Casas Hogar en San Miguel, protagonistas de su propia historia

Por Sandra Ríos

“La falta de información oficial confiable respecto a cuántos menores se encuentran en albergues, quiénes son, dónde y cómo están, aumenta más el riesgo de maltrato e impunidad en contra de ellos”, informa la Red por los Derechos de la Infancia en México, que estima que en 2010 en México había un total de 29 mil 310 menores de edad que no contaban con cuidados familiares ni institucionales.

Actualmente, de acuerdo con cifras del INEGI, oficialmente hay registrados 682 orfanatos, casas hogar para menores o casas cuna. Hasta el 2012, se tenían censados  cerca de 28 mil 107 niños, niñas y adolescentes habitando en casas hogar, orfanatos y casas de cuna de todo el país. La mayoría de estas instituciones subsisten gracias al apoyo de benefactores, porque no cuentan con asistencia gubernamental. En San Miguel de Allende hay dos casas hogar, Santa Julia-Don Bosco, para niñas y Santuario-Hogar Guadalupano Mexiquito, para niños, ambas manejadas por las Hermanas Dominicas de María, orden fundada en 1949 y cuya sede se encuentra en El Cortijo, cerca de Atotonilco.

Santa Julia

La Casa Hogar Santa Julia-Don Bosco A.C., ubicada en la colonia Santa Julia, se formó de la fusión de dos casas hogar, Santa Julia y Don Bosco. Al crecer las instituciones, las dominicas se dieron cuenta que tenían los mismos objetivos y hace un año se fusionaron, incorporando a Santa Julia a las niñas de Don Bosco, que se ubicaba en la calle de Sollano, en el centro, e hicieron una sola comunidad. La casa en donde están ubicadas actualmente es propiedad de la congregación. Las niñas en Santa Julia fluctúan entre los 4 a 12 años de edad. Aunque también tienen a diez adolescentes de 15 a 19 años. En total Santa Julia, aloja a 48 niñas.

La madre Laura, directora de la casa hogar, comentó que la mayoría de las niñas llegan a través de los DIF (Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia) de Juventino Rosas, San Luis de la Paz, Dolores, San Miguel de Allende y Querétaro. “Las niñas que llegan son víctimas de maltrato, abandono u orfandad y provienen generalmente de familias disfuncionales”, comentó la madre.

La Casa Hogar Santa Julia-Don Bosco, vive principalmente de donativos. “Para nosotras es muy importante un donativo desde 50 pesos, que es muy valioso, hasta la persona que nos puede dar 1,000 ó 2,000 pesos,” comenta la madre Laura. Los apoyos con los que cuentan actualmente son de particulares que donan en especie, como una ganadera que apoya con leche, la panadería La Espiga que de lunes a sábado les regala 50 piezas de pan dulce y 30 bolillos o las farmacias del Doctor Simi y la organización Feed the Hungry quienes dan una pequeña despensa, cada mes. También hay personas en Estados Unidos, que algunas veces hacen donativos, así como particulares de San Miguel de Allende.

Según la madre Laura, todas las niñas de la casa hogar van a la escuela. “Algunas cuentan con becas, otorgadas por particulares, lo que les permite acudir a escuelas privadas como Atabal en donde van nueve o la Academia Internacional, a la que asiste una niña”, comenta y agrega que las demás están en escuelas públicas, como la Independencia, 5 de Mayo, Francisco Villa y diferentes guarderías y kínderes. “Hay niñas que pasan gran parte de su niñez y adolescencia en esta casa hogar. Tres de ellas ya terminaron la preparatoria, una se va a Guadalajara a estudiar medicina, otra estudiará gastronomía y la tercera irá a diseño de modas, ambas a una universidad en San Miguel”, dice la madre.

Las niñas cuentan con tutorías de inglés, español, matemáticas, entre otras materias. Tienen tres áreas de televisión, que utilizan los fines de semana y los sábados acuden a La Biblioteca a tomar clases de computación.

La Casa Hogar Santa Julia-Don Bosco tiene una coordinadora de voluntarios que organiza gente que quiere ayudar y les programa fechas y horas. Los voluntarios imparten clases desde manualidades, modelaje en arcilla, fotografía o danza clásica-contemporánea, entre otras.  “Las niñas elaboran cartas, pinturas y manualidades para obsequiar a las personas que hacen donaciones. Así aprenden a corresponder y a agradecer” dice la madre Laura.

Santa Julia pertenece al Consejo Nacional de Niños de México A.C. (CONANIMAC) que dirigen  padres salesianos, con la espiritualidad y filosofía de Don Bosco. Cada año se reúnen todas las congregaciones e institutos laicos y supervisan el trabajo que hacen con los niños.  “Por regiones nos convocan cada mes para seguirnos formando sobre situaciones urgentes para niños y niñas”, comenta la madre Laura. “Tocamos el tema de afectividad y sexualidad, ya que a veces los niños vienen muy lastimados y con una cierta distorsión acerca de lo que es la riqueza y belleza de la afectividad y sexualidad en el ser humano y nos enseñan como manejar los casos de ese tipo de problemáticas”.

Actualmente cuentan con una trabajadora social y una psicóloga que imparten talleres a todo el personal. “Nosotras también estamos en constante revisión con la psicóloga y la trabajadora social, para tener una comunicación asertiva con las niñas” dice la madre Laura. “Si un día fueron víctimas del abandono o rechazo, les enseñamos a ser protagonistas de su propia historia, a no volver a ser víctimas pero tampoco verdugos, ni testigos silenciosos de alguna injusticia. Yo les digo, toma tu vida en tus manos ya que tienes toda la capacidad de salir adelante y de ser productiva en la vida, lo que te pasó fue algo de lo que la vida se valió para que tu crecieras y ahora se te dan los elementos y herramientas para que seas una mujer feliz y productiva en la sociedad”.

Santuario-Hogar Guadalupano Mexiquito

El Santuario Hogar Guadalupano Mexiquito fue fundado por el padre José Guadalupe Mojica, en 1950, con la intención  de amparar a los niños pobres, hacer una escuela para que asistieran a clases, proporcionarles desayuno y comida y que regresaran a sus hogares.

Actualmente, tanto particulares como empresas y un poco el gobierno municipal y estatal les da algunos apoyos. El evento más grande que organizan es una fiesta el 12 de diciembre y la gente dona alimentos para la venta.

La madre Teo, directora de Mexquito, dijo que: “La atención que requieren ahora los niños es más demandante, tanto en cuidados físicos, emocionales y espirituales. Los niños llegan con mucha necesidad de afecto. Ya que están más sanos y alimentados, asisten a la escuela de lunes a viernes desde guardería a secundaria”. En Mexiquito las edades de los niños oscilan entre 1 año y medio a 14 años. Según la madre Teo, Mexiquito alberga actualmente a 35 niños, pero el próximo año abrirán su capacidad a 40.

Desde hace tres años cuentan ya con la posibilidad de que los niños permanezcan hasta educación superior, si así se requiere. Siempre y cuando quieran estudiar y tengan buena conducta.

Al igual que en Santa Julia, la mayoría de los niños que reciben aquí llegan a través de los familiares, aunque también trabajan con el DIF.  “La dinámica para recibir a un niño es la evaluación de sus necesidades, las autoridades verifican si en verdad está abandonado, desnutrido o golpeado”, comenta la madre Teo. “En el ingreso por medio de un familiar, el que firma de responsable, puede ir a visitarlo mínimo cada 15 días, cosa que regularmente no hacen. Son pocas las familias que logran tener avances para que se les regrese a sus niños, pocas veces vienen a verlos. Todos los niños carecen del apapacho de sus familiares cercanos”.

Según la madre Teo, el Santuario Hogar Guadalupano, pertenece a la Asociación Civil de la Confederación Nacional de Niños en México, que se reúne cada dos meses para estar en constante formación. Esta red está conformada por 120 casas hogar a nivel nacional, tanto religiosas como seglares, con sede en Aguascalientes y agrupados en seis regiones. Mexiquito pertenece a la región del Bajío en donde hay 36 casas hogares, siendo la región con mayor número casas hogar agrupadas en la asociación.

Los niños cuentan con un programa de deportes dos veces por semana y también tienen un programa de voluntariados que imparten talleres entre semana, como pintura, computación, violín, guitarra, taller de huerto, en donde cocinan lo que siembran cuando llega la cosecha.  Los fines de semana les enseñan a reparar bicicletas y después salen a pasear en ellas, mientras otros se van a encuentros de fútbol o de lectura y cuenta cuentos.

Para apoyos comunicarse a los siguientes teléfonos:

Casa Hogar Santa Julia, Don Bosco A.C.  Tel. 152 4897

Santuario Hogar Guadalupano Tel. 152 5082

 

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