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Sobreexplotación del agua en San Miguel

Por Jesús Ibarra

El principal abastecimiento de agua del municipio de San Miguel de Allende es la cuenca Alta del Río Laja, también conocida como Cuenca de la Independencia, que abarca los municipios de San Miguel de Allende, San Luis de la Paz, Doctor Mora, San Diego de la Unión, San Felipe Torres Mochas y Dolores Hidalgo y que es tributaria de la Cuenca Lerma-Chapala. El Río Laja representa el cauce principal de la Cuenca de la Independencia y su única salida es controlada por la Presa Allende, ubicada en nuestro municipio.

En una conferencia ofrecida en El Charco del Ingenio, el doctor Marcos Adrián Ortega, investigador del Instituto Mexicano de Geociencias, dijo que actualmente 3,000 pozos se abastecen de la Cuenca de la Independencia, de los cuales 1,500 no debieron haberse perforado pues son los que están  causando el agotamiento del agua superficial del acuífero. La mayoría de estos pozos son de uso agrícola. Ortega mostró mediante gráficas que el superficie de riego en la zona se ha incrementado de 10,000 hectáreas que había en 1960 a 60,000 en el año 2000. En la década de los 80, había sólo 1,000 pozos funcionando en el acuífero, cifra que para inicios del siglo XXI se triplicó. Indicó también que actualmente se extraen del acuífero alrededor de 1,000 millones de metros cúbicos al año, contra 500 que se extraían hacia finales del siglo pasado.

El doctor Ortega explicó que al irse agotando el agua superficial debido a la sobreexplotación, el agua subterránea tiende a subir a la superficie y es la que ya se consume en varias comunidades de San Miguel, Dolores Hidalgo y San Diego de la Unión. Esta agua tiene más de 10,000 años de antigüedad y por haber alcanzado grandes profundidades ha estado en contacto con rocas volcánicas del subsuelo lo que ha aumentado su concentración, por arriba de niveles permitidos para el consumo humano, de fluoruros, arsénico y sodio.

El doctor Ortega asegura que no podemos plantear para este problema las mismas soluciones del pasado, sino establecer nuevas estrategias para lo que hay que asimilar nuevos conocimientos y entender la teoría de los sistemas de flujo del agua subterránea, lo que las autoridades mexicanas, a todos los niveles, aún no comprenden. “El agua subterránea es parte del ciclo hidrológico. Esta cuenca empezó a explotarse hace 60 años y los niveles están a la mitad del acuífero y es posible que siga descendiendo. La recuperación o balance del acuífero podría estar fuera del alcance humano. El agua que se infiltra en un año sólo alcanza un metro de profundidad por lo que podemos ver que el acuífero ya no recibe recarga. El agua para consumo humano no va a acabarse, el problema serán los costos y las técnicas de extracción. La agricultura y la industria en cambio, tenderán a desaparecer,” aseguró Ortega.

 

 

El manantial de La Cieneguita

El manantial ubicado en la comunidad de La Cieneguita, conocido como “Los Lavaderos” es uno de las más importantes fuentes de agua natural que aún subsisten en el municipio de San Miguel de Allende, tanto por su flujo perenne y calidad termal como por el servicio que presta, desde hace siglos a los habitantes de la comunidad y de otras comunidades vecinas.  Es un lugar de recreación para las familias, en donde la gente se va a bañar o hacen días de campo y las mujeres lavan ahí su ropa. Según el dictamen expedido por el Centro de Geociencias de la UNAM y realizado por el doctor Marcos Adrián Ortega, el manantial de La Cieneguita representa “un ecosistema que ha sido parte de la cultura Otomí por cientos de años y que progresivamente ha ido desapareciendo por la extracción excesiva de la Cuenca Alta del Río Laja, motivo por el cual requiere protección inmediata.”

Actualmente, los habitantes de La Cieneguita libran una batalla por defender su patrimonio natural, representado por su manantial. Desde el 18 de diciembre de 2012, se perforó un pozo profundo en un predio particular ubicado en la Prolongación Lázaro Cárdenas 5, en dicha comunidad, y a escasos 40 metros del manantial. Según los vecinos, el pozo tiene una profundidad de 200 metros. De acuerdo con  el dictamen del Centro de Geociencias, la operación de un pozo podría reducir significativamente la salida de agua hacia el manantial, reduciendo su caudal y por tanto provocar su desaparición progresiva. Según este dictamen, este pozo, al igual que otros dos que operan en la zona, no respeta la distancia mínima de influencia, con respecto al manantial, de los conos de abatimiento. Dicen los vecinos que el pozo se utiliza para uso doméstico, pero con el agua que escurre se riegan dos parcelas de alfalfa y que desde que está en operación se ha notado una reducción en el caudal del manantial.

Los habitantes de La Cieneguita, apoyados por el Grupo Observatorio en Temas de Agua y Saneamiento de San Miguel de Allende (GOTAS), han acudido a las autoridades competentes, en este caso la Comisión Nacional de Aguas, delegación Guanajuato (CONAGUA), solicitando una orden para que el pozo deje de operar. La respuesta que obtuvieron fue que el propietario del pozo –un extranjero –cuenta con una autorización de perforación, expedida por la propia CONAGUA, con fecha 14 de junio de 2012. Según GOTAS, la concesión del pozo, mediante la cual el propietario solicitó el permiso de perforación, pertenece a un pozo de Acámbaro, Guanajuato, situada en una cuenca y acuífero “por completo ajenos a la Cuenca del Río Laja, en la cual se ubica La Cieneguita”.

A pesar de las respuestas adversas por parte de las autoridades, los habitantes de La Cieneguita no pretenden darse por vencidos y seguirán luchando por conservar su patrimonio natural.  Uno de los vecinos aseguró que los nuevos directivos de CONAGUA están reconsiderando su respuesta anterior puesto que se han encontrado algunas irregularidades en el permiso del pozo.

 

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