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Suficiente agua, pero no para todos

Por Antonio De Jesús Aguado

Anualmente en la ciudad se utilizan nueve millones de metros cúbicos de agua, un promedio de 170 a 200 litros diarios por persona para uso cotidiano sólo en la zona urbana. Mientras tanto, familias no únicamente de comunidades rurales sino de colonias marginadas en el municipio deben sobrevivir con 1200 litros del líquido por familia. En otras comunidades en donde se carece de pozo, los habitantes sobreviven con 12,000 litros anuales, producto de la cosecha de lluvia.

El agua en números

Ulises Valenzuela, presidente del SAPASMA (Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de San Miguel de Allende), dijo para Atención que anualmente, esa dependencia opera con 86 millones de pesos, mismos que se recaudan por el uso de nueve millones de metros cúbicos de agua en 27 mil hogares, el líquido se extrae de 18 pozos que se encuentran en diversos espacios. Los que surten el Centro, se encuentran en colonia Guadalupe,  hotel Rosewood, colonia Guadiana y comunidad de San Julián. El municipio cuenta con más de 500 comunidades, de las cuales menos de 200 tienen agua potable, pues únicamente hay 133 pozos en la zona rural.

Valenzuela aseguró que la calidad del agua es buena en la ciudad y que no hay falta de ésta, sin embargo, dijo que se debe usar con responsabilidad y

que aquellos que la usan deben pagarla. De acuerdo a su información, el año pasado se localizaron 300 tomas clandestinas—encontradas gracias a un estudio con mecanismos que miden la presión de las líneas por tramos—incluyendo aquella donde una pipa de 10 mil litros cargaba agua para venderla. Ese caso, dijo, está en proceso legal. De enero a la fecha, se han encontrado 320 tomas clandestinas, por lo que invita a la ciudadanía a denunciar a quienes se roban el agua.

En febrero, SAPASMA enfrentó crítica social por vecinos de diversas colonias en la parte alta de la ciudad, debido a que el suministro de agua era escaso e incluso debían comprar agua purificada para bañarse, lavar los platos e incluso para el sanitario. Durante el problema, los vecinos se quejaron del mal servicio del sistema y de la atención del personal cuando reportaban sus quejas. Empleados de SAPASMA dijeron para este medio, que la razón de la falta de agua era debido a que existían válvulas clandestinas y que el agua se desviaba hacia hoteles y propiedades privadas.

Por lo anterior, Valenzuela aclaró que la falta en el suministro de agua y la baja presión en las tuberías, se debieron a la ruptura de una de las líneas principales en colonia La Luz y por su gravedad, tardó dos semanas en repararse. Aseguró que no existen válvulas clandestinas y que en el agua no hay preferencias. También dijo que la escasez de agua se debe a que el pozo de la comunidad de San Julián ya no opera al cien por ciento de su capacidad, sin embargo, ya se publicó una licitación para la perforación de un nuevo pozo que reactivará el servicio como debe ser. Respecto a la mala atención del personal, aclaró que ya fueron reubicados aquellos de quienes se tuvieron quejas y “éstos ya no tienen contacto directo con los usuarios”.

Las pipas de servicios públicos

De las 300 comunidades que no cuentan con agua potable, únicamente 70 reciben apoyo de la dirección de Servicios Públicos a través de 9 pipas de 10 mil litros que entregan agua a comunidades como: Guerrero, La Estancia, Los Torres, Puerta del Aire y Tierra Blanca de Abajo, entre otras. El agua, dependiendo del lugar, se lleva cada semana, cada quince días o a veces hasta cada mes, en poblados como exhacienda de Peña Blanca, se llena un tinaco de 12 mil litros que a través de la organización de la comunidad, se reparte entre los habitantes, pero a todos les toca partes iguales. En lugares como Guerrero, se entregan dos tambos de 250 litros por semana a cada familia.

Sin embargo, el problema no es únicamente de las comunidades más alejadas, donde la gente—como en Cinco Señores—debe sobrevivir con el agua que escurre por el Río Laja y que extraen de pequeños pozos a ras del suelo o debe comprarla a pipas particulares como en La Angostura. Cada tambo de 250 litros se les vende en 25 pesos. Este problema también se presenta en la zona

urbana, en colonias como Lomas de San José o Adolfo López Mateos, entre otras.

El jueves 8 de mayo lluvioso desde la mañana, como cada día, Juan Carlos Cardiel comenzó a trabajar a las 8:30am para llevar agua a la colonia Adolfo López Mateos. En el segundo viaje platicó con Atención y comentó que la colonia es muy pobre y que cada vez vive más gente. Cuando entramos a la colonia, pitó para que la gente se diera cuenta que ya llegaba con el segundo viaje, aunque llovía, de una choza construirá de madera, plástico y garras, salió Adolfo Chavarría para llenar once tambos de 250 litros que servirían para las cuatro familias (11 personas) que viven hacinadas en las chozas. Dijo que el agua les dura tres o cuatro días y que la pipa de Servicios Públicos sólo les deja agua una vez a la semana. Una pipa particular visita diariamente la colonia, y si ya no tienen agua, les vende 250 litros por veinte pesos. Aclaró que debido a que la colonia es irregular, no hay proyectos para perforación de un pozo.

De otra casa salió la señora Guadalupe Ramírez, donde viven 5 personas, a quien la pipa le dejó mil 500 litros de agua, cantidad suficiente para bañarse, cocinar, lavar los platos y hasta para lavar ropa en algunas ocasiones, “pero la tenemos que hacer rendir” aclaró. Agregó que en ocasiones se ha quedado sin agua y ha tenido que ir a pedir a otras colonias agua para tomar, pues no tiene dinero para comprarle a una pipa particular.

El mismo problema se repitió en cada casa, como en la de la señora Patricia Espinosa, que vive en un espacio de unos 20 metros cuadrados junto con su hija y su yerno. Dijo que agradece el servicio gratuito de agua, pues sobreviven con 50 pesos diarios que su yerno gana como cobrador en un camión.

Cosecha de agua de lluvia

En la comunidad de Villas de Guadalupe, un tanque elevado fue construido en el año 2003 para que la población contara con el servicio de agua, también se instaló parte de la red hidráulica, sin embargo, debido a que el agua nunca llegó, los vecinos optaron por poner un letrero en el tanque que se encuentra a un lado de la carretera a Guanajuato que dice: “este tanque nunca ha tenido agua”. Valenzuela dijo que ya se perforó el pozo pero falta equiparlo para que provea el servicio.

En esta comunidad, actualmente cuentan con el servicio de cisternas para captación de agua de lluvias. El señor Hipólito Mendoza dijo que fueron construidas por Rotary Club y que actualmente la suya va a la mitad.

Las cisternas construidas por el Rotary Club, dijo Alejandro Guerra, encargado de proyectos de la organización, son estructuras hechas de fierro y cemento que se colocan cerca de los techos de las casas con una infraestructura especial para conducir el agua de lluvia hacia éstas. En siete años, la organización ha construido más de 600 estructuras en diferentes comunidades, que benefician a mismo número de familias, 18 de éstas han sido edificadas en escuelas de preescolar y primaria. Cada cisterna ha tenido un costo cercano a los 9 mil pesos. Actualmente, el SAPASMA ha financiado nueve cisternas que se construyen en la comunidad exhacienda de Peña Blanca.

 

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