Posadas y nacimiento, tradición en San Miguel

Por Jesús Aguado

En esta época es común asistir a las tradicionales posadas. Pero, ¿qué son las posadas? No son otra cosa más que representaciones, casi teatrales, que fueron traídas a la Nueva España por los frailes como una estrategia para evangelizar a los nativos, pues eran procesiones que recreaban el peregrinar de José y María, antes del nacimiento del niño Jesús.

El evangelio de Lucas dice que en la época de José y María, el emperador César Augusto decretó que se levantara un censo poblacional en “todo el mundo”. Por tal razón José y María, quienes vivían en Nazareth, salieron de la ciudad, rumbo a Belén, para inscribirse en el censo. María estaba embarazada y durante el trayecto tuvieron que pedir “posada” durante nueve veces contínuas pero nadie los auxilió y María tuvo que dar a luz al Niño Dios en un pesebre.

Actualmente esta tradición reli-giosa se sigue celebrando en nuestro país. Y en San Miguel de Allende se siguen celebrando ya sea por tradición o diversión. Estas fiestas inician el 16 de diciembre y concluyen con el arrullo del Niño Dios el 24 del mismo mes.

Las posadas

Para llevar a cabo las procesiones, es esencial contar con un misterio que son figurillas que incluyen a la sagrada familia. Los hay en muchas presentaciones y formas, sin embargo el más clásico es aquel en el que una virgen María (que lleva un vestido blanco, manto azul, huaraches y un sombrero) montada sobre un borrico. El asno es jalado por José (quien viste una túnica verde y un manto amarillo sobre ésta, calza huaraches y sombrero, lleva una vara para sostenerse y en algunas ocasiones se le ata un guaje en la parte más elevada). Adelante del burrito y los peregrinos hay un ángel vestido de blanco que con una lámpara ilumina el camino. Los tamaños de los misterios que se cargan en las posadas varían y casi siempre son cargados por niños.

En la Villa de San Miguel el Grande, las posadas comenzaron a celebrarse en 1737 en el Templo del Oratorio, donde se siguen celebrando después de la misma que comienza a las 6pm. Al finalizar la ceremonia religiosa, un acólito tira de una carreta (sobre la que van los peregrinos.) La carreta es seguida por niños vestidos de pastores y adultos que cantan la letanía que es el canto de la posada. Los participantes son acompañados con música de la tuna Oratoriana y piden posada desde el Templo del Oratorio hasta la Casa de Nuestra Señora de Loreto. Avecillas tristes y Llegó el tiempo, son los villancicos que fueron compuestos en 1900 por los sanmiguelenses José María Correa y Genaro Sandi. Actualmente estos villancicos se siguen cantando en este lugar.

Una viñeta escrita y publicada en 1995 por el entonces cronista de la ciudad, José Cornelio López, indica que las posadas públicas—que incluyen un misterio viviente que recorre en un carro las calles de la ciudad, con música y villancicos en vivo—comenzaron a celebrarse en 1913. En esa época en lugar de carro se utilizaba una carreta que era tirada por mulas, sin embargo debido a la guerra revolucionaria se suspendieron y no fue posible retomarlas sino hasta 1939 (debido a la guerra cristera,) cuando el alcalde Eulalio Nava retomó la tradición. Ya en 1956 el carro de motor que se utilizaba era el carretón de la basura (sólo había uno.)

La maestra Gloria Navarrete, quien participó como virgen en las posadas de 1959, dice que la posada (como ahora) era ya encabezada por los pastores, acompañados de música de guitarra, trompeta y saxofón, “en un carro destartalado un hombre llamado Antonio Correa en el que subía un piano y cada que la posada hacía una parada, ellos cantaban los villancicos clásicos de la ciudad”.

Acturalmente todas las posadas salen a las 7pm y durante el recorrido, en medio de la calle, se rompen piñatas y algunas personas avientan aguinaldos (bolsitas con dulces) desde sus balcones. Consulte los recorridos en Festivales y Eventos de Qué Pasa.

El nacimiento

El nacimiento en el Jardín Principal comenzó a colocarse desde 1960 por José Rodríguez, también conocido como “El monero.” Desde su inicio incluyó imágenes en tamaño natural de la Virgen María, San José e incluso del Niño Dios; también incluía el ángel. En este nacimiento, en un corralito también se encontraban todo tipo de animales “vivientes” como pollos, burros, borregos y bueyes. A la muerte de El Monero, la costumbre la continúo el tradicionalista Genaro Almanza.

Según Marisol Vidargas, las imágenes que inicialmente se utilizaron en ese nacimiento fueron hechas a petición de los tradicionalistas Cruz Téllez, Alfonso Rodríguez y Gabriel Vidargas. Posteriormente las imágenes fueron donadas al templo de Santa Ana (ubicado en Insurgentes) donde el nacimiento se coloca desde antes del 24 de diciembre. El próximo año, el 11 de enero, después de la misa de 9am, el Niño Dios es llevado en brazos por toda la iglesia para que los asistentes lo besen, al final reciben aguinaldos.

Aunque desde el año 2003 se comenzó a colocar un árbol de navidad gigante en la explanada del Jardín Principal, el hecho no ha opacado el nacimiento de tradición que ahora desde 2009 es colocado en el kiosco del Jardín por Ángeles Almanza (hija de Genaro Almanza.) Este año, el nacimiento se comenzará a colocar desde el 22 de diciembre y será retirado el 7 de enero de 2015. Frente a este nacimiento, concluyen las posadas públicas el 24 de diciembre a las 9pm aproximadamente en donde se arrulla al Niño Dios y se reparten dulces a los asistentes. Almanza recomienda no alimentar o maltratar a los animales “ni robárselos,” ya que en el pasado sucedió que una persona se robó un borrego, pero fue detenida unos minutos después.

Otra viñeta del mismo cronista Cornelio López señala que “este nacimiento con animales vivos, nos recuerda otro donde incluso el niño Jesús fue representado por un auténtico bebé.” Ese nacimiento, acorde al documento, fue instalado en la Quinta Santa Mónica y “fue memorable por su originalidad y belleza, y para los niños fue inolvidable por los aguinaldos.”

El castillo de Herodes

Nacimientos se pueden encontrar por estas fechas por toda la ciudad, además se pueden comprar completos—peregrinos, animales y adornos—en los mercados navideños que durante todo el mes de diciembre se instalan en la zona de tianguis del Mercado Ignacio Ramírez, Mercado de San Juan de Dios y Mercado de Guadalupe. Los precios por un nacimiento completo oscilan entre los mil y tres mil pesos, dependiendo del tamaño y material de las estatuillas.

Entre los nacimientos más notables que se instalan en la ciudad está el del señor Anselmo Martínez en calle Insurgentes 103. El señor Anselmo comenta que su familia siempre ha instalado el nacimiento, anteriormente lo hacía en la calle de Órganos, pero desde hace cuatro años lo coloca en su actual ubicación. El Belén de Martínez presenta varios pasajes de la vida de Jesús. A lo largo de 30 años ha venido coleccionando las estatuillas de los pasajes.

Martínez comenta que su familia tenía una farmacia, y él comenzó a hacer “casitas” con las cajas de unicel de las ampolletas. “Recuerdo que la primera vez hice una iglesia, y en esa ocasión la adornamos con chupones de biberón e incluso mi hija trajo sus bolitas para el cabello para decorar la estructura”. Con el paso del tiempo comenzó a construir más elementos arquitectónicos que lo han llevado no únicamente a construir una villa completa, sino a vender las creaciones. En la villa del señor Martínez, se puede observar por las pequeñas ventanas y ver personas—con vestimentas de la época—haciendo pan, arreglando zapatos, cocinando e incluso el taller de carpintería de San José, en el que éste trabaja ayudado por su hijo Jesús. La adición este año es “El castillo de Herodes” en el que se puede ver al rey a punto de asesinar a un niño. Este nacimiento está abierto al público y pude visitarse todos los días de la semana, hasta el 7 de enero de 9am-7:30pm.

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