photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Lágrimas dulces en Viernes de Dolores

Por Antonio De Jesús Aguado

La imagen de la Virgen María, con una espada en el corazón y bañada en lágrimas, es observada cada Viernes de Dolores en suntuosos altares, colocados en su honor, en pasillos, balcones, fuentes y espacios públicos y privados, en los que abunda el color morado—ya sea en papel picado, telas o flores. Los altares representan el sufrimiento de la Virgen por la próxima muerte de su Hijo. Sus dulces lágrimas son representadas con nieve, agua fresca, paletas y otros dulces que se reparten a quienes visitan el lugar.

Origen de la tradición

“Indudablemente, viene de España” dice la tradicionalista Marisol Vidargas al cuestionar el surgimiento de esta costumbre. Se cree que efectivamente vino de Europa en el siglo XVI (pero únicamente a las iglesias) y en el siglo XVIII se extendió a los hogares. Fiesta y Tradición en San Miguel de Allende, sugiere que la Virgen de Dolores era venerada por los reboceros, textileros, sastres, pintores y cartoneros, entre otros, quienes se organizaban realizaban una suntuosa fiesta en la capilla de los Siete Dolores, antiguamente ubicada en Piedras Chinas. Durante la noche—como actualmente se hace—la gente caminaba por las calles para visitar los altares; comer chilacayote en dulce y tomar agua de sabor.

La tradición de colocar altares, no únicamente en honor a la Virgen Dolosa, sino de todo tipo, fue reprimida en épocas de conflicto como la Revolución Mexicana (1910) y sobre todo durante el gobierno de Plutarco Elías Calles, una época en la que surgió la Guerra de los Cristeros. Se

cree que en 1940, en San Miguel de Allende, la gente comenzó a restablecer sus negocios y economía, así como sus actividades y costumbres religiosas  para renovar lo que se había perdido, resurgiendo así la actual tradición.

Altares que se deben visitar

Casa de Allende

Desde niño, Alex Soleá López , asistía al Santo Entierro—procesión que se realiza en Viernes Santo—y recuerda que la Virgen de la Soledad  llegó a su vida para quedarse, pues apareció allí, en la procesión, rodeada por la plástica, la música y la escénica, con su vestido negro de terciopelo. Desde hace 18 años, a través de la Virgen de los Dolores, Alex ha aprendido a interpretar el lado doloroso de la vida, entenderlo con una imagen humana, una alianza entre lo divino y lo mortal con la diosa-madre que es vulnerable, como un ser humano.

Junto a su familia, desde que era niño, ha colocado un altar de Dolores, primero lo hacía en Correo 73, posteriormente en la calle de Murillo y desde hace seis años, a petición de Matilde Rullán, lo ha colocado en la Casa de Allende con la imagen de Virgen de la Esperanza,  propiedad de la familia García Rincón, ya que para él, trasmite tanto dolor como una Dolorosa. Esta Virgen es probablemente una de las más suntuosas, después de haber sido rescatada de una bodega y restaurada. Es de talla de cedro rojo. Según Soleá, la escultura data del siglo XVII. Cada Viernes de Dolores, ahora la Virgen visita la Casa de Allende, en donde viste traje blanco a la usanza de las viudas nobles españolas con perlas bordadas que representan las lágrimas. Un tocado de mantillas claras y un manto negro de terciopelo de seis metros y una corona color plata.

Alejandro tiene una conexión especial con la imagen, pues la lleva con él a Querétaro—en donde él radica—y cada año, un viernes previo al de Dolores la Virgen viaja con él a esta ciudad, en donde permanece hasta el primer miércoles de la semana de Pascua. El Viernes de Dolores llega al museo, en donde es preparada en el altar y permanece hasta el Domingo de Ramos, más tarde es trasladada a Correo 73 en donde puede admirarse jueves, viernes y sábado santo, en una gran ventana. El primer miércoles de Pascua, vuelve al estudio de Alejandro Soleá en Querétaro.

Familia Dobarganes

Aunque desde las 6pm algunos altares ya están abiertos al público, una larga fila esperará para entrar a la casa de la familia Dobarganes, ubicada en la calle de Correo frente a las oficinas del Servicio Postal Mexicano. El altar—que se coloca desde hace más de 25 años—es popular no únicamente por las imágenes europeas que datan del 1800, sino por un gran tapete de aserrín que muestra varias imágenes alegóricas de la pasión de Cristo como: los clavo y el martillo utilizado en la crucifixión, el gallo que cantó tres veces previo a que Pedro negara a Jesús; el cilicio con el que el Cristo fue azotado, la corona de espinas y los dados con los que jugaron los ejecutores para sortearse la ropa. La señora Bárbara Dobarganes dijo que anualmente—a decir por el número de paletas que reparten, y que muchas veces les faltan—recibe más de 4,000 visitantes en menos de seis horas. Previamente para Atención la señora Bárbara comentó: “Trabajamos con mucho cariño en el altar y la gente quiere verlo, tenemos el acceso disponible. Tal vez pueda ser una chispa para que la gente reflexione sobre el significado de la Semana Santa, que no todo es alcohol y discotecas”.

Sollano 4

Este altar, es colocado por la Asociación de Tradicionalistas de San Miguel de Allende desde hace más de treinta años. Eligieron este lugar porque es un espacio “público” y la gente puede entrar cuando quiera a ver el altar. Las imágenes pertenecen al templo de Santa Ana, que durante el año, permanecen junto al altar mayor. Marisol Vidargas dijo que este año, la calle de Insurgentes se cerrará al tránsito vehicular, pues instalarán un altar de forma perpendicular con otras imágenes de esa iglesia, que tendrá como escenario el Oratorio.

Familia Pérez Bautista

El Mesón se ubica en la esquina de Mesones y Relox. Este altar era instalado desde hace más de 100 años en Relox 29, por el Sr. Santiago Bautista, rodeado de flores, veladoras, naranjas agrias, trigo, tapetes, manzanilla y papel picado entre otros elementos. La Virgen Dolorosa data del siglo XVII y es importada de Italia, así como el Cristo de yeso y madera.

Cada año un coro de niños de la Iglesia del Oratorio de San Felipe Neri, visita algunos de los principales altares del centro para interpretar los cantos de pasión, letras que fueron compuestas por el sanmiguelense, José María Correa, hace más de cien años, especiales para la Cuaresma y Semana Santa. Uno de esos cantos, es El Verbo Divino que relata el camino de Cristo hacia el calvario, algunos de sus versos son “El Verbo Divino, camina al suplicio, al cruel sacrificio, te ofrece su amor, camina agobiado en crueles tormentos, sus pasos son lentos”.

Principales elementos del altar

Los elementos que componen el altar han ido cambiando al paso de los años, sin embargo, nunca faltarán las imágenes de Jesucristo y la Virgen Dolorosa siempre al centro del altar, el cual está formado por elementos que representan el sufrimiento de María al recibir la noticia de que su hijo había sido condenado a muerte, aunque son variables de un altar a otro, los elementos regulares son:
Trigos tiernos: se hacen germinar en la oscuridad, hacen referencia a que la vida de oración y entrega debe ser en secreto, donde Dios ve y recompensa. Con la luz, el trigo se hará verde, que representa la esperanza.
Manzanilla; su color verde es (emblema de la humildad de María), amarillo (su belleza en cuerpo y alma) y blanco (su pureza)
Naranjas agrias; evocan a la aflicción, se pintan de dorado para recordar la alegría de la resurrección de Jesucristo;
Manteles y flores blancas simbolizan la pureza de la Virgen
Manto morado; símbolo de dolor y penitencia
Agua de fruta, paletas, nieve o dulce: lágrimas de la Virgen
Para dar majestuosidad a los altares, se han agregado elementos prehispánicos, tapetes hechos con diferentes semillas o de aserrín de diferentes colores.

Los siete dolores de la Virgen
1) Cuando a María le dicen, al presentar a Jesús al templo, “este niño está puesto para ruina y resurrección de muchos de Israel, y una espada traspasará tu alma”.
2) La persecución de Herodes y la huida a Egipto para poner a salvo la vida del Niño Dios.
3) Jesús perdido en el templo por tres días.
4) María encuentra a Jesús cargando la Cruz.
5) Crucifixión y muerte de Jesucristo.
6) María recibe a Jesús cuando es bajado de la Cruz.
7) La sepultura de Jesús.

Información general
En San Miguel existen alrededor de 45 fuentes públicas, que son decoradas por los vecinos para beneplácito de los transeúntes. Las más representativas son las de El Cardo y Prolongación Aldama, Pila Seca y Zacateros, Hospicio y Barranca, la de Ancha de San Antonio y el cardo, y la de la esquina del Teatro Ángela Peralta, en donde una niña es personificada como la Virgen María.
Los altares comienzan a colocarse desde muy temprano por cada familia, para que una vez caída la noche alcancen su majestuosidad. El reparto de agua o nieve comienza a partir de las seis de la tarde aproximadamente y concluye a las 12am.
Busque en Que Pasa la guía para visitar los principales altares

Comments are closed

 photo RSMAtnWebAdRed13.jpg

Photo Gallery

Log in | Designed by Gabfire themes All original content on these pages is fingerprinted and certified by Digiprove