Que Viva la Fiesta de México

Por Jesús Aguado

Septiembre es el mes de la patria, en el que hasta los que no son mexicanos, se ponen sus bigotes y sombreros para gritar ¡Viva México, Viva la Independencia, Viva San Miguel de Allende”. En este mes, todos toman tequila, todos son amigos y juntos cantan “México lindo y querido” y que no falten las canciones de José Alfredo Jiménez y de “Chente” Fernández.

Fiesta para todos

La fiesta en San Miguel comienza desde el 13 de septiembre con la carrera simbólica por las principales calles de la ciudad. Los ganadores de esta competencia son quienes el 15 de septiembre van de San Miguel a Querétaro; lugar en el que en un acto solemne se rememora el mensaje que la corregidora entregara a Ignacio Pérez. El alcalde de Querétaro entrega a los corredores el mensaje libertario. Ese día—15 de septiembre—los los corredores salen a las 4pm de Querétaro recorriendo el camino que en 1810 siguió Pérez, con el objetivo de traer el mensaje a San Miguel.

Entre tanto en la ciudad a las 10pm, de la Calzada de la Aurora sale un grupo de insurgentes con antorchas y se dirigen al Jardín Principal. A las 10:30 la bandera que se ondeará es trasladada del antiguo edificio de presidencia municipal, a la casa que ocupara Ignacio Allende, la bandera es trasladada por el alcalde Mauricio Trejo, flanqueado por miembros del ejército e integrantes del cabildo. A las 11:55pm está programado el arribo de los atletas que  vienen de Querétaro con la antorcha que representa la libertad, cinco minutos más tarde llegan a la Casa de Allende. A las 11pm el presidente Trejo aparecerá en el balcón derecho de la Casa de Allende y dará el tradicional grito de independencia.

La fiesta sigue en la plaza principal con música mexicana, fuegos pirotécnicos y música en vivo a las 12am con el grupo Son Latino, que se prolonga hasta las 3am.

Las celebraciones se extienden al día siguiente con un acto cívico y encendido del fuego simbólico en el jardín principal. A las 11am inicia un desfile que recorre las principales calles de la ciudad, en éste participan reinas de belleza, carros alegóricos, miembros del ejército, clubes y algunos estudiantes.

La entrada de los insurgentes

Desde 1982 (el 16 de septiembre a las 6pm) se ha realizado una representación de la entrada de los insurgentes a San Miguel; el ejército de civiles parte de la avenida Independencia y recorre las calles: Insurgentes, pasando por Hernández Macías, Canal, Plaza Principal, San Francisco, Corregidora, Explanada del Jardín y Portal Allende.

Esta iniciativa de Eleazar Romero, es una recreación de aquel 16 de septiembre cuando el ejército llegó a la villa. Hidalgo y el ejército se quedaron en la calle de Vulcano—hoy Insurgentes—mientras Allende entró junto a una comisión para pedir a José Loreto Narciso de la Canal que entregara la plaza. Lo buscó en su casa—en la calle de Canal hoy Fondo de Cultura BANAMEX—pero no lo encontró. Fue a la casa consistorial—hoy antigua presidencia municipal, donde le dijeron que sólo abrirían si venía acompañado de José Loreto Narciso de La Canal. Allende regresó a la casa de Narciso de la Canal y le promete que si entrega la plaza, se respetará a todos los españoles y no les harán daño. De la Canal acepta y lo lleva a la casa consistorial para oficialmente entregar la plaza y formar la primera junta independiente—no electa por españoles—de la Nueva España. Posterior a ello, el ejército entró a la ciudad.

Los insurgentes que representan aquel hecho histórico, son sanmiguelenses que se caracterizan de campesinos de la época, vestidos de manta, con caras sucias y zapatos viejos. Cargan armas hechas de palos, machetes viejos y antorchas encendidas. Finalmente, el 17, en el salón de cabildos se realiza una reseña de la constitución del primer ayuntamiento del México independiente. Consulte el programa completo de actividades en Qué Pasa.

San Miguel, cuna de la Independencia

En 1808, después de España fuera invadida por Napoleón Bonaparte, en la Nueva España surgieron juntas conspiradoras para que fuera una nación independiente, varias de estas reuniones se llevaron a cabo en la actual Ciudad de México, Morelia, Oaxaca, Xalapa y Valladolid, pero todas fueron descubiertas y sus miembros ajusticiados. Sin embargo, la junta de San Miguel El Grande, iniciada por el capitán Ignacio Allende, miembro del regimiento de los Dragones de la Reina, que se realizaba en el entrepiso de la casa ubicada en la esquina de Plaza Principal y San Francisco y en la que participaban varios sanmiguelenses criollos como los hermanos Juan e Ignacio Aldama, el padre Manuel Castiblanque—capellán de la capilla de Nuestra Señora de Loreto— don Luis Malo, Felipe González, Francisco de Lanzagorta y don Juan de Umarán, entre otros, y a la que posteriormente fue invitado el cura de Dolores, don Miguel Hidalgo y Costilla, creció y se perpetró. Se extendió hasta Querétaro, en donde participaron el corregidor Miguel Domínguez y su esposa doña Josefa Ortiz.

La conspiración fue descubierta en Querétaro en la primera quincena de septiembre. Josefa Ortiz de Domínguez, quien conoció la noticia el 15 de septiembre de 1810, pidió al alcalde de Querétaro Ignacio Pérez que avisara a Ignacio Allende sobre el suceso, cuando Pérez llegó a San Miguel (por la noche) entregó el mensaje a Juan Aldama, éste fue en caballo a Dolores, en donde se encontraba Allende en casa del cura Hidalgo, y les notificó a ambos que la conspiración había sido descubierta.

Los planes para iniciar la lucha estaban previstos para iniciar el 8 de diciembre de ese año en San Juan de los Lagos, a donde acudía mucha gente para la fiesta en honor a la Virgen. Sin embargo tras la premura del tiempo, el 16 de septiembre—que era domingo—las campanas de Dolores repicaron para llamar a misa, la multitud llegó a la ceremonia, Hidalgo explicó los planes a la multitud—a la que se proveyó de armas rústicas—y gritó “Viva Fernando VII y muera el mal gobierno”.

Entrada de los insurgentes

Los insurgentes salieron de Dolores por la mañana, pasaron por Atotonilco en donde el capellán entregó un estandarte con la imagen de la Virgen de Guadalupe, y se dirigieron a la villa de San Miguel. Los españoles radicados en la villa, ante la noticia del avance insurgente, se refugiaron en las Casas Reales –hoy el viejo edificio de la Presidencia –y exigieron al general Narciso María Loreto de la Canal –jefe de los Dragones de la Reina– que los resguardara.  Cuando Allende entró a la villa se dirigió a las Casas Reales y  pidió a De la Canal que entregara la plaza, prometiendo respetar la vida de los españoles. De la Canal, conociendo la honestidad de Allende, entregó a los españoles que fueron únicamente conducidos al Colegio de San Francisco de Sales –hoy la Universidad de León. Sin embargo, según la historiadora Guadalupe Jiménez Codinach, cuando la multitud que seguía a Hidalgo entró a la villa, “la plebe se juntó y a fuerza de golpes abrió las puertas de la tienda de don Francisco de Landeta, hoy La Coronela, y la saqueó”, al igual que la tienda de don Pedro de Lámbarri, hoy la churrería de Margarita Gralia. Allende, dice Jiménez Codinach, “a fuerza de cintarazos disolvió la multitud, la que se fue retirando. Poco después de las diez de la noche, todo quedó sosiego”.

Al siguiente día, el 17 de septiembre, se formó en San Miguel la primera junta independiente, presidida por el licenciado Ignacio Aldama.

Después de que los insurgentes salieron de San Miguel, las familias criollas y españolas dejaron la villa y sus propiedades fueron confiscadas, por ello, haciendas y las casas quedaron en el abandono, siendo constantemente saqueadas por incursiones de guerrillas.

 

Comments are closed

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg
 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Photo Gallery

Log in | Designed by Gabfire themes All original content on these pages is fingerprinted and certified by Digiprove