photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Domingo de locos, la historia detrás de las máscaras

Por Jesús Aguado

Como cada año, el domingo más cercano al 13 de junio los seres más extraordinarios salen a la calle;  caminan, bailan, saltan y corren al ritmo de la música.

Son los “locos”, personas disfrazadas que pagan sus mandas a San Antonio de Padua y San Pascual Bailón dando gracias por la cosecha, los frutos recibidos y las bondades obtenidas en el año.

Por gusto o por obligación, los participantes siguen integrándose anualmente al convite que es una tradición con raíces antiguas y a lo largo del tiempo, ha pasado de 200 participantes a 15 mil. No se lo pierda este domingo 14 de junio.

La historia en breve

En el pasado, San Miguel estaba rodeado de huertos frutales, sobre todo en el área del parque; se cosechaban peras, manzanas, ciruelas y otras frutas de temporada. Anualmente, cuando llegaba el tiempo de la cosecha, los dueños de esos huertos abrían las puertas de para que los trabajadores—recolectores—y sus familias pudieran comer todo lo que quisieran. También se llevaba a cabo en las iglesias una celebración religiosa en la que algunas personas vestidas de hortelanos—vestuario que consistía en overoles, botas y camisa de manga larga, con sombrero—bailaban en honor a San Pascual Bailón. El público en general comenzaba a sentirse atraído por esas danzas y por eso comenzaron a reunirse anualmente para presenciar la ceremonia.

Al ver los hortelanos que ya no había espacio para bailar, decidieron ponerse máscaras, para ahuyentar a la gente y tener espacio para su ritual. También cargaban animales como zorrillos, hurones, pelicanos, armadillos y otros. Por ello la gente comenzó a llamarles locos. De allí surgieron los grupos de la ciudad, que ahora bailan en todas las festividades religiosas, agrupándose para rendir tributo a San Pascual Bailón el domingo más cercano al 13 de junio, fecha en la que también se celebra a San Antonio de Padua; escultura que se encuentra en la parroquia de San Antonio, donde anteriormente, también se encontraba la imagen de San Pascual Bailón, que ahora se guarda en el templo de San Juan de Dios.

Los cuatro cuadros

Los locos eran diferentes en el pasado. Cuando se realizaba la fiesta, era clásico que se instalara un corral en el que entraba un grupo de marotas que bailaban al ritmo de música de viento y además les soltaban una vaquilla para hacer más atractivo el espectáculo. También en la fiesta bailaba la danza de hortelanos, doce canciones a ritmo de tambor y chirimía. Los locos vestían máscaras hechas de cartón, y ahora gastan incluso miles para tener el mejor disfraz.

Existen cuatro cuadros de locos, y el día del desfile, alrededor de veinte grupos (formados por familia y amigos) se integran para bailar en cada cuadro. El primer cuadro que existió fue el del Parque; que desde inicios de 1950 estaba integrado por unas 30 personas que  bailaban en honor a San Antonio. El grupo salía bailando de la casa en la que el santo se encontrara, pues visitaba varios domicilios durante el año.

El cuadro nuevo habría sido el segundo que se formó, pues comenta el tradicionalista Emigdio Ledesma que él participó arreglando un carro alegórico en 1962 cuando su compadre Zeferino Licea le pidió que lo hiciera. El carro fue arreglado con motivos de la familia Burrón—familia de una historieta que criticaba con humor a la sociedad mexicana de clase media, sus cualidades y defectos. Licea era peluquero y quería hacer “La peluquería de la familia Burrón—a decir de Ledesma, nadie quería ser el cliente en el carro alegórico, y con humor consiguieron a un “teporochito” que se dejó trasquilar a cambio de una botella de tequila. La primera vez que bailaron, salieron de la calle de insurgentes y la gente comenzó a preguntarse ¿Qué cuadro es este? Y otros contestaron “es un cuadro nuevo”. De allí el nombre.

La señora Angelita Martínez es la capitana de este cuadro. Ella contó previamente para Atención que los cuatro cuadros que existían salían a bailar para celebrar a San Pascual Bailón por donde ellos quisieran, no había una organización y por eso, hace unos 30 años el párroco de San Antonio los convocó a una reunión para que todos bailaran en honor al santo, pero que hubiera orden, que danzaran por las principales calles de la ciudad y llegaran a San Antonio. Y es así como el desfile de hace treinta años ha venido creciendo.

30 años de fotos en un álbum

La señora María Julia Fosado era la esposa de Jesús González Martínez “El Cachir”. Él formó su propio grupo de locos que lleva su pseudónimo. González falleció el 4 de enero de 2014. Fosado comenta que él era muy creativo, hacía sus propias máscaras desde niño y ya adulto hacía disfraces para decenas de personas.

La primera vez que el Cachir participó en los locos fue en 1985, comenta su esposa quien agregó que “él me contó que su papá le compró una máscara de papel en Jueves de Corpus, y él quería bailar de loco, por eso cuando llegó la fecha se puso una camisa al revés y el pantalón más viejo que tenía lo rompió más de lo que estaba y se fue a bailar”.

La primera foto que González colocó en el álbum de los locos, data del año 1985. Sus ideas siempre estuvieron centradas en películas, series o seres de leyenda. Su esposa compartió con Atención varias imágenes desde 1985 hasta 2013. Actualmente sus hijos son quienes ponen la creatividad para elaborar los disfraces; este año el tema es basado en la cinta John Carter.

El tema del grupo de los Cholulocos será mascotas de fútbol, básquetbol, béisbol y otros deportes. Los disfraces los elabora Juan Espinosa Palacios. Él, cuenta que comenzó a participar desde  hace 30 años aproximadamente. La tradición la heredó de su tío Jesús Palacios, quien hacía máscaras de papel—que eran las tradicionales—y las regalaba. Cuando su tío falleció, la tarea de elaborar las máscaras cayó sobre él; quien tuvo que volverse escultor y además un artista del papel maché. Ahora elabora máscaras y disfraces que van desde un dragón hasta algo muy sencillo como un pato.

Desfile

Los locos se reúnen en la iglesia de San Antonio para celebrar la misa a las 11am del domingo y a las 12, el desfile parte de salida a Celaya y pasa por: Ancha de San Antonio, Zacateros, Canal, Hernández  Macías, Insurgentes, Pepe Llanos, Mesones, Núñez, San Francisco, Plaza Principal y Canal; de esta calle algunos de los locos se van a seguir bailando a la iglesia y otros a comer. La fiesta continúa en San Antonio. Revise el programa en Qué Pasa.

En 1963 hubo una película mexicana muy popular “Cri-Cri, el grillito cantor” interpretada por Ignacio López Tarso. Allí, él le canta una canción a su abuelita, Toma el llavero abuelita en la que le pide “toma el llavero abuelita y enséñame tu ropero, con cosas maravillosas y hermosas que guardas tú”. De allí, en el cuadro nuevo surgió en 1964 la idea de sacar a una viejita “muy brincona” indica el señor Emigdio Ledesma, punteando el desfile y a partir de allí, los disfraces de abuelita pulularon en el desfile, de hecho es una ancianita la que abre el desfile. La primera viejita fue Rubén Trejo. Ahora en el cuadro de la Mojiganga, que baila con el Cuadro del Parque, es don Emigdio.

Hijo de padres campesinos, San Pascual Bailón nació en España en 1540. Su vida siempre fue austera y está marcada por su nobleza. Hasta los 17 años fue pastor de ovejas y a los 28 años ya era un hermano religioso franciscano. Siempre fue un devoto y ya como religioso se dedicaba a cualquier oficio dentro del monasterio—portero, barrendero y  cocinero. Fue el encargado de los huertos del convento, y por ello, los hortelanos le rinden tributo. Fue declarado santo en 1690.

 

Comments are closed

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Photo Gallery

Log in | Designed by Gabfire themes All original content on these pages is fingerprinted and certified by Digiprove