La Mariposa Monarca, reina migrante, tiene casa en San Miguel

Por Jesús Aguado

La Mariposa Monarca, insecto conocido por llevar a cabo, cada invierno, la migración masiva mas grande, de norte a sur, podrá ahora ser producida y conservada en San Miguel de Allende.

Después de haber recorrido alrededor de 5,000 kilómetros, desde Canadá a México, la Mariposa Monarca se establece en las reservas de los bosques de Michoacán y el Estado de México. Estas mariposas comienzan a llegar a finales de octubre y principios de noviembre; de allí la creencia que tienen los michoacanos de que son las almas de sus seres queridos que vienen a visitarlos en Día de Muertos.

Las mariposas se agrupan por millones en los bosques de oyamel en una altura que va de los 20 hasta los cincuenta metros. Los árboles de estos bosques proporcionan a las mariposas una temperatura adecuada y además las protege de la lluvia y los fuertes vientos. Allí, las mariposas se alimentan de una planta silvestre llamada venenillo o algodoncillo; también se reproducen y nacen nuevas mariposas que volarán en primavera a Estados Unidos y Canadá.

Durante esos recorridos, algunas mariposas llegaron a casa del doctor Manuel Velázquez, en la ciudad de Celaya, quien entendió su modo de reproducción. Cuando cambió de residencia a San Miguel, Velázquez trajo consigo a las mariposas, donde ahora viven libremente en su jardín.

A través de un método de reproducción que quiere compartir con autoridades, Velázquez pretende que se creen proyectos de santuarios en el Club de Golf Malanquín, el Parque Juárez e incluso en el Parque Bicentenario, ubicado en la carretera a Dr. Mora.

El método del Manuel Velázquez

Manuel Velázquez, cirujano plástico, contó a Atención que, hace ocho años, notó que algunas de las mariposas que migraban del norte se quedaban en su jardín. Velázquez vio que las mariposas se apareaban y depositaban sus huevecillos en las plantas que crecían de manera silvestre en su jardín y que a los 10 días nacía una pequeña oruga. “Después de dos o tres semanas la oruga se colgaba de una rama o tallo de una planta para convertirse en capullo, de color verde obscuro o negro—con una especie de corona amarilla. Quince días después, del capullo emergía la Mariposa Monarca.”

Las semillas de algodoncillo se esparcen naturalmente con el viento, por lo que el doctor evitó eliminarla del jardín, más bien se dio a la tarea de cultivarla para que las mariposas permanecieran en el jardín. Hace tres años, cuando se mudó a San Miguel, lo primero que hizo fue sembrar algodoncillo en su traspatio, ahora convertido en criadero de mariposas.

En palabras de Velázquez la labor de criar una mariposa no es sencilla, pues el insecto es amenazado por enemigos microscópicos así como por arañas, avispas y sobre todo la mosca doméstica; que puede depositar sus huevecillos dentro del capullo, entonces cuando nace la larva, ésta causa la muerte del capullo.

Para proteger a la oruga y la crisálida (capullo), algunas veces Velázquez colecta los huevecillos de la mariposa depositados en la hoja de la planta, los separa cuidadosamente y los coloca en un cristal plano o plato doméstico hasta que nace la oruga. Una vez que nace ésta las deposita en recipientes plásticos con orificios que fungen como respiraderos. En los recipientes de plástico, alimenta con hojas frescas de algodoncillo, dos veces al día, a la oruga y cuando ésta está lista para convertirse en capullo, se cuelga del techo del recipiente. Cuando nace la mariposa entonces las libera.

La oruga puede desarrollarse directamente en su ambiente y ser recogida en etapa de crisálida, despegándola suavemente del tallo con una pinzas, tomando parte de la red de seda de la que cuelga y posteriormente atándola con un hilo delgado a la tapa perforada de un recipiente de plástico transparente.

Proyectos

El doctor Velázquez invita a quien esté interesado a formar un grupo y aprender cómo criar Mariposas Monarca. “Es verdaderamente una experiencia maravillosa tomar parte en esta aventura y ayudar a la supervivencia de la mariposa en nuestro ecosistema. Invito a aquellos interesados a unirse al reto. Estaré encantado de ofrecerles apoyo y asesoría durante el proceso y ser un instrumento para su preservación.”

Velázquez dijo que le gustaría iniciar el proyecto de un mariposario en algún lugar adecuado como el Parque Juárez.“ El paso más importante es tener una gran cantidad de algodoncillo en jardines privados o en áreas públicas, puesto que es el único medio para la reprodu- cción. La mariposa vendrá después.”

Por el momento Velázquez desconoce si la mariposa de su criadero se une al proceso de migración regular o si simplemente se queda en su jardín, sin embargo sabe que su reproducción es constante y durante todo el año se puede ver al insecto volando en su jardín, que precisamente se encuentra cerca del Club de golf Malanquín.

Actualmente, José Luis Bribiesca Mojica, gerente del Club de golf Malanquín, es una de las primeras personas que ha creído en la idea de que la mariposa puede reproducirse en el Club de Golf, pues considera que tiene los elementos necesarios para que ésta sobreviva y se quede, siendo en el futuro una atracción más en San Miguel. Hace un mes, comenzaron a plantar algodoncillo en varias partes del club y tiene fe en que en menos de cinco años ya sea un santuario para el insecto.

Por otro lado, Velázquez comentó que está en pláticas con el director de Medio Ambiente y Ecología, Víctor Velázquez, para iniciar un proyecto de reproducción y preservación de Mariposas Monarcas en el Parque Juárez y parque Bicentenario de esta ciudad ubicado en la carretera a Dr. Mora. Manuel Velázquez puede ser contactado al correo monarkassma@gmail.com

Diferencia entre mariposas macho y hembra

La SEMARNAT indica que una mariposa monarca en su hábitat natural puede poner de 300 a 400 huevos. Los insectos pueden medir desde ocho hasta 12 centímetros.

Una mariposa hembra tiene las alas más oscuras y las rayas negras de las alas son más gruesas. Los machos son ligeramente más grandes y en sus alas traseras tienen un punto negro, por el cual liberan feromonas.

Tours a los santuarios de la Mariposa Monarca en Michoacán

“Cuando uno va a ver las mariposas y está soleado, todas están volando, no se puede ver el cielo” indica Francisco Correa, un sanmiguelense que organiza tours al Santuario del Rosario para ver las mariposas. “Los visitantes deben estar en silencio para concentrarse y escuchar no el sonido del vuelo, sino la música que las mariposas crean con sus alas” dice Francisco.

Correa dijo que el tour sale de San Miguel aproximadamente a las 8am y hacen de una a dos paradas para que los visitantes puedan tener un refrigerio o simplemente “estirarse un rato.” Al llegar al Santuario, deben caminar aproximadamente 600 metros hasta donde estén las mariposas, pues todos los días se mueven. El mínimo de personas para el tour es de cuatro. Para mayor información llamar al 127 0450 en La Tienda de La Bibliioteca

 

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