Los Dolores, con dulce son mejores

Altar de la familia Pérez Bautistaa en Mesones

Altar en calle Mesones

Altar en plazuela de San Felipe

Virgen de Dolores en las Monjas

Por Jesús Aguado

Una espada atraviesa el corazón de la Virgen Dolorosa—advocación mariana—anunciando  la muerte de su hijo Jesucristo. Las lágrimas que la virgen hubiese derramado hace casi dos mil años, contrario a la sal, fueron dulces.

En San Miguel, como en el resto del país, 94 por ciento de la población es católica, según cifras del INEGI. Por eso no es extraño que cada Viernes de Dolores, los portones más emblemáticos de la ciudad se abran, para mostrar sus jardines y fuentes centrales coronadas con la imagen de la Virgen María, en llanto—lágrimas dulces—y sosteniendo la espada que atraviesa su pecho. La Virgen más dulce viste de luto riguroso. Los altares coloridos que en su honor se colocan, están abiertos al público general quienes por compartir el dolor de María, reciben sus lágrimas transformadas ya sea en helado de limón, en conserva—dulce de chilacayote—o simplemente en agua fresca.

Los altares más emblemáticos

Aldama

En la calle Aldama 54, en una pequeña capilla que es visible desde el exterior—através de una ventana—un Cristo sangrante descansa sobre una cama de flores, mientras que la Virgen Dolorosa lo observa con pesar. También el Cristo está rodeado de ángeles, veladores y manzanilla. El altar es colocado por la familia Pérez.

Parroquia de San Miguel Arcángel

La virgen de esta iglesia “es la más hermosa de San Miguel” indica Luis Pantoja, encargado de colocar el altar en el arco principal. El altar cambia de “escenografía” cada año y además incluye música sacra en vivo desde las 7-9pm. El altar comienza a retirarse a las 11pm.

Altar en casa de los Soles

En la calle Loreto 19, vivió la señora María Dolores Chávez. Ella heredó de su madre una imagen de la Dolorosa, enmarcada en latón. Ella, indica el señor Jorge Olalde, siempre colocó el altar en la casa, que siempre fue de puertas abiertas por ser una casa de asistencia para los Oratorianos. Ahora el edificio es un hotel, sin embargo el señor Olalde ha seguido la tradición heredada y cada viernes de Dolores coloca un altar que incluye todo tipo de imágenes de la virgen ya sean esculturas, fotografías o pinturas en viejos comales que han ido coleccionando a lo largo del tiempo. El altar se pone desde el viernes 18 y ese día se ofrecen: paletas, nieve, agua fresca, conserva y capirotada. El altar se queda hasta el martes 22 de marzo.

Familia Dobarganes

Aunque desde las 6pm algunos altares ya están abiertos al público, una larga fila esperará para entrar a la casa de la familia Dobarganes, ubicada en la calle de Correo frente a las oficinas del Servicio Postal Mexicano. El altar—que se coloca desde hace más de 26 años—es popular no únicamente por las imágenes europeas que datan del 1800, sino por un gran tapete de aserrín que muestra varios objetos alegóricos de la pasión de Cristo como: los clavo y el martillo utilizado en la crucifixión, el gallo que cantó tres veces previo a que Pedro negara a Jesús; el cilicio con el que el Cristo fue azotado, la corona de espinas y los dados con los que jugaron los ejecutores para sortearse la ropa. La señora Bárbara Dobarganes dijo que anualmente—a decir por el número de paletas que reparten, y que muchas veces les faltan—recibe más cuatro mil visitantes en menos de seis horas. Previamente para Atención la señora Bárbara comentó: “Trabajamos con mucho cariño en el altar y la gente quiere verlo, tenemos el acceso disponible.”

Familia Pérez Bautista

El mesón se ubica en la esquina de Mesones y Reloj. Este altar era instalado desde hace más de 100 años en Reloj 29, por el Sr. Santiago Bautista, rodeado de flores, veladoras, naranjas agrias, trigo, tapetes, manzanilla y papel picado entre otros elementos. La Virgen Dolorosa data del siglo XVII y es importada de Italia, así como el Cristo de yeso y madera.

Cada año un coro de niños de la Iglesia del Oratorio de San Felipe Neri, visita algunos de los principales altares del centro para interpretar los cantos de pasión, letras que fueron compuestas por el sanmiguelense, José María Correa, hace más de cien años, especiales para la Cuaresma y Semana Santa. Uno de esos cantos, es El Verbo Divino que relata el camino de Cristo hacia el calvario, algunos de sus versos son “El Verbo Divino, camina al suplicio, al cruel sacrificio, te ofrece su amor, camina agobiado en crueles tormentos, sus pasos son lentos”.

La virgen del dolor en calle insurgentes

Desde hace 20 años, el tradicionalista Toño Rayas ha colocado altares en diversas iglesias como en San Francisco o la Santa Escuela. Sin embargo, desde hace siete años decidió participar en la colocación del altar de la iglesia de Santa Ana—en calle de Insurgentes. Desde el año pasado, el altar se colocó en medio de la calle, teniendo como escenario la arquitectura del templo del Oratorio. En el altar se colocó una virgen de fibra de vidrio, hecha por el artista sanmiguelense Hermes Arroyo, una virgen hecha con dolor “por experiencias personales de Arroyo” pero que como todas las demás, es hermosa, y sus lágrimas son dulces. El altar se coloca a las 4pm y se queda hasta la media noche.

Sollano 4

Este altar, es colocado por la Asociación de Tradicionalistas de San Miguel de Allende desde hace más de treinta años. Eligieron este lugar porque es un espacio “público” y la gente puede entrar cuando quiera a ver el altar. Las imágenes pertenecen al templo de Santa Ana, que durante el año, permanecen junto al altar mayor. Marisol Vidargas dijo que este año, la calle de Insurgentes se cerrará al tránsito vehicular, pues instalarán un altar de forma perpendicular con otras imágenes de esa iglesia, que tendrá como escenario el Oratorio.

La virgen viajera de casa de Allende

Es una de las imágenes más suntuosas en la ciudad y además se queda en la Casa de Allende desde el viernes 18 de marzo, hasta martes 22 de marzo. En 2014 la escultura lució un vestido blanco y manto negro “como vestían las viudas españolas nobles”. En 2015 llevó un vestido rojo—confeccionado por Alejandro Soleá—incluyó perlas que representan las lágrimas además de un tocado plateado.

El origen de la tradición

La tradición cuenta que la pasión de su hijo le produce a María un profundo pesar que la lleva a derramar lágrimas. Para evitar que las lágrimas caigan al suelo sus fieles las “recogen” en nieve y paletas de hielo y agua fresca que regalan a los visitantes de los altares.

A ciencia cierta, nadie sabe cuándo ni cómo inició la tradición en San Miguel, lo que sí es cierto es que los tradicionalistas más arraigados como Marisol Vidargas indican que llegó de Europa en el siglo XVI pero no como ahora se ve en plazas, edificios, fuentes públicas o domicilios particulares como ahora se realiza, sino que los altares únicamente se colocaban dentro de las iglesias. Por otro lado, el tradicionalista Félix Luna (QEPD) señalaba que en San Miguel, los reboceros, cartoneros, sastres y pintores eran fieles devotos de la Virgen de los Dolores, a quien celebraban una fiesta sin igual en el templo de los Siete Dolores, ubicado en calle Piedras Chinas.

Conchita Bautista—quien anualmente coloca el altar en Mesones, esquina Relox—señaló que la tradición de colocar cualquier tipo de altares religiosos fue olvidada en los tiempos de la revolución y si no fuera suficiente, cuando comenzaba a recuperarse la costumbre, la guerra Cristera (1929) terminó de hundir lo que pudo resurgir. Indica Bautista, que la tradición, según le contaban sus ancestros, fue retomada hasta inicios de 1940, cuando por fin hubo estabilidad política y económica.

Lo que debe contener el altar

Los elementos que componen el altar han ido cambiando al paso de los años, sin embargo, nunca faltarán las imágenes de Jesucristo y la Virgen Dolorosa siempre al centro del altar, el cual está formado por elementos que representan el sufrimiento de María al recibir la noticia de que su hijo había sido condenado a muerte, aunque son variables de un altar a otro, los elementos regulares son:

Trigos tiernos: se hacen germinar en la oscuridad, hacen referencia a que la vida de oración y entrega debe ser en secreto, donde Dios ve y recompensa. Con la luz, el trigo se hará verde, que representa la esperanza.

Manzanilla; su color verde es (emblema de la humildad de María), amarillo (su belleza en cuerpo y alma) y blanco (su pureza)

Naranjas agrias; evocan a la aflicción, se pintan de dorado para recordar la alegría de la resurrección de Jesucristo;

Manteles y flores blancas simbolizando la pureza de la Virgen

Manto morado; símbolo de dolor y penitencia

Agua de fruta, paletas, nieve o dulce: Lágrimas de la Virgen

Para dar majestuosidad a los altares, se han agregado elementos prehispánicos, tapetes hechos con diferentes semillas o de aserrín de diferentes colores.

Los siete dolores de la Virgen

Cuando a María le dicen, al presentar a Jesús al templo, “este niño está puesto para ruina y resurrección de muchos de Israel, y una espada traspasará tu alma”.

La persecución de Herodes y la huida a Egipto para poner a salvo la vida del Niño Dios.

Jesús perdido en el templo por tres días.

María encuentra a Jesús cargando la Cruz.

Crucifixión y muerte de Jesucristo.

María recibe a Jesús cuando es bajado de la Cruz.

La sepultura de Jesús.

 

Comments are closed

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg
 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Photo Gallery

Log in | Designed by Gabfire themes All original content on these pages is fingerprinted and certified by Digiprove