Todo un pueblo volcado en fiesta

Por Jesús Aguado

San Miguel Arcángel es el soldado que protege la ciudad y por eso, su fiesta es la más colorida, aromática, representativa, la más viva de todas, y por eso “se tira la casa por la ventana”.

A quién le importa el origen de la fiesta—la verdad es que los inicios son inciertos—cuando el San Miguel de los chichimecas se emociona, vibra, se prepara y viste sus mejores galas para presentar a propios y extraños la cultura y las tradiciones que tenemos en esta ciudad Patrimonio de la Humanidad. La fiesta es una mezcla de tantas tradiciones que comienzan desde el  viernes 2 de octubre a las 9pm con las mañanitas que se cantan a la imagen que se encuentra—como en la bóveda celeste—en la parte más alta del altar de la parroquia de San Miguel Arcángel.

Esta es la ciudad de las luces

Después de las mañanitas, la gente puede dirigirse a los tres barrios más antiguos de San Miguel—La Estación, El Valle o el pionero de la Alborada, el barrio de La Aurora—allí hay música en vivo, comida tradicional mexicana; además se preparan los últimos detalles de las estrellas gigantes que anuncian la llegada de un nuevo día. Previo a la procesión con destino al centro de la ciudad; en los tres barrios se baila, se canta, se bebe y se come bien. A las 3am, de las tres colonias salen en procesión: cometas, estrellas, soles, lunas e incluso planetas que son cargados por gente que salta y alegre canta y baila al ritmo de la banda; acompañados por mojigangas, danzantes prehispánicos y sobre todo, fuegos pirotécnicos.

La procesión que sale de la Aurora recorre: Calzada de la Aurora e Hidalgo. Los participantes de la Estación caminan por: Calzada de la Estación y Canal. La procesión del Valle pasa por: Salida a Querétaro, San Francisco y Plaza Principal. Los tres contingentes coinciden—minutos previos a las 4am, del sábado 3 de octubre—en la esquina de Hidalgo, Canal y Plaza Principal; después de tres vueltas al jardín principal, los fuegos pirotécnicos se elevan desde el atrio de la parroquia de San Miguel Arcángel y del antiguo edificio de Presidencia municipal durante una hora continua.

De acuerdo con el libro Fiestas y Tradiciones de San Miguel de Allende, La Alborada, es una tradición iniciada por trabajadores de la antigua Fábrica la Aurora, quienes fueron trasladados de una fábrica de telas en Salvatierra a San Miguel, la maquiladora de telas se llamaba Reforma. En ese entonces, en Salvatierra se honraba a la Virgen de la Luz con una “alborada,” así que en San Miguel, sustituyeron a su Virgen por la Purísima Concepción.

El tradicionalista Emigdio Ledesma, quien trabajó en Fábrica la Aurora y es el encargado de elaborar más de 100 estrellas, recuerda que la primera vez que se realizó el evento en San Miguel fue el 8 de diciembre de 1924, en la iglesia de  la Purísima Concepción (mejor conocida como Las Monjas). “La gente quedó asombrada por las estrellas gigantes (que representan la luz, de la Virgen de Salvatierra) y el estrépito” indicó el tradicionalista. Por eso, el presidente municipal de la época y el padre Solís, quien se ocupaba de la Parroquia, invitaron a los trabajadores de la fábrica a realizar el evento otra vez pero en honor a San Miguel Arcángel. La alborada nunca regresó a Las Monjas.

Entre monos, xúchiles y danzas

Desde hace más de cien años, la familia Espinosa se ha dedicado a hacer los “tradicionales monitos” que se queman el sábado 3 de octubre a las 2pm enfrente del edificio de la antigua presdencia. A decir de Belén Espinosa, tradicionalista y fabricante de los monitos, este año se quemarán cien y más que representar el mal—como los monos gigantes que se queman en Semana Santa—estos son más bien diversión y alegría para los ojos. Los monitos: brujas, toreros, bailarinas, demonios, payasos y otros, están montados sobre una base redonda de carrizo que también contiene pólvora para quemarlos. Han trascendido la fiesta de San Miguel y también son requeridos para bodas, fiestas en otros barrios y todo tipo de celebraciones.

A las 5pm, del mismo día, en la Calzada de la Estación comienzan a reunirse: cruces hechas de piedra y montadas sobre andas; Súchiles, ánimas, danzas, mojigangas, reinas de belleza y carros alegóricos. Ello, para iniciar “La entrada de los Súchiles, una procesión en la que tradicionalistas y devotos del santo patrono, cargan enormes ofrendas llamadas Xúchiles. Las ofrendas se colocan en la parroquia una vez que llegan al centro de la ciudad. Tradicionalmente, esas ofrendas eran camillas en la que los nativos cargaban a sus muertos para llevarlos a sepultar, pues no tenían dinero para un ataúd o posiblemente no los conocían; posterior a la sepultura, la estructura se erigía sobre la tumba. Los xúchiles consisten en dos grandes y pesados postes con travesaños y adornados con cucharilla, flores de cempasúchil y en algunas ocasiones comida.

Esta procesión es la más colorida, pues las ofrendas son acompañadas por música en vivo, danzas folklóricas representativas de varios estados de la república, danzas locales—sobre todo de rayados—y las tradicionales mojigangas. Información del departamento de Educación y Cultura indica que este año participan danzas de: Jalisco, Michoacán, Aguascalientes, Coahuila, Nayarit y Puebla. De Guanajuato  se incluyen danzas tradicionales de: Salamanca, Celaya, San José Iturbide. En total, este año participarán en la procesión: nueve xúchiles, 33 danzas locales y 33 de otras ciudades. Habrá nueve carros alegóricos y dos carretas tiradas por caballos. Consulte el orden en Qué Pasa.

La procesión sale, el sábado, de Calzada de la Estación y recorre las calles de: Calzada de la Estación, Canal, Portal Allende, Correo, Barranca, Núñez, Mesones, Pepe Llanos e Insurgentes.

El domingo 4 de octubre, este desfile—en menor escala—a las 11am sale de Ancha de San Antonio y recorre las principales calles de la ciudad. Al concluir ambos recorridos, los danzantes se distribuyen alrededor del Jardín Principal y bailan en honor al arcángel.

Por la noche (9:30pm sábado y domingo) los fuegos pirotécnicos y castillos anuncian otra vez que hay fiesta e iluminan la alegría de las caras en los que se toman en tiempo de disfrutar

Paseo del Señor San Miguel

Alejandro Luna dijo que ha sido comprobado que ya desde el siglo XVIII, se realizaba este paseo, que después de unos 150 o 200 años, fue rescatado por don Felix Luna y otros sanmiguelenses en 1985 aproximadamente. El paseo consiste en sacar a San Miguel Arcángel de la Parroquia y llevarlo a visitar, en procesión, las principales iglesias de la ciudad. Con este paseo, que se realiza ocho días después de la fiesta, se anuncia el cierre de las celebraciones. Consulte el calendario completo de eventos en el suplemento Qué Pasa.

 

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