los sueños

En la colonia San Antonio, se encuentra el taller donde las máscaras tradicionales y los sueños de aquellos que quieren un disfraz que sobresalga,  se hacen realidad. En la casa del artesano Juan José Montiel, quien, por más de 50 años, ha participado en la fiesta de los locos—en honor a San Pascual Bailón y San Antonio de Pádua—se pueden ver los moldes de yeso por todo el espacio, máscaras en “crudo” secando al sol, otras de color blanco y otras ya terminadas.

Montiel explicó que la gente llega a su taller con una fotografía de lo que desean materializar—Maléfica, Woody, La reina Roja, Blanca Nieves, Pinocho, Drácula, el monstruo creado por Víctor Frankeinstein; la lista es interminable. Para ello hace una escultura de plastilina que es cubierta con yeso para hacer el molde. Más tarde la imagen grabada en yeso es cubierta con papel maché. La máscara que se extrae, es secada al sol; pintada de blanco y finalmente decorada y laqueada.

Don Juan José indicó que este año el tema de su grupo “Los Camoteros”, estará vistiendo disfraces de alebrijes.

Estos monstruos fantásticos—los alebrijes—no son “decibles ni audibles” pero sí son visibles y lo serán en el desfile. Lo cierto es que la historia de esta artesanía popular mexicana es igual de fantástica que los monstruos.  El  señor Montiel explicó que como él es artesano, pensó en dar vida a estos burros alados con patas de pollo y lengua de dinosaurio—sólo por decir algo. La historia indica que un artesano (Pedro Linares, un artesano de la ciudad de México) estuvo muy enfermo a finales de 1930. En sus sueños se encontró en un bosque en el que veía a pollos con patas de cabra y cabeza de león; perros con cuernos… y cuando despertó, él estaba en su propio funeral. Después de recuperarse, recordó que las criaturas gritaban ¡alebrijes! Y por eso decidió recrearlos y darles ese nombre. Al visitar el taller de Montiel, también pudimos descubrir las máscaras que otros grupos usarán para el desfile, pues había en el proceso de decoración máscaras de: talibanes, arlequines, burros, vacas, aves, y todo tipo de personajes de películas.

La viejita misteriosa

Josué Patlán (capitán del Cuadro del Parque) dijo para Atención que este año el cuadro que encabezará el desfile será un grupo de pintores—no dio más detalles—y también comentó que otro grupo está trabajando fuertemente para lucir disfraces de vaqueros, para lo que incluso están preparando “sus espuelas, sus caballos de cartón, botas, y de más”.

El desfile siempre es punteado por un hombre disfrazado de anciana incansable, una viejecita que salta y salta y mueve sus enaguas de un lado a otro al ritmo de la música. Patlán indicó que el personaje siempre se ha mantenido anónimo pues baila por manda. Lo que sí, dijo, es que el señor pertenece a una asociación civil. Además aseguró Patlán, el señor comenzó a bailar desde los 15 años y la máscara que usa es la misma desde hace 45. ¿Y cómo sabemos que es la misma viejita cada año?—bueno, sólo con verlo y escuchar su voz al momento en que va por el botón con nosotros, ya sabemos que es él—finalizó el capitán.

La historia de los locos

El Obraje, San Juan de Dios y el Parque eran las áreas más fértiles de la ciudad, y por eso allí prosperaron huertas, en las que se cosechaba desde higos hasta manzanas. Cercano a la fecha de cosecha—que en el pasado era en mayo, cuando caían las últimas lluvias—se dice que los hortelanos asistían (instruidos por los frailes franciscanos) al templo de la Tercera Orden a bailar en honor a San Pascual Bailón, para pedirle por un año próspero y por cosechas abundantes. Por la tarde, los frailes asistían a los huertos y los bendecían para que la cosecha pudiera comenzar.

La danza de Los Locos no es tan antigua como se cree, pues comenzó en el siglo XIX, aunque no se conoce la fecha precisa. Se comenta que los bailes de los hortelanos, llamó la atención de los curiosos que anualmente comenzaron a acercarse para ver, abarrotando los lugares y sin dejar espacio para que éstos bailaron. Por ello, conforme pasó el tiempo, los hortelanos comenzaron a vestirse de espantapájaros para asustar a la muchedumbre y hacer espacio para los danzantes. Además, con el tiempo fueron agregando tlacuaches, mapaches, zorrillos y otros animales que encontraban en los huertos, para asustar a la gente. Así es como la gente comenzó a llamarlos “Los Locos”.

Los grupos de hortelanos, bailaban únicamente al ritmo de un tambor y una chirimía. Al ir desapareciendo las huertas, únicamente quedaron los hortelanos, quienes siguieron disfrazándose anualmente como tradición, surgiendo así el primer cuadro de locos, y el más antiguo de la ciudad, el Cuadro del Parque de Antonino Velázquez, formado por varios capitanes, que posteriormente, debido a problemas que nunca se han conocido, se separaron para formar en 1961 el Cuadro Nuevo de Primitivo Luna. Años más tarde surgió el Cuadro Antiguo de Faustino Rubio, y finalmente el Cuadro del Tecolote—ubicado en el barrio con el mismo nombre. Actualmente, cada cuadro incluye 13 familias.

La primera imagen de San Pascual Bailón, indicó Josué Patlán, capitán del Cuadro del Parque, era un óleo, sin embargo se quemó por accidente. Entonces, los miembros del cuadro ordenaron que se hiciera uno nuevo, pero ahora pintado sobre latón para evitar quemaduras en lo posterior. Esa pintura,  curiosamente por los problemas que surgieron a finales de 1950, fue custodiada por una familia ajena al cuadro y la pintura terminó con el cuadro más reciente, el del Tecolote.

El costo de la imagen de latón fue cubierto por varias personas, entre ellas “Lola la Camotera” madre de Juan José Montiel y Doña Carmen, otra camotera; del oficio de estas señoras, viene el nombre del grupo liderado por Don Juan José “Los Camoteros” que pertenecen al cuadro del Parque.

La adhesión a la fiesta de San Antonio

El Cuadro de Locos del Parque participaba a inicios de los 50 en la fiesta de San Antonio, y sus integrantes salían bailando del lugar en el que se encontrara el santo—ya que visitaba las casas de los miembros—pasaban por el centro, con el objetivo de anunciar la fiesta de San Antonio y de invitar a la gente a la Parroquia del Santo.

La señora Angelita Martínez (Que en Paz Descanse—falleció el 16 de enero de este año) era la capitana del Cuadro Nuevo. Previamente contó para Atención que el desfile de Los Locos en honor a San Antonio, tal como se conoce ahora, no es tan antiguo pues data de hace unos 35 años, cuando un cura de la parroquia de San Antonio convocó a todos los cuadros de locos existentes a celebrarles una misa para que posteriormente salieran rumbo al Jardín. “La primera vez salieron del puente de Guanajuato”, dijo.

El señor Juan José Montiel recordó que en el pasado, en la explanada de San Antonio todo era terracería y sólo bailaban unos veinte locos del Cuadro del Parque. Era tradición que se hiciera un corral de madera en donde entraban los locos a bailar “disfrazados de marotas” y les soltaban una vaquilla. También había una danza de hortelanos, consistía en parejas “los hombres vestían unos chalecos y shorts de colores chillones, y unas medias con cascabeles. Las mujeres vestidos  y canastas con frutas”. Según Montiel, bailaban unas doce canciones a ritmo de chirimía y tambor. Jorge Baeza del Cuadro Antiguo coincidió con esta descripción.

Baeza dijo previamente que el Cuadro Antiguo tiene unos 50 años de haber sido fundado, y que actualmente está formado por 13 familias. Agregó que tratan de conservar la tradición del desfile lo más apegada al pasado, con disfraces discretos y máscaras artesanales. Mencionó que la música de chirimía y tambor se sustituyó por música de viento, que a la vez fue desplazada por los sonidos, aunque ello también se debió a los altos costos de las bandas, que llegaban a cobrar hasta 15 mil pesos por el recorrido.  Agregó que su abuelita, encabeza el cuadro en el desfile, tocando un tambor, para recordar la música original. Es además el único cuadro que incluye un torito como se hizo en el pasado. El contingente de este cuadro es el más numeroso, pues en el grupo llamado “pelotera” (que se incluyen todos los locos que llegan a bailar y no pertenecen a un cuadro familiar) llegan a tener hasta dos mil personas, sin embargo, el cuadro no es responsable de estos participantes.

Fiesta y recorrido

La fiesta de San Antonio de Padua comenzó hace varios días, al templo han llegado peregrinaciones de las comunidades de la ciudad. El sábado 18 de junio se realiza la última peregrinación llamada “El pago de mandas”, procesión que sale de la calle del Cardo a la 5pm, en la que las personas, a quien San Antonio concedió un milagro, entran de rodillas recorriendo unos quinientos metros con el objeto de pagar el beneficio entregado por el santo.

El domingo 19 de junio a las 10:30am, se realiza una misa para todos los locos en la explanada de la parroquia de San Antonio. A las 11am, comienza el desfile en salida a Celaya recorriendo: Ancha de San Antonio, Zacateros, Canal, Hernández Macías, Insurgentes, Pepe Llanos, Mesones, Núñez, San Francisco, Plaza Principal y portal Allende para concluir en Cuna de Allende. Después del desfile, de 4 a 7pm, los locos se dirigen a San Antonio a bailar desde las 4-7pm.  A las 10pm la fiesta concluye con pirotecnia.

El desfile de Los Locos está dividido en cuatro cuadros que van en el siguiente orden: Cuadro del Parque, Cuadro Antiguo, Cuadro Nuevo, Cuadro del Tecolote. Cada cuadro está formado por 13 grupos (cada uno acompañado por un carro alegórico en el que suena todo tipo de música de fiesta) o hasta 16—regularmente son familias enteras, amigos y vecinos. Al final de cada cuadro, aparece el grupo llamado “la pelotera” allí se envía a todas las personas que llegan disfrazadas (sin ninguna temática), ese último grupo en cada cuadro está formado por alrededor de 500 personas.

 

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